04.07.2019 

"Esperanza I", la cara olavarriense en los Juegos Bonaerenses 2019

Este año, por primera vez, la Robótica ingresó como disciplina en los Juegos Bonaerenses. La instancia local se dirimió en el marco de la Feria de Artes, Ciencias y Tecnologías desarrollada el viernes 28 en el SUM de la Escuela 52, que incluyó el Triatlón Robótico.

Compitieron en esa ocasión tres equipos que pasaron los tres desafíos previstos para esa instancia: La Escuela Secundaria Nº 17 de Sierra Chica, que utilizó el kit del programa Aprender Conectados; la Escuela de Educación Técnica Nº 1 y el Instituto Privado Sierras Bayas, estas dos últimos con sus propios prototipos de robot.

Fue el establecimiento sierrabayense el elegido para representar a Olavarría en la próxima instancia de estas competencias, la regional, que se cumplirá en agosto próximo, con su propuesta "Esperanza I", que enfrentó las diferentes pruebas:

- Despejar un área de obstáculos. Para lo cual el robot tiene que ser programado previamente.

- Prueba de velocidad. Será una carrera y los robots también tienen que moverse en forma autómata.

- Sumo robótica. Que es una suerte de "pelea" entre robots, en el que gana aquel que logra sacar del círculo al contrincante. En esta última, el robot se maneja mediante un control, al estilo joystick.

Ahora bien, ¿cómo llega la robótica a un establecimiento de gestión privada que no está comprendido en los emprendimientos estatales en la materia? El director del IPSB, José Luis Randazzo, contó a Estilo de Vida que en 2018, uno de los alumnos del establecimiento, muy conocido suyo y amigo de sus hijos, le planteó una inquietud. "¿Viste que cuando los chicos quieren practicar fútbol, pueden ir a la cancha y hacerlo? Nosotros, los que queremos hacer ciencia, no tenemos adónde ir", disparó Tadeo Donegana sin anestesia ante el directivo de una escuela que orienta hacia la Economía y la Administración.

De ese planteo surgió el espacio STEM (por sus siglas en inglés: Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), que el mismo Tadeo dicta dentro del establecimiento los viernes para los más chicos. "Empezó con 30 chicos a contraturno y así, integró dos turnos del Club de Robótica: uno de 15 a 16.30 y el otro, inmediatamente después, hasta las 18. De ahí mismo empezaron a surgir montones de actividades y propuestas", evoca ahora el director, entusiasmado ante la posibilidad que le ha dado ese estudiante autodidacta, que fue investigando y actualizándose en un universo poco explorado, y por sí mismo.

Poco tardó en sumarse a la propuesta Mónica, una preceptora capacitada en el área, y mientras los "tecnológicos" avanzaban en conocimientos, era el director quien se encargaba de obtener los fondos de la Fundación Loma Negra para el equipamiento, y de la Municipalidad para llegar a Misiones, a un encuentro internacional en el que Tadeo brilló con luz propia.

Donegana logró impactar a propios y ajenos durante una de las últimas visitas del ministro Gabriel Sánchez Zinny y también al referente provincial de Robótica, porque "no es que no haya gente que sepa lo suficiente, sino que a nivel docencia, él tiene una llegada natural, se vincula bien con sus pares y además, dispone de todas las herramientas" requeridas, evalúa Randazzo.

Además de impulsar el proyecto que puso en marcha el Esperanza I -"se llama así porque entre todos bromeaban acerca de que si funcionaba era de casualidad", acotará el director-, Tadeo Donegana ofrece cursos en el Club Social de Innovación. El espacio, inaugurado hace siete meses en nuestra ciudad, se corresponde con un programa promovido por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la provincia de Buenos Aires, articulado a nivel local por la Secretaría de Desarrollo Económico. En ese marco se ofrecen talleres acerca de la plataforma de robótica más difundida en este eje, conocida como Arduino. Precisamente el último aniversario de Arduino se festejó recientemente en el país y en el marco de 111 Mil Programadores, Donegana participó como autodidacta en la materia.

Pero volvamos al Esperanza I, en el que Tadeo y sus "alumnos" depositaron todos sus conocimientos. Claro está que contaron con la ayuda de Donegana padre, quien se hizo cargo de la mecánica y la soldadura. Sin embargo, al llegar al pesaje, el viernes pasado, el prototipo tenía 4 gramos más de lo permitido. "Y ahí entró el papá de Tadeo para alivianarlo. Pero lograron pasar a la Regional y ahora, están pensando en que Rauch y Azul tienen equipos de robótica muy fuertes. Veremos lo que sucede en agosto", finalizó Randazzo.