06.06.2019 

Costureras felices

En un estudio publicado en el Journal of Occupation Therapy en 2013, Betsan Corkhill, un fisioterapeuta británico, destacó la relación entre la costura y la felicidad.

De hecho, de los 545 costureros encuestados, el 81 % se sentían más felices después de coser y asociaban la costura a una auténtica fuente de relajación.

Lo cierto es que las posibilidades con la costura son muchas: desde lo más básico, coser un botón, hasta reciclar e intervenir prendas, ya sea añadiéndoles algún detalle vistoso o bien dándoles un uso totalmente distinto. También se pueden crear piezas nuevas de tela, no sólo de ropa, sino complementos, detalles decorativos, muñecos... Sólo hace falta paciencia e imaginación y a utilizar el hilván, el pespunte y la puntada de dobladillo, por citar apenas algunas.

Claro que estará bueno contar con una máquina de coser, la gran aliada de los amantes de la costura. Realizar los trabajos a máquina facilita y agiliza muchísimo el trabajo, permitiendo realizar todo tipo de creaciones. Sin embargo, aprender a utilizarla requiere de cierta práctica y conocimientos.

Iniciarse en el mundo de la costura implica adquirir conocimientos sobre muchas cuestiones distintas: uso de la máquina de coser, tipos de costuras y, el origen de todo trabajo, la realización de patrones.