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09.06 | Información General Belén Pacheco, terapista sistémica y especialista en gerontología

"En necesario poder reflexionar sobre temas relacionados con el envejecer para llegar mejor"

La mediana edad, como instancia prejubulatoria, es un momento clave e ideal para pensar en las posibles vejeces que puedan presentarse. Eso es lo que plantea Belén Pacheco, especialista en gerontología, y responsable de la columna radial Palabras Mayores que se emite en "Mejor de Mañana" por 98POP de EL POPULAR Medios.  

"Las representaciones sociales y nuestras propias creencias en torno a la vejez nos pueden dar mayor esperanza de vida y éxito en la medida que sean positivas y no representen una amenaza para continuar viviendo la vida sin importar la edad. Por eso, cuando decimos que envejecer es un tema de jóvenes es porque nos van pasando cosas con el devenir de la vida que nos manifiesta el paso del tiempo y esto comienza a ser mucho más evidente durante la mediana edad", explicó la licenciada Belén Pacheco, terapista sistémica y especialista en gerontología.

La mediana edad se plantea "entre los 45-65 años, considerando que ahora hablamos de un ciclo vital fluido que no responde a patrones rígidos de comportamiento. Es época de discutir y ponerse de acuerdo con las propias sombras personales y colectivas", analizó la especialista en su columna radial "Palabras Mayores" en el programa "Mejor de Mañana", que se emite por 98POP de EL POPULAR Medios.

Aceptar y reconocer

Es un período donde "los hijos se vuelven más grandes o son adolescentes y no requieren tantos cuidados o se independizan" o también aparece el "envejecimiento de nuestros padres, para luego llegar a su muerte lo que nos pone de manifiesto una esclarecedora conciencia del paso del tiempo y esto nos invita a a querer desear un incremento de interioridad, una revisión de lo logrado y un pequeño balance de lo vivido", describió Belén Pacheco.

-A veces no estamos preparados para esa etapa cuando estamos a mitad de camino...

Sí y se empiezan a ver transformaciones que visibilizan el paso del tiempo. A medida que avanzamos en edad empiezan a aparecer cambios relativos al cuerpo, con una trasformación en la imagen corporal y del rendimiento intelectual, físico y genital. También en los vínculos y roles familiares, donde influye el crecimiento de la pareja o la disolución del vínculo, las nuevas familias, el crecimiento e independencia de los hijos y en algunos casos la abuelidad, el envejecimiento y muerte de los propios padres. A eso se le suman los cambios relativos a factores socio-económicos, con la preparación para la jubilación...

-Sí y ocurre que cuando estamos abrumados por el trabajo decimos que sería interesante estar jubilados pero cuando llega el momento, no todos estaos listos. ¿Qué genera esa situación?

Todo eso nos genera ansiedad, curiosidad y perspectiva de estar transitando la mitad del camino. El hecho de saber que ya no podemos retroceder inquieta y representa la verdadera encrucijada de la vida en donde debo promover la construcción de las trayectorias personales, situación que nos posibilita hacer una pausa y conocerse mejor a uno mismo. De acuerdo a como se resuelva esta etapa de la vida es el desenlace si tendremos un envejecimiento normal o patológico. La jubilacion hoy hace un pasaje brusco que nos obliga a reorganizar

nuestro estilo de vida.

-¿Y qué podemos hacer frente a estos cambios?

En primer lugar, aceptar y reconocer que el cuerpo envejece y que no somos máquinas basadas en el eficienticismo y por eso el trabajo cotidiano requiere de cuidar el envoltorio que nos va a acompañar lo que dura la vida, debemos soportar y amigarnos con nuestras ´imperfecciones´ y no buscar de manera obsesiva responder a los modelos de belleza vigente. Pero tampoco sobrevalorar el rendimiento y hay quienes al detectar algún indicio de disminución de potencia física o genital, la convierten en señales de viejazo y lo empiezan a vivir como algo intolerable por lo que comienzan adoptar mecanismos de sobrecompensación, es decir esfuerzos excesivos con practicas autoexigentes para tapar el mal llamado déficit. En claro ejemplo de esto es el boom de la pastilla azul por parte de los hombres sin necesitarlo pero que demuestra la excesiva preocupación por el desempeño genital. Ahora, en relación a los vínculos en fundamental acompañar la relación conyugal con el dialogo y la comunicación porque es una época que puede representar un reecuentro una nueva posibilidad de transformarnos juntos o más bien una disolución del vinculo matrimonial. Esta etapa nos invita a reflexionar en relación a los vínculos, a los matrimonios les propone volver a mirarse, volver a reflexionar y asumir el desafío de elegirse y decidir caminar a la par sin máscaras. Es una oportunidad para ajustar expectativas, reformular rutinas, resignificar la vida de pareja y rediseñar el futuro, cuando el matrimonio logra sobreponerse a los cambios, replanteos y cimbronazos están preparados emocionalmente para seguir compartiendo sus vidas. Incluso nos empezamos a dar cuenta de una posible viudez y para ello debemos de actuar preventivamente, esta etapa de la vida nos da la posibilidad de revisar el desarrollo autónomo de cada integrante de la pareja y su diversificación de vínculos lo que evitara el derrumbe ante la pérdida.

Edad prejubilatoria

-¿Qué pasa, justamente, en la antesala de la jubilación?

Hay que hacer una preparación a tiempo ya que esta se presenta como un pasaje violento, por lo que debemos de estar preparados para reacomodarnos a un nuevo estilo de vida contando con suficientes recursos y evitar consecuencias nefastas. La mediana edad, que es la edad pre-jubilatoria, nos lleva a revisar nuestra identidad, deseos, intereses, objetivos e ideales a renovar. La adicción al trabajo, el sedentarismo y la anulación del tiempo del tiempo conspira contra nuestro autocuidado, no nos deja conectarnos con el placer, con la posibilidad de revisar metas ni desplegar nuevas habilidades, hobbies o actividades para tener más recursos al momento del retiro, que debería ser gradual y progresivo.

-¿No adaptarse a los cambios puede derivar en qué tipo de problemas?

Son múltiples. Puede aparecer la depresión, los conflictos conyugales, los trastornos de la identidad, competencias y rivalidades intergeneracionales. Los trastornos hipocondriacos, o ejercicios excesivos que terminan en lesiones. Puede darse la adhesión al consumo de sustancias por ejemplo las mujeres al alcohol y el consumo incontrolado de programas de televisión, buscando llenar vacios, insatisfacciones. Y los hombres tienden a incrementar sus horarios de trabajo, evidencian problemas laborales, aparece conductas maniacas o cambios extravagantes como puede ser un ejemplo aquellos hombres que cambian bruscamente en sus formas de vestir como si fueran adolescentes, se compran motos y todos sus anexos abandonan su hogar y se los ve acompañado por jóvenes parejas.

Siempre tenemos una orientación hacia el futuro pero no debemos de olvidar nuestro presente, es por ello que lo ideal será reflexionar, concientizar e intercambiar acerca de cómo nos van atravesando los temas relacionados al envejecer para poder llegar mejor. Volver a elaborar expectativas mutuas. Los invito a darle una continuidad a la vida pensando en quien queremos seguir siendo con el paso del tiempo y apuntar a la transcendencia.