01.02 AGRO

Tres Arroyos, capital nacional del trigo

El distrito del sudeste bonaerense ocupa los primeros cinco puestos en volumen de producción por campaña en un hipotético ranking formado con las estadísticas de la Dirección Nacional de Estimaciones Agrícolas que compara todos los distritos y departamentos del país en los últimos 51 ciclos. Un paseo por la relación entre el cereal y la localidad que lo hizo su emblema.

Juan Berretta // Tranquera / Dib

La Fiesta Provincial del Trigo, la Espiga de Oro, la gran cantidad de premios que productores locales ganaron años pasados y en épocas actuales en los distintos concursos que evalúan la calidad del cereal, haber sido la base económica de la las explotaciones agropecuarias de la zona durante muchas campañas y el principal motor del desarrollo del distrito del sudeste bonaerense surcado por tres arroyos, son las razones para afirmar que -pese a todos los cambios que ha experimentado la producción- el trigo sigue siendo el símbolo de Tres Arroyos.

Además, funcionarios provinciales y nacionales llenan sus discursos en cada visita refiriéndose a estos suelos como los más importantes dentro del escenario nacional triguero. Ahora bien, ese mensaje instalado ya desde hace décadas, que marca que Tres Arroyos es una especie de capital del trigo, encuentra fundamentación estadística y en cifras oficiales. Porque en un hipotético ranking de volumen producido desde la campaña 1960/1970, Tres Arroyos ocupa los cinco primeros puestos.

La Dirección Nacional de Estimaciones Agrícolas (DEA) tiene cargadas en su página web distintas variables de las últimas 51 campañas de todos los cultivos extensivos, datos que pueden discriminarse por provincias y también por distritos y departamentos. A partir de esas cifras, que incluyen producción, superficie sembrada, superficie cosechada y rendimiento promedio, se pueden realizar distintas comparaciones y también armar un ranking, por ejemplo, para conocer qué distrito produjo más trigo en cada ciclo.

TRANQUERA armó el ranking de producción de trigo que arrojó como resultado un liderazgo absoluto de Tres Arroyos. Los cinco mayores volúmenes de producción por parte de un distrito o departamento correspondieron al partido del sudeste bonaerense. Se trata de las campañas 2003/2004, con 884.440 toneladas cosechadas; 2004/2005, con 837.400; 1997/1998, con 814.800; 2000/2001, 804.000; y 2001/2002, 800.000.

En esas cinco campañas, además como dato interesante para dimensionar el peso local en el mapa triguero, la producción tresarroyense significó entre el 5 y el 6,2% de la cosecha argentina de trigo.

Si el ranking se extiende a los primeros 20 puestos analizando desde la campaña 1969/1970 hasta el ciclo pasado, Tres Arroyos figura también en los puestos 10, 11, 18 y 19. Se trata de las campañas 1982/1983, con 752.000 toneladas; 2010/2011, 744.276; 2011/2012, 696.335; y 1999/2000, 690.000.

Otro dato interesante que surge es que los departamentos con los que intercala Tres Arroyos las mayores producciones en los primeros 11 puestos tienen más de 1.100.000 hectáreas de superficie, casi duplican a la extensión de nuestro partido. Hablamos de Unión de la provincia de Córdoba y de General López de Santa Fe. Hay que recordar que Tres Arroyos no llega a las 600.000 hectáreas.

Y si nos referimos a superficie sembrada, del ranking que se puede conformar a partir de los datos de la Dirección Nacional de Estimaciones Agrícolas, Tres Arroyos figura en los primeros diez puestos, pero muy lejos de la supremacía que tiene en producción. Ocupa el tercer escalón por las 274.000 hectáreas que se sembraron en la campaña 1983/1984; y en el quinto, por las 265.000 que se implantaron en el ciclo 2004/2005. El departamento cordobés de Marcos Juárez se ubica en la primera posición con las 350.000 hectáreas que sembró en la campaña 1980/1981; la segunda ubicación es para el santafesino General López, que en el ciclo 1996/1997 implantó 300.000 hectáreas.

En tanto, a la hora de analizar los rendimientos promedio, Tres Arroyos no figura en los 30 primeros puestos. Esto se explica a que en todas las campañas evaluadas sembró una abultada cantidad de hectáreas, mientras que los departamentos o distritos que lideran ese segmento implantaron un volumen sensiblemente inferior.

Orígenes

La relación de Tres Arroyos con el cereal comenzó en 1887, a tan sólo tres años de la fundación de la ciudad. Fue ahí cuando un grupo de inmigrantes pioneros decidieron sembrar las primeras semillas de trigo con la esperanza de que la tierra y el clima respondieran favorablemente.

Este fue el comienzo de una historia escrita sobre surcos que ha hecho de Tres Arroyos el principal productor de trigo del país y su capital provincial.

Según indican los distintos historiadores, la siembra de trigo comenzó a sólo siete años de que establecieran en la zona los primeros alambrados que delimitaron las parcelas. En 1890, se cosecharon 12.000 quintales de trigo y en ese mismo año, se instaló el primer molino harinero. La historia lugareña da cuenta de que fueron seis italianos los precursores de la siembra de trigo duro en el distrito.

