06.02 

Organizaciones internacionales en contra de la mutilación genital femenina

Directores de las Organizaciones Internacionales lanzaron un llamado a la concientización y erradicación de tal práctica que atenta contra más de cuatro millones de niñas en todo el mundo.

Este 6 de febrero es el Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina. Por eso, directores de UNICEF, UNFPA, ONU-Mujeres y OMS, lanzaron un llamado a la concientización y erradicación de tal práctica que atenta contra más de cuatro millones de niñas en todo el mundo.

"Ha llegado el momento de incrementar, mejorar y agilizar nuestras acciones a fin de acabar con esta práctica de una vez por todas". Así lo han declarado la Directora Ejecutiva del UNFPA, la Dra. Natalia Kanem, la Directora Ejecutiva de UNICEF, Henrietta H. Fore, la Directora Ejecutiva de ONU-Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka, y el Director General de la OMS, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, con motivo del Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina.

Con esto, las Organizaciones Internacionales se quieren unir a las miles de jóvenes que han sido sometidas a tal práctica, y que "quieren hacer valer sus derechos con urgencia y vigor", buscando su total eliminación. Según lo escrito en el comunicado, la mutilación genital femenina amenaza a más de cuatro millones de niñas en todo el mundo.

Comunidad internacional en contra de la violencia de genero

Celebrando este día, se quiere promover "la participación de jóvenes, familias, comunidades y Gobiernos con un llamado a poner fin, de una vez por todas, a este acto perjudicial de violencia de género". De hecho, el compromiso de luchar contra la violencia de género, donde se incluye la mutilación genital femenina, ha sido adquirido por diferentes cumbres y documentos internacionales, como lo es en la Agenda 2030 para el desarrollo Sostenible, en la Cumbre de Nairobi sobre la CIPD25 (Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo), o la Plataforma de Acción de Beijing, celebrada hace 25 años.

Secuelas a largo plazo

Esta práctica provoca secuelas físicas, psicológicas y sociales a largo plazo. Las organizaciones subrayan que, a pesar de los progresos logrados, hoy en día unas 200 millones de mujeres la han sufrido. Aun con ello, se señala que el apoyo que recibe esta práctica es cada vez menor, donde las adolescentes de entre 15 y 19 años en países en los que la mutilación genital femenina es frecuente, son menos partidarias de continuarla. No obstante, el problema sigue latente.

Factores de orden cultural y social que llevan a practicar la mutilación

Los motivos por los que se practica la mutilación genital femenina difieren de una región a otra y de una época a otra, aunque siempre responden a una mezcla de factores socioculturales vehiculados por las familias o comunidades. A continuación se resumen los motivos citados con más frecuencia.

  • Allí donde esta práctica es una convención (norma) social, la presión de la sociedad para que el individuo obre como lo hacen y lo han venido haciendo los demás, así como la necesidad de aceptación social y el temor al rechazo de la comunidad, constituyen poderosas motivaciones para perpetuar esta práctica. En ciertas comunidades la mutilación genital femenina es una práctica casi universal y muy rara vez cuestionada.
  • La MGF se considera a menudo parte necesaria de la crianza de la niña y una forma de prepararla para la vida adulta y el matrimonio.
  • A menudo la mutilación genital femenina responde a la concepción de lo que se considera una conducta sexual aceptable y tiene por objetivo asegurar la virginidad antes del matrimonio y la fidelidad después de él. En muchas comunidades existe la convicción de que reduce la libido de la mujer y la ayuda así a resistir la tentación de relaciones extraconyugales. Además, en el caso de las mujeres cuya abertura vaginal ha sido sellada o estrechada (tipo 3), se supone que el miedo al dolor que causaría su apertura y a la posibilidad de que ello sea descubierto disuaden aún más a la mujer de mantener relaciones sexuales extraconyugales.
  • Es más probable que se lleve a cabo esta práctica en los contextos en los que se considera que la MGF aumenta las posibilidades de encontrar marido.
  • La mutilación genital femenina viene asociada a modelos culturales de feminidad y recato, portadores de la idea de que las niñas son puras y hermosas una vez que se eliminan de su cuerpo aquellas partes que se consideran impuras o no femeninas, esto es, masculinas.
  • Aunque no hay escritos religiosos que prescriban la práctica, quienes la llevan a cabo suelen creer que tiene un respaldo religioso.
  • Los líderes religiosos adoptan diferentes posiciones con respecto a la MGF: algunos la fomentan, otros la consideran irrelevante para la religión, y otros contribuyen a su eliminación.
  • Las estructuras locales de poder y autoridad, como los líderes comunitarios y religiosos, los circuncidadores e incluso parte del personal médico, pueden contribuir en algunos casos al mantenimiento de la práctica.
  • En la mayoría de las sociedades la MGF se considera una tradición cultural, argumento que se utiliza a menudo para mantener su práctica.
  • En algunas sociedades, la adopción reciente de esta práctica está relacionada con la imitación de las tradiciones de grupos vecinos. A veces ha comenzado como parte de un movimiento más amplio de resurgimiento religioso o tradicional. (Con información de www.vaticannews.va y www.who.int)