28.11.2019 ESTILO DE VIDA

El más potente de la paleta

El violeta es el color de la madurez, del equilibrio, de la mentalidad pensante, de la lógica y la razón. Funciona como un canal maravilloso hacia el mundo espiritual, es el color que representa la transformación al más alto nivel espiritual y mental, la transmutación, la transgresión, el cambio.

El violeta nos ayuda a combatir los miedos y aportar paz; además tiene un efecto de limpieza frente a trastornos emocionales, por eso saber utilizar su energía puede traernos beneficios espirituales que repercuten en la salud física.

Junto con el morado, el violeta tiene un profundo efecto sobre la mente y ambos son utilizados por los psiquiatras como ayuda, para calmar y tranquilizar a los pacientes que sufren problemas mentales y nerviosos. Las dos tonalidades equilibran la mente y ayudan a transformar las obsesiones y los miedos.

El violeta conecta también con los impulsos musicales y artísticos, el misterio y la sensibilidad a la belleza y los grandes ideales, inspirándonos sensibilidad, espiritualidad y compasión.

Cuando estamos en busca de progreso material, espiritual o intelectual, podemos ayudarnos en esta búsqueda con las vibraciones del color violeta. Estas vibraciones actúan como excitantes de las células nerviosas estimulando y generando más rendimiento de la actividad mental.

Es el séptimo color de los rayos del arco iris. Es el más potente de todos los colores, y provee un punto de transición entre lo visible y lo invisible

Sin embargo, también puede tener significaciones negativas. Las personas que eligen o prefieren el color violeta se sienten grandes e importantes, su preferencia constante indica inmadurez emocional. Quienes tienen el violeta como color favorito o representativo suelen mostrar un cierto grado de fastuosidad, grandeza y puede tener un temperamento algo vanidoso, sarcástico, aunque creativo y amistoso. El mal uso del color violeta puede producir obsesión, crueldad, injusticia, intolerancia, y limitaciones.