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16.09 | Información General En julio de este año hubo una caída del 15 %

Pese al congelamiento, persiste la baja de ventas de combustibles

El empresario Alberto Abrigo señaló que el congelamiento repercute duramente en el sector con una menor rentabilidad. En julio de 2019 comercializó 70.000 litros menos que un año antes.

Pese al congelamiento de combustibles, persiste la merma en las ventas en las estaciones de servicio locales, desde donde estiman que esa baja se debe a la disminución del poder adquisitivo de los clientes. Si bien a comienzos de este mes, las estadísticas de julio indicaban un muy leve repunte en las ventas de los combustibles más económicos, esos números fueron desestimados por los operadores locales.

Alberto Abrigo, co titular de una estación de servicio céntrica con bandera de YPF, dudó de los guarismos difundidos. "Algo de eso leí, pero todo depende de qué producto (se analice). La verdad que no le di mucha relevancia porque a nosotros nos han bajado las ventas. Por ahí las ventas de naftas aumentaron un poco para alguna petrolera y en otras bajó", relativizó.

En este caso, señaló que se trata de "evaluaciones muy puntuales porque las toman respecto de algún producto" aunque "si se referían a la época de cosecha, capaz que les da esa medición, pero la realidad es que la venta ha bajado un montón; en general ha bajado mucho".

Según datos propios, "en una cuenta global, casi un 15 por ciento de caída tenemos respecto de julio de 2018 en las ventas y representa unos 70 mil litros de diferencia", expuso para agregar que "por eso digo que esos índices que difunden no sé de dónde los sacan. En general, han caído los índices de todas las ventas. Le puede haber subido a aquel que tiene clientes de campo, que con el movimiento de cosecha ha levantado un poco la puntería".

Por el lado de los clientes, "hoy la gente carga lo que puede. La gente ya está acostumbrada así y por suerte ahora no ha habido aumentos. Por ahí a principios de mes, cuando les cierran las tarjetas, cargan un poco más pero no demasiado. Se manejan con plata fija, no vienen a echar 10 o 20 litros; la gente viene y dice 'echale 500 pesos, 800 pesos o 1.000 pesos".

Para graficar sus dichos Abrigo recurrió a un ejemplo de su experiencia reciente: "Un conocido que tenía que viajar en camioneta hasta Bolívar me dice 'cuánto te parece que podré gastar' y cuando le dije, me contestó 'bueno, dale, echale eso porque después la tengo que tener parada'. Y es así, la gente va gastando lo que necesita".

El congelamiento de combustibles "para el público es lógico que ha sido beneficioso que no les aumenten el combustible; en eso no hay dudas. Las petroleras están pidiendo reconocimiento impositivo y varias cuestiones como para poder equilibrar sus costos. Pero para los operadores, para nosotros, no tenemos las más mínima posibilidad de pedir nada", lamentó.

En cambio, "quién nos va a reconocer que nuestros costos operativos son grandes y ni hablar de los sueldos o los gastos operativos que tenemos, que han subido todos, porque ha subido la luz. Los sueldos no debieran ser algo de lo que uno debiera preocuparse si pudiera pagarlos pero hoy ponen un bono de 5.000 pesos y nadie dice de dónde lo vamos a sacar si todas las pymes chicas vienen complicadas por una situación muy difícil", recalcó el empresario.

Como contrapartida, "este congelamiento a nosotros nos congela las ganancias: vamos a seguir ganando lo mismo porque tenemos un porcentaje que va seguir siendo el mismo y sobre el mismo valor. Cuando aumente el combustible ese porcentaje sigue siendo el mismo pero en plata se gana un poco más. En este caso, con una inflación irracional, en plata vamos a estar ganando lo mismo pero vamos a tener gastos operativos muchísimo más altos".

Para brindar un indicio de la gravedad de la situación, Abrigo explicó que "no tratamos de dramatizar pero la venimos peleando. Estoy trabajando hoy porque no puedo traer más empleados. No lo puedo hacer porque estamos atravesando una situación difícil y calculo que todas las pymes chicas estamos todas parecidas", advirtió.


Estadísticas

De acuerdo con datos oficiales difundidos a comienzos de este mes por el Ministerio de Energía de la Nación, durante el mes de julio existió un muy leve repunte, del 0,5 por ciento, en las ventas de los combustibles más económicos mientras que se mantuvo la tendencia declinante de la comercialización de los premium.

En ese punto, se resaltó que "la mayor demanda del sector agrícola revirtió la tendencia declinante que venía experimentando el consumo de gasoil en las estaciones de servicio". Asimismo, también quedó acreditado que "por una cuestión de precios, nuevamente los consumidores prefirieron los productos tradicionales sobre los premium".

De este modo, "se registró la suba de las ventas de Diesel Grado 2 (+7.82 por ciento) y de nafta Súper (+3.26); en tanto que cayeron las de Gasoil y Nafta Premium (-3.84 y -15 por ciento respectivamente)". No obstante, se aclara que "si se tiene en cuenta lo que venía sucediendo con la demanda de los productos de máxima calidad -con bajas interanuales de hasta el 30 por ciento-, lo sucedido en julio podría interpretarse como una moderación en la tendencia declinante".


Perjuicios

Aunque se busca evitar mayores gastos a los consumidores, el congelamiento de combustibles perjudica a las estaciones de servicio. Luis Navas, asesor de la Asociación Estaciones de Servicio (AES), advirtió que el congelamiento de los combustibles líquidos por 90 días -aplicado desde mediados de agosto- empezará a generar problemas en el sector estacionero.

El dirigente planteó que "los costos operativos de las estaciones de servicio no se han detenido, siguen en aumento mientras que los ingresos están congelados".

Desde ese punto de vista, el consultor señaló que, entre estos costos, "el más importante es el laboral y sus respectivas cargas sociales". Aseguró que puede llegar a representar no menos del 55 por ciento del gasto operativo total de una estación de servicio.

En este contexto, Navas observó que "va a ser muy difícil afrontar reaperturas de paritarias o bonos, como está pidiendo el Gobierno, de 5 mil pesos". Y explicó que, frente a esa demanda oficial, las ventas no han crecido sino que "se mantienen constantes o a la baja".