26.10.2019 Alejandro Spinella y un balance luego del gran Remate Anual de Angus

"El productor nos cree respecto del paquete genético que va dentro de nuestra hacienda"

En la Sociedad Rural de Olavarría, se está transformando en uno de los eventos más importantes de la ganadería olavarriense en toda la temporada.

El gran remate anual de la cabaña Don Romeo, que se llevó a cabo el viernes 18 de octubre en las instalaciones de la Sociedad Rural de Olavarría, se está transformando en uno de los eventos más importantes de la ganadería olavarriense en toda la temporada. Más de mil personas -se habla de 1.200 o quizá 1.500- se reunieron en la "previa" para almorzar en un verdadero espectáculo social que se desarrolló entre el pabellón Azul y la pista, y luego se dio paso a la venta de Aberdeen Angus de la cabaña de Alejandro Ezequiel Spinella. Con valores que fueron muy altos, con compradores que llegaron desde distintos puntos del país y con una hacienda que muestr una genética de primerísimo nivel, el remate hace que Don Romeo trascienda fronteras. Luego del mismo, Spinella habló con la prensa y esto fue lo que dijo:

Fue un rematazo, una gran fiesta y con valores altos, y además se vendió todo. Más no se podía pedir...

Sí, muy contento quedé con el remate, con muy buenos valores que se registraron y con una clientela que valora el producto. Esto es lo importante. Nosotros año tras año tratamos de agregar calidad. Hay que pensar que en el remate de este año había más de 700 hembras a la venta y para los remates esa cantidad es muchísima, y cada vez intentamos agregar mayor oferta para que todos puedan comprar, ya que si se hace un remate chiquito se hacen valores altos y eso espanta a los clientes. Así que tratamos de agregar cantidad para que todos puedan comprar. Quedamos muy contentos, en realidad.

Además, Don Romeo trasciende las fronteras ya que ha llegado a Uruguay y también está en Canadá y en Estados Unidos...

Sí, hay compradores que vienen de afuera. En un momento, a mitad de pelotón, le dijo Carlos (Mac Grath, el rematador) a los uruguayos que por teléfono estaba pujando un comprador a través; era otra cabaña argentina muy importante que al final se pudo quedar con el lote que estaba a la venta. Eso también nos pone contentos, porque de todos lados vienen a buscar nuestra hacienda.

El puro controlado hizo un promedio de 145.000 pesos, ¿era más o menos lo que esperabas?

Veníamos de remates muy duros, bajamos algunos toros. Se sabe que este es un remate liberal y viene todo para venderse, así que no pensábamos en esos valores. Por suerte el jueves llovió y eso le dio ánimo a todos los productores; por suerte el día del remate nos acompañó un día hermoso y todo el mundo estuvo distendido. Es que cuando entra la mercadería a la pista a veces los promedios son un monitoreo, pero cuando por un puro controlado se paga más de 200 mil pesos -que hoy, a veces, le cuesta hacer al pédigree- realmente nos llena de satisfacción. Que cada uno de los toros se valore por sí mismo, que se defiendan, y que el productor nos cree respecto del paquete genético que van dentro de esos toros, dentro de esas vaquillonas. El público estuvo impresionante, no sé si había 1.200 o 1.500 personas, y eso es inusual para un remate. A esta Sociedad Rural de Olavarría a veces cuesta llenarla, son grandes instalaciones, con un pedazo enorme de tribuna, y sin embargo estaba colmada. Realmente, la convocatoria de público fue tremenda.

¿Quedaste conforme con el trabajo de todo el año, con Palermo y con este remate como broche de oro, con un equipo que trabaja mucho y representa a Olavarría?

Todo año que cierra con progresos, es un gran año. Cuando se puede puede decir mejoramos, que evolucionamos, que progresamos, me parece que ahí está la clave. Se puede vender un año un poco mejor o un poco peor, puede venir más gente o menos gente, pero el progreso genético está en el campo. Hablamos de evolución genética, de construcción de equipos humanos, estamos creciendo mucho en tecnología, estamos casi todos los meses haciendo fertilización in vitro a nuestras mejores vacas, y a la larga todo eso se va a notar. A mi estos años de progreso y de evolución me llenan de satisfacción.

Se dice que el año próximo el remate puede hacerse en tu cabaña, ¿qué hay de cierto al respecto?

La verdad es que no sabemos cuál es el techo de este remate. La verdad es que es muy arriesgado poner 700 vaquillonas a consideración de los clientes, y pienso que estamos en un límite lógico. Quizá el próximo año podrán ser ochocientas, justamente cuando sea nuestro cumpleaños número 15 y lleguemos a las 1.000. Pero creo que en algún momento vamos a tener que desdoblar el remate. Sentimos a las instalaciones de la Sociedad Rural de Olavarría como nuestra casa, pero también es cierto que estamos haciendo muy lindas instalaciones en el campo así que probablemente se pueda hacer allí. Y eso de hacerlo en el campo nos permite mostrar tu casa desde adentro, mostrar lo que uno está haciendo. Probablemente nuestra gran fiesta siga siendo acá, pero quizá hagamos algún remate de Otoño en el campo para que los que quieran conocer nuestra casa nos puedan visitar.

¿Después de este gran remate, cuál es el desafío?

Este es el desafío. Lo de hoy. Hoy estamos entre los remates más grandes del país en cantidad, en los mejores promedios. Cuando estás arriba el desafío es mantenerte, no sentarte a descansar en los laureles, y pujar y tirar del carro con todo el equipo para no perder terreno en lo que decía anteriormente en cuanto a la progresión, en el crecimiento. Con mantenerme me doy más que satisfecho.