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20.06 | Información General 

Hubo acuerdo y Loma Negra en Barker continuará funcionando

El miércoles hubo arduas negociaciones entre el sindicato y la empresa cementera. Y a última hora hubo un acuerdo: la planta de Barker -que parecía que se cerraba- continuará abierta con más de cien operarios, aunque AOMA perderá 41 puestos de trabajo.  

Después de tres meses el conflicto en la planta Barker, de la empresa Loma Negra, llegó a su fin. Fueron noventa días de intensos y permanentes tironeos con AOMA nacional, que conduce el secretario general Héctor Laplace, pero finalmente el acuerdo llegó aunque no es el ideal para el sindicato minero que pretendía -lógicamente- que los casi doscientos trabajadores continúen conservando sus puestos de trabajo.

No se dio así, pero logró que la planta Barker continúe trabajando, siga abierta, y alrededor de 160 obreros (afiliados a AOMA y también tercerizados) sigan trabajando, mientras que 41 van a quedar cesantes pero desde el sindicato que conduce el sierrabayense Laplace se realizarán -en realidad, ya se estaban llevando a cabo- fuertes gestiones para reubicar a los operarios cesantes para ingresar en empresas que se van a instalar en la zona de Barker y Villa Cacique, tal como lo confirmó el mencionado dirigente.

Las negociaciones habían entrado en un punto muerto en un momento, hasta que AOMA logró que la empresa Loma Negra (que amenazaba con cerrar la planta de Barker) presente una propuesta superadora a la que realizó recientemente en La Plata, que era de mantener 136 trabajadores. Inicialmente, Loma Negra pretendía cerrar la planta y/o mantenerla en actividad con sólo 24 operarios. Esto, por supuesto, preocupaba mucho a la dirigencia ya que tanto la población de Barker como la de Villa Cacique dependen en un 90 por ciento de la fábrica cementera, de modo que su cierre haría automáticamente que se transformen en pueblos fantasmas al quedar muchas familias sin trabajo ni ingresos para vivir.

Por lo tanto la jornada del miércoles fue ardua para la dirigencia, que se reunió con la conducción de Loma Negra para negociar. Por el lado de AOMA estuvo Laplace con Horacio Savid y el secretario general de la Seccional Barker, Martín Isasmendi. Laplace esperó hasta pasada la medianoche un llamado telefónico para intentar llegar a un acuerdo, y finalmente alrededor de la 1 (ya del jueves) la comunicación se concretó y ese borrador comenzó a tomar forma.

Preservar las fuentes laborales estaban encaminadas, con la triste realidad de que 41 trabajadores queden cesantes. Pero quedaba un paso más, fundamental y clave: realizar la asamblea en la Seccional Barker, con todos los trabajadores. Hasta allí se dirigieron Laplace y demás dirigentes del sindicato minero a nivel nacional para hablar claramente, frente a frente, sobre las últimas novedades. Luego de una importante reunión dirigencial minera, en el primer piso de la seccional Barker, en la que se fue a fondo en el análisis de la situación, alrededor de las 14.30 (y hasta las 16.45) se llevó a cabo la asamblea con los trabajadores en la que se pusieron sobre la mesa la alternativa que surgió de la negociación con Loma Negra, cómo fue la gestión y los caminos a seguir.

No fue fácil, claro está, para nadie. Para los dirigentes sindicales porque si bien encontraron la solución de que la planta lomanegrense continúe en funcionamiento, en el camino iban a quedar 41 afiliados sin trabajo. Para los trabajadores, para la mayoría el alivio de que iban a poder contar con su fuente laboral (aunque con algunas condiciones que implican descuentos en el monto salarial) y para la minoría el dolor de ser marginados, más allá de que van a cobrar jubilaciones que van a estar por encima de lo que corresponde por ley (serán del 150 por ciento en algunos casos, del 170 en otros y hasta del 180 por ciento, de acuerdo con la antigüedad). Afiliados de AOMA y también contratados (que AOMA asumió el rol fundamental para defenderlos, ya que sus sindicatos no aparecieron nunca en las negociaciones) estuvieron presentes en esa asamblea: 146 personas firmaron el libro de ingreso a la reunión.