El candeal

Respecto al desembarco del trigo candeal en estos suelos hay datos más abundantes. Y corresponden al relato de Roberto Vassolo, sobrino nieto de Emilio Vassolo, quien lo sembró por primera vez. "En 1914 Emilio consiguió un puñado de trigo de una variedad que la familia conocía de Italia, que se llamaba 'sarabola', que acá nadie sabía de su existencia. Según recuerdo de haber escuchado a mi padre, el manojo lo introdujo el señor Chiachio, que también lo sembró en una quinta de acá. Los Vassolo lo sembraron en El Médano, y tuvieron que tomar todas las precauciones posibles, porque eran muy pocos granos y si se perdían no había vuelta atrás. Eso fue lo que le pasó a Chiachio, que no pudo cosechar nada porque lo perdió entre los pájaros, los insectos y los animales. En cambio, Emilio lo sembró en el medio del campo, en un lote sembrado con otra variedad. Y así comenzó una lenta, pero firme y ardua siembra, buscando la cantidad necesaria de kilos que les permitiera poder realizar una siembra extensiva", comentó Roberto.

Al tiempo que se exportaba, en el país el trigo candeal era muy requerido para la elaboración de fideos, es más, los compradores llegaban desde distintas zonas en las épocas de recolección y se lo pagaba muy bien. La variedad fue premiada en distintas exposiciones como en Santa Fe, Rosario, Córdoba, Bahía Blanca y Tres Arroyos. Y en 1935, Bautista Vassolo fue premiado por orden del rey de Italia, Víctor Manuel III, y por intermedio del cónsul italiano en nuestro país recibió la distinción de "La Estrella al Mérito", por todo lo realizado por la familia. Mientras que en 1981 los Vassolo recibieron "La Espiga de Oro" en la Fiesta Provincial del Trigo.

Congreso Nacional

Estos datos justifican aún más la postulación que hizo Tres Arroyos para ser sede del próximo Congreso Nacional de Trigo que se desarrollará la segunda semana de septiembre del año que viene.

El ingeniero Horacio Forján se encargó de destacar de las bondades en cuanto a la producción triguera se refi ere de Tres Arroyos y su zona de influencia. "El mayor aporte a la producción triguera nacional, en los últimos años, se ha dado desde la región triguera IV donde Tres Arroyos se ubica en el centro geográfico de la misma", indicó.

En este sentido, también es relevante el papel que cumple en el concierto triguero nacional la Chacra Experimental Integrada Barrow perteneciente al INTA y al Ministerio de Desarrollo Agrario provincial. La entidad posee una rica historia en la investigación y el mejoramiento del cultivo de trigo pan y otros cereales de invierno como trigo candeal y avena. El Laboratorio de Calidad Industrial de la Experimental, reconocido nacional e internacionalmente, constituye un pilar fundamental en el apoyo a ese mejoramiento de los cultivos, haciendo foco principalmente en la calidad de los materiales logrados.

Está claro, hay argumentos de sobra que indican que Tres Arroyos es sinónimo de trigo.

Una cosecha mejor de lo esperada

En Tres Arroyos y su zona de influencia el trigo terminó sorprendiendo para bien porque la cosecha finalmente fue mejor de lo que se esperaba. "Hay de todo en cuanto a rendimientos, pero en general se puede decir que fue una cosecha normal a buena, con resultados superiores a los pensados", indicó el ingeniero Fidel Cortese.

"Si tenemos que hacer una caracterización general de la campaña, podemos decir que la cosecha fue normal en los campos de suelos someros, con la tosca cerca; mientras que los campos profundos, donde hay más reserva de agua, la trilla fue de normal a buena", completó el presidente de la Región Sur del Colegio de Ingenieros Agrónomos y Forestales de la provincia de Buenos Aires.

La temperatura moderada de noviembre y las primeras semanas de diciembre fue el factor que pesó para que la cosecha sorprendiera para bien a productores y técnicos. "La gran explicación de lo que ocurrió la tienen las temperaturas, que durante noviembre y diciembre -que es todo el período de llenado de grano-, fueron frescas. Eso hizo que no se arrebatara el cultivo y que tuviéramos muy buenos pesos de mil granos", comentó Cortese.

"De hecho hasta casi el 20 de enero había productores cosechando, cuando el año pasado para Navidad no quedaba un solo lote en pie. Este año se alargó la cosecha unos 20 días y eso es sinónimo de rendimiento. Cuando la recolección se te atrasa es porque el llenado de grano fue mejor, entonces eso hace que los rindes sean mejores", agregó.

El ingeniero aportó, además, que al analizar los registros de lluvia durante el ciclo del trigo "clara-mente no fueron tan buenos como para obtener los rindes que se han alcanzado, pero fueron suficientes como para que la planta no esté muy estresada y pueda aprovechar esas temperaturas frescas de noviembre y principios de diciembre".