31.10.2019 ESTILO DE VIDA

Abrir los ojos y mirar el celular

Según una encuesta realizada por Deloitte que abarcó a 53 mil personas en todo el mundo, el 61% de los usuarios mira su móvil dentro de los 5 minutos después de despertarse y el 88% lo hace dentro de la primera media hora; en tanto que el 96% dijo que lo chequea antes de que se cumpla una hora desde que abrieron los ojos.

La exposición a la luz azul del móvil altera el sueño porque le dice al cerebro que es hora de despertarse. Hay varios estudios que hablan del impacto negativo que esto puede tener en el descanso. Ahora bien, lo primero que uno tendería a pensar es que mirar el display a la mañana no es un problema en este sentido; después de todo, le estamos avisando al cerebro que es hora de despertarse ( y eso es lo que debe ocurrir). Sin embargo, el punto no pasa por ahí sino por analizar qué hacemos cuando miramos el móvil. Ahí es cuando queda claro que este hábito es nocivo por varios motivos.

El smartphone se usa para chequear mails, revisar redes sociales, enviar mensajes o navegar en busca de noticias o información. En síntesis: es un bombardeo de información en apenas pocos segundos. El cerebro comienza a despertarse y ya está expuesto a decenas de datos y notificaciones. Se arranca la mañana con una valija de pendientes.

  • Sintomatología Los síntomas oculares producidos por la fatiga visual son más numerosos y evidentes, dependiendo de las causas y de la exposición a las mismas. Se puede presentar: Picor, escozor, ardor, sensación de arenilla o quemazón. Sequedad, lagrimeo y sensación de calor ocular interno. Dolor de cabeza o sensación de congestión, localizado en zona frontal o en el puente nasal. También puede irradiar a otras zonas de la cabeza.
  • Cuello, hombros o espalda doloridos. Hinchazón leve y enrojecimiento de ojos y/o párpados.- Dificultades para enfocar, visión borrosa o incluso doble. Mayor sensibilidad a la luz. Dificultad para concentrarse. Dificultad para mantener los ojos abiertos. Parpadeo espasmódico. Sensación de sueño.

¿Y qué pasa cuando, además, se empieza la mañana leyendo una serie de consultas y pedidos laborales por mail o por WhatsApp? El estrés y la ansiedad se comienzan a apoderar del cuerpo. Invade una sensación arrasadora de que uno tiene mucho por hacer (sin siquiera haber iniciado la jornada), lo cual resulta extenuante y estresante.

Tristan Harris, ex diseñador de Google y fundador del Centro para una Tecnología Humana, habló de este tema en varios artículos, como este: "Cuando nos despertamos a la mañana, miramos el teléfono y vemos una lista de notificaciones, se enmarca la experiencia de 'despertar por la mañana' en torno a un menú de ´todas las cosas que me he perdido desde ayer´".

Harris busca concientizar sobre cómo las aplicaciones y plataformas están desarrolladas con la finalidad de "secuestrar" por completo la atención del usuario. En este sentido dice que la compañías tienen que comenzar a cambiar la forma en que desarrollan estos sistemas que resultan tan adictivos para el usuario. También cree que los usuarios tienen que comenzar a estar atentos a estos mecanismos de seducción digitales, para así lograr tener mayor control.

Es que la necesidad de revisar el móvil parece irresistible. Harris compara esa urgencia por mirar el teléfono con la sensación de estar ante una máquina tragamonedas: cuando revisamos notificaciones, vamos deslizando el dedo por la pantalla para revisar los posteos en Instagram o miramos los mails que no paran de llegar: quedamos atrapados en una rueda que no termina.

A partir de allí, se calcula que desbloqueamos el celular unas 150 veces por día. Lo cierto es que por la mañana, "tenemos nuestro pico de alerta y somos más productivos, entonces mirar el celular a la mañana está quitando la posibilidad de hacer algo más de análisis o que requiera mayor esfuerzo cognitivo", analizan los especialistas.

Qué hacer

En el último tiempo tanto en Android como en iOS se incorporaron herramientas de bienestar digital que permiten saber cuánto tiempo pasamos mirando la pantalla, así como qué apps usamos y la cantidad de notificaciones que recibimos.

Esto sirve para ser conscientes de la cantidad de tiempo que nos insume esta actividad y así poder establecer límites en el uso del equipo.

Por otra parte, siempre está la posibilidad de desactivar notificaciones, para evitar que la atención quede cooptada por la avalancha de globos, luces o ruidos que llegan al celular a toda hora.

Se puede optar también por configurar el móvil en tonos grises para evitar que los colores de la pantalla nos seduzcan.

Prevenir

Para evitar la fatiga ocular y que surjan sus molestos síntomas, lo mejor es prevenirla. Las principales medidas o consejos que podemos tomar son:

- Utilizar luz indirecta cuando estamos realizando un esfuerzo prolongado con nuestro sistema visual, mantener cierta distancia con respecto al ordenador o el dispositivo que estemos utilizando y/o hacer descansos cada cierto tiempo.

- Realizar ejercicios que ayuden a mejorar los síntomas del cansancio ocular, como los movimientos de relajación con los ojos abiertos moviéndolos en círculo en el sentido de las agujas del reloj y parpadeando cada vez que se termina una vuelta. Al terminar, podemos repetirlo en sentido contrario.

- Otra técnica que favorece la relajación de los ojos es el uso del agua. Se recomienda lavar los ojos con agua un poco fría. Gracias a este gesto, vamos a conseguir refrescarlos y, lo más importante, relajar la vista.

- Otro de los ejercicios que se pueden llevar a cabo de manera sencilla son los de parpadeo. Sólo debemos abrir y cerrar los ojos con fuerza 5 veces y repetir esta secuencia en 8 ocasiones.

- Por último, como una de las causas que produce la fatiga ocular es la sequedad en los ojos, para evitar este síntoma es muy importante parpadear con frecuencia. Las personas que pasan mucho tiempo delante de pantallas tienden a parpadear menos.

Pero lo más importante de todo esto es tomar la decisión de mirar menos el móvil. Y a la mañana, puntualmente, tal como recomiendan los especialistas es mejor tomarse un rato para desayunar, ejercitarse o meditar para comenzar la jornada con la atención plena y sin ese cansancio crónico que, si no se frena a tiempo, nos acompañará toda la jornada.