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19.06 | Policiales Ese mismo día falleció el canillita Luis Cuevas

Continúa internado el hombre atropellado durante la madrugada del lunes

Cristian Mallonn tiene de 33 años y sufrió golpes en la cabeza que le provocaron un edema cerebral y la fractura de una costilla, que le perforó un pulmón.

Los graves hechos por lo que se encuentra imputado Juan Ignacio Weimann (24) tuvo como víctimas a dos personas: el canillita Luis Alberto Cuevas, que falleció el lunes por la madrugada; y Cristian Mallonn, de 33 años y que se encuentra internado en el Hospital Municipal "Dr. Héctor Cura".

Ayer el abogado de Mallonn, el doctor César García, explicó a EL POPULAR cómo es el estado de salud del hombre, que fue atropellado en Lavalle entre Coronel Suárez y General Paz mientras cruzaba la calle.

En este sentido detalló que Mallonn sufrió golpes en la cabeza que le provocaron un edema cerebral y la fractura de una costilla, que le perforó un pulmón. Mallonn se encuentra internado en Clínica Quirúrgica y "está muy estable", dijo García.

Por otra parte, indicó cómo se dieron los hechos, de acuerdo al testimonio de su defendido y dos familiares de la víctima, un primo y un hermano, que son los principales testigos oculares del hecho. "Cristian iba caminando por calle Lavalle, la camioneta dobla por Suárez a muy alta velocidad, se va como de costado derrapando y los atropella, ellos iban cruzando", explicó.

Aclaró así que Mallonn fue golpeado "con el guardabarro delantero" de la camioneta que "dobló tan fuerte que ni siquiera pudieron esquivarla ni correrse". Además dijo que los tres jóvenes "momentos antes lo habían saludado y dialogado con el canillita" que fue atropellado sobre el puente de calle Coronel Suárez.

"No digo que este muchacho haya tenido intenciones de atropellar a alguien sino que al abandonar a la víctima, sin saber el estado de salud ni de la primera ni de la segunda, esto se transforma en otra cosa", planteó el abogado. Tal es así que refirió que, desde lo penal, a su entender las lesiones que sufrió su defendido fueron "gravísimas".

"Más allá de las lesiones cuando uno conduce, es imprudente o negligente y en este caso particular donde atropella y hace abandono de persona, el vehículo, por el porte que tiene y la manera negligente de manejar, se convierte en un arma mortal. Entonces ya no es un accidente, porque la intención era de quedar impune, la intención era de fugarse, la intención no era de auxiliar a la víctima. No podemos estar hablando en este caso de lesiones culposas", agregó García.