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17.02 | Información General 

Volvió el acampe de adjudicatarios en el barrio Uocra

El grupo de personas, piden que se terminen y entreguen las 27 casas que restan y que están trabadas por falta de pago de la Provincia a la empresa constructora.

Un grupo de adjudicatarios lleva adelante un nuevo acampe en el mismo barrio Uocra en forma de protesta, a casi una década y media de comenzar a construir.

La medida fue tomada hace unos días y se concretó a primera hora de la mañana de este lunes, cuando un grupo de familias volvieron a reunirse en aquel sector de la ciudad, replicando el reclamo que realizaron en mayo pasado, un mes antes de que el Intendente entregara 11 casas.

El reclamo por las 27 viviendas que quedan aún por entregar no es nuevo. En diciembre, unas diez familiar llegaron hasta el Municipio para pedir celeridad en la entrega. En aquella oportunidad, habían sido recibidos por el titular de Casa de Tierras y Regularización Dominial, Martín Endere.

Sin embargo, una vez más todo quedó en la nada y las pocas obras que faltan continúan paralizadas. Las casas que aún no se entregaron "están casi habitables", sostienen los adjudicatarios y esgrimen que resta una firma para que "salga el pago" que la Provincia debe girar a la empresa constructora. Esta es la traba que existe desde hace al menos un año.

"A las casas solamente les falta grifería e instalaciones eléctricas las cuales no se concluyen", apuntan los adjudicatarios del barrio mientras analizan que quizás no finalicen con esos trabajos mínimos para "no tener que emitir el final de obra por miedo por parte de la empresa a no poder cobrar el trabajo nunca más".

Es que el cambio de gobierno en la Provincia trajo incertidumbre respecto de la finalización del barrio, aunque el problema viene de años. Lo cierto es que "aún no hay nombramientos en la Provincia para no tener que emitir los sueldos de quienes ocupen los cargos", dicen los vecinos.

Y aseguran que "por esa razón todavía no hay quien autorice el pago de los certificados a la empresa constructora y esto se va a extender un largo tiempo debido a las demás obligaciones que tiene la Provincia".

En este contexto, "lo que pedimos es que comiencen con las acciones que tengan que llevar a cabo para liberar las casas que en este momento son rehenes de la situación de deuda con la empresa constructora", apuntan.

Y explican que "pese a que se le debe a la empresa, a nosotros también se nos debe la casa. Como varias veces aclaramos, las viviendas no son un regalo o parte de un plan del gobierno. Pagamos lo que se debíamos pagar al comenzar el barrio y acá lo único que parece importar es la deuda con la empresa y no la obligación que tienen de entregarnos nuestra casas".

Historia

La historia del barrio Uocra comenzó a escribirse hace