10.08.2019 

La fiebre porcina no es un cuento chino

El gigante asiático produce el 48% del volumen total de carne de cerdo del planeta y a su vez, consume el 40% de su producción. "Es imposible que el mundo pueda compensar con cualquier tipo de carne la pérdida que está ocasionando la pes- te", explicó el analista Víctor Tonelli. "Los países que no está contaminados, como Argentina, están ante una oportunidad histórica", agrega. 

Por Juan Berreta

El consultor Víctor Tonelli es un experimentado analista del mercado de ganados y carnes. Es una de las voces más escuchadas a nivel país cuando lo que se busca es entender qué puede pasar con la ganadería vacuna. Y para eso fue convocado a fines de julio por la Mutual Dan. Pero uno de los puntos relevantes del seminario web ofrecido por el productor ganadero fue la descripción y la proyección que hizo de la fiebre porcina que está afectando a China y a un importante grupo de países vecinos. "Estamos ante un drama de alimentación a nivel mundial", aseguró.

Para explicar la dimensión de lo que significa la peste, Tonelli fiel a su costumbre, recurrió a la contundencia de los fríos números y a un vocabulario llano. "China produce el 48% del volumen total de carne de cerdo del mundo, que es la más consumida del planeta.

Y a su vez, consume el 40% de su producción. Otro dato, el año pasado los chinos comieron 105 kilos de carne por habitante, un 40% de esos kilos fue de cerdo. Está claro que la dimensión del problema es grande", comentó el consultor.

La peste Luego, Tonelli hizo un breve repaso por las características y el alcance de la fiebre porcina africana. "Es un virus que hasta ahora no tiene forma de prevención, hoy la única salida es el sacrificio de los animales. La fiebre ha tomado prácticamente la región este del continente asiático: China, Vietnam, Laos, Mongolia, Camboya, Corea del Norte, Hong Kong, ya hay casos en Corea del Sur...

Y hablamos de la región donde está la producción porcina más importante. Además, el virus está presente en los cerdos salvajes de Europa y Africa", detalló.

"La posibilidad de que se transmita desde los cerdos salvajes a los criaderos de cerdos domésticos es alta (Europa es la segunda región en importancia en la producción porcina), aunque el riesgo es muy alto, no necesariamente va a ocurrir. Hay muchas medidas de bioseguridad", aclaró.

En cuanto a la sobrevivencia del virus en chacinados, Tonelli no dejó buenas noticias: "Ya se está hablando de casi un año, antes se hablaba de seis meses... Es decir, la posibilidad de que alguien lleve chacinados con virus a un país que no lo tenga es altísima. Y en carne congelada, el virus todavía no tiene fecha de vencimiento. Con lo cual el riesgo es enorme, en 36 horas una persona puede volar de China a cualquier lugar del mundo".

Las medidas que se están tomando en los países que no están afectados por la fiebre son varias y muy estrictas. Hay que recordar que en la Argentina, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) decidió que no se podrán exponer cerdos al público durante ferias y exposiciones agropecuarias que se realicen en el país, incluida La Rural de Palermo, para evitar el posible contacto de los animales con visitantes de países donde la enfermedad está presente y podrían traer el virus incluso en sus ropas.

En picada

Se espera que por la irrupción del virus la producción de carne porcina de China, que ronda los 55 millones de toneladas, baje entre 12 o 15 millones. "Y cuando digo 15 millones de toneladas es la mitad del total de las exportaciones de carne de todas las especies a todos los destinos. Es decir, toda la carne que se comercializó en el mundo el año pasado fueron 30 millones de toneladas", indicó el consultor. "Hay que tomar dimensión de esto. Hablamos de que en un año, que puede ser de mitad de 2019 a mitad de 2020, China deje de producir 15 millones de toneladas, un drama realmente fenomenal", insistió.

Y fue contundente a la hora de explicar cómo suplirá el planeta esa merma productiva. "Es absolutamente imposible que el mundo pueda compensar con cualquier tipo de carne esa pérdida de China", dijo.

Y completó: "Ese escenario todavía no se está viendo en los precios porque los chinos están faenando todos los cerdos que tienen, incluso a los que no han tenido si quiera el virus cerca por temor a que les alcance el criadero y pierdan todo. Por eso en la actualidad hay una sobreoferta de cerdos y el efecto de la fiebre porcina no se trasladó a los precios".

Pero el gobierno chino sí ya empezó a tomar medidas preventivas anta la falta de oferta de carne porcina que se le viene. Así se evidencia al comparar los primeros cinco meses de importaciones de 2019 con los de 2018. "En apenas un año las importaciones de las tres carnes más importantes (porcina, vacuna y aviar) en total crecieron el 48%. Y, pese a la mencionada liquidación, la que más subió fue la de cerdo, con un 63%. La vacuna, en tanto, tuvo un incremento del 41%, una cifra impensada un año atrás", mencionó Tonelli.

Las proyecciones indican que en este 2019 las importaciones de carne vacuna terminen subiendo un 60%. "Así, para fin de año China estaría cerca de terminar importando 3 millones de toneladas de carne vacuna, cuando antes de la aparición de la fiebre porcina la estimación de llegar a semejante número (por los 3 millones) se pensaba en un lapso de cuatro años. Ahora, claro, hay que ver si el mundo le puede proveer esa oferta", planteó el analista.

No hay dudas entonces, "la peste es un riesgo enorme para los países que no la tienen y una oportunidad para aquellos que tampoco la tienen y cuentan con el potencial de proveerle a China este faltante".

Las exportaciones de carne vacuna ya están reflejando el efecto "fiebre porcina". Las cifras oficiales indican que los primeros cinco meses de 2019 los envíos al exterior superaron en 46% las del año pasado, que habían sido de 550 mil toneladas. "Cuando desglosamos los números obser- vamos que el volumen exportado a China ya superó el 100% respecto a 2018. Y la participación china el año pasado fue del 50%, mientras que en estos cinco primeros meses superó el 70%. Esto quiere decir que siete de cada 10 kilos que se exportan van a China", analizó.

Y finalizó: "Cifras impensadas años atrás. Y un fenómeno difícil de parar. No tengan dudas, Ar- gentina está ante una oportunidad histórica".