01.02 agro// Leve mejoría

Estiman que la producción de leche subirá un dos por ciento este año

Hay un cauto optimismo en los tamberos.

La producción argentina de leche crecerá 2,2 por ciento en 2020, de acuerdo a las proyecciones realizadas por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), que en números reales representará la obtención de 10.575 millones de litros de leche, el volumen más alto de los últimos cinco años.

El trabajo se realizó sobre la base de informes presentados por las 19 empresas más importantes del país que representan el 60 por ciento de la producción nacional, cuyas proyecciones se sustenta sobre la base en un escenario económico muy turbulento e impredecible, y bajo las condiciones climáticas previstas en los pronósticos disponibles, indicó la OCLA.

Esta muestra abarca las provincias de Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos y comprende empresas pequeñas, medianas, grandes y me-gas, que procesan leche proveniente de tambos de todos los niveles del estrato de producción que van desde menos de 1.000 litros, hasta más de 10.000 litros.

La producción de leche argentina alcanzó los 10.343,4 millones de litros en 2019, un volumen que significó una baja de 1,7 por ciento, desde los 10.526,6 millones, producidos en 2018. Cabe mencionar, que en las estimaciones trimestrales los porcentajes de crecimiento son mayores en el primer y segundo trimestre ya que se comparan sobre un base muy baja de 2019 y tienden a ser entre levemente positivos a prácticamente negativos hacia finales del año.

Cifras en mano

En el largo plazo (1970-2020), la Argentina creció a una tasa 0,5 por ciento mayor que la producción mundial, tuvo un desempeño muy alto en la década del 90 con tasas del 7,2 por ciento anual, durante 8 años consecutivos, pero luego entre 1999 cuando se alcanzaron los 10.329 millones de litros hasta la actualidad la tasa fue sólo del 0,1 por ciento y a nivel mundial la lechería creció al 1,8 por ciento anual.

Entre 2003 y 2011, la Argentina recuperó algo y nuevamente entre 2011 y 2020 la producción se amesetó, salvo el dato de 2015, que desentona en la serie y es producto por un lado de los buenos precios de los productos lácteos en el mercado mundial y en el mercado doméstico, que se manifestaron en buenos precios en pesos y en dólares hacia la producción primaria.