31.10.2019 

Los chicos y los medios digitales

Hoy la Academia Americana de Pediatría acepta el uso de video chat (como Skype) en menores de 18 meses ya que es una forma de interaccionar con los seres queridos y considera que no es negativo el uso de aplicaciones interactivas de calidad, siempre como una actividad en la cual también participe un adulto junto con el niño. 

Los chicos y los medios digitales

Hasta el año 2011 había un consenso general sobre el impacto negativo de las pantallas en menores de dos años y se recomendaba no exponerlos. Hoy la Academia Americana de Pediatría acepta el uso de video chat (como Skype) en menores de 18 meses ya que es una forma de interaccionar con los seres queridos y considera que no es negativo el uso de aplicaciones interactivas de calidad, siempre como una actividad en la cual también participe un adulto junto con el niño.

"El tiempo máximo de exposición a pantallas en niños de entre dos y cinco años es de una hora diaria. En esta franja de edad es muy importante que sean los padres los que elijan los contenidos. La televisión y el resto de medios digitales no deben convertirse en una niñera ni en un objeto de consuelo", sostuvo Betty Arteaga, médica del Servicio de Oftalmología del Hospital Italiano de Buenos Aires y profesora del Departamento de Clínica Quirúrgica del Instituto Universitario.

"Entre los 5 y los 12 años el tiempo de exposición a pantallas puede ir aumentando de 60 minutos a 90 minutos diarios en la infancia hasta la pubertad. Está demostrado que pasar demasiadas horas ante las pantallas favorece el sedentarismo y la obesidad infantil", agregó.

El consumo de medios digitales se dispara durante la adolescencia, sin embargo, no debería sobrepasar nunca las dos horas diarias desde los 12 años en adelante. "En este momento los menores hacen uso, especialmente, de las redes sociales, por lo que es aconsejable que los padres tengan conocimientos acerca de cómo funcionan", indicó Arteaga.

Es que el exceso en el uso de pantallas puede ocasionar irritación ocular al disminuir los movimientos de parpadeo que lubrican la córnea, también dolores de cabeza, principalmente cuando los niños no tienen corregidos defectos en la agudeza visual. Debido a las posturas que se adoptan durante el juego, pueden aparecer dolores musculares o vicios posturales, muy perjudiciales en un organismo en crecimiento. DIB