Por supuesto, de parte de los trabajadores hubo algunos cuestionamientos -era inevitable, por otra parte-, ya que perder el trabajo en estos tiempos no es el escenario ideal. Aunque los nombres de quienes dejarán de pertenecer a Loma Negra los determinará el sindicato, ya que hay nueve casos (de los 105 afiliados directos a AOMA) que acordarían alejarse cobrando una excelente indemnización. Se sabe que, por otra parte, y según lo acordado en la semana durante las duras y arduas negociaciones, que habrá 96 personas afiliadas a AOMA que continuarán trabajando. El resto son jerárquicos y contratados (algunos continuarán y otros se alejarán).

También, en esa explicación que tuvieron que realizar durante la asamblea Héctor Laplace, Martín Isasmendi, Horacio Savid y Alejandro Santillán (quienes fueron los que hicieron uso de la palabra, con Laplace e Isasmendi en mayor cantidad, por supuesto, destacándose que desde la Seccional Olavarría Santillán concurrió con un grupo de dirigentes) se aclaró que habrá una baja salarial: durante los próximos 8 meses cobrarán el 70 por ciento del sueldo, y a partir del noveno mes habrá otra reducción y el salario será del 65 por ciento. Asimismo, también trabajarán menor cantidad de horas: serán dos semanas por mes, en forma intercalada, pero aun así no les descontarán esos días en los que no concurran a la fábrica, sino que igualmente cobrarán su salario normalmente, pero siempre será el 70 por ciento de lo que corresponde por escala salarial.

La pregunta es qué ocurrirá con los 41 que quedarán sin trabajo. Desde AOMA se les explicó (lo cual fue ratificado en la conferencia de prensa posterior a la asamblea) a los trabajadores que se están realizando gestiones para reinsertarlos. No será ya, pero se supo que se está hablando con un inversor que tiene firmes intenciones de instalarse en la zona para montar equipos y explotar el suelo que tendría una gran cantidad de yacimientos de granito, así como en otros trabajos relacionados con la empresa termoeléctrica (la empresa pidió 15 currículums y AOMA recibió sólo 9 de sus afiliados hasta el momento) y también hay chances para lo que es la red cloacal y el agua (esto está más avanzado) en la zona de Barker.

"Soy un convencido de que la fábrica Barker se cerraba. Y creo que se ha votado lo más conveniente, por lo que considero que lo que es más satisfactorio es que la planta sigue en marcha, ya que estaba absolutamente parada. Ahora seguirá como molienda final, embolsadora y despacho. Si dejaban sólo 24 trabajadores, era lo mismo que dejarla parada. La mala sensación es lo de los 41 compañeros que trataremos de reubicar" dijo Laplace.

Si se firma el acuerdo entre AOMA y Loma Negra, tal como se espera ya que hoy a las 10 se reúnen ambas partes en el Ministerio de Trabajo de la Provincia (que tiene su sede en Capital Federla, en la calle Bartolomé Mitre al 400) entonces es muy factible que se realice la correspondiente homologación, y luego de esta homologación (que no se sabe cuándo podría concretarse) habrá 5 días para definir quiénes se irán de la fábrica, decisión que tomarán los mismos trabajadores.

Un sabor agridulce, sin dudas, para la dirigencia de AOMA: por un lado consiguió que la planta de Barker continúe en funcionamiento y logró que un centenar de trabajadores sigan en sus puestos, pero por el otro quedarán 41 cesantes. Algo que se veía venir, pero la cintura para negociar permitió una luz de esperanza. Igualmente, tal como dijo Héctor Laplace en la asamblea a sus afiliados, la gente de Barker y Villa Cacique deberá ir buscando alguna otra alternativa productiva. Dentro de un año habrá que ver si Loma Negra decide mantener abierta su planta de Barker.