28.11.2019 ESTILO DE VIDA

Luz, energía, felicidad y estímulo

El color amarillo simboliza la presteza, la agilidad, el cerebro izquierdo. Llamado el color de la mente, por ser el que más estimula las actividades cerebrales.

El amarillo es, principalmente, una tonalidad alegre. También se lo asocia con la sabiduría y la más alta comprensión intuitiva. En su aspecto dorado, el color amarillo representa la perfección espiritual, la paz y el descanso.

Las características del color amarillo tienen mucho que ver con la energía, es el color del sol, y también con sentirnos felices y esperanzados pero, como todo, tiene un lado que podríamos llamar "oscuro".

Este color representa perfectamente la luz, la energía, el optimismo, la felicidad, la lealtad, pero también en su versión apagada u oscura puede ser representante del engaño, la cobardía, los prejuicios o los celos.

El amarillo dorado es el color del Sol, el color de la juventud, la alegría y el júbilo. Cuando se pintan las paredes de amarillo, la habitación adquiere un aspecto de claridad y alegría. Es un buen color para pintar la cocina. En su vibración más positiva, el amarillo dorado es intensamente espiritual y favorece la compasión y la creatividad.

Una variante del amarillo es el color limón, que es revitalizador y estimulante del cerebro. El limón contiene una cierta dote verde en su espectro que genera funciones de limpieza. El limón ayuda a llevar toxinas a la superficie para que puedan ser eliminadas, al tiempo que resulta sumamente beneficioso para los tejidos y los huesos.

En contrario, demasiado amarillo puede ser perturbador y causar la pérdida de enfoque y nos impide completar un trabajo.

Otro aspecto negativo de uso exagerado del amarillo es que puede influir en que las personas se vuelvan demasiado exigentes y críticas. Por el contrario muy poco amarillo puede causar inseguridad, baja autoestima, miedo y puede influir en que la persona se vuelva posesiva.

Sin embargo, en su aspecto negativo, cuando es demasiado brillante o se usa demasiado, el amarillo puede resultar excesivamente estimulante para la psique y los nervios, y puede causar irritación mental hasta el punto de ser destructivo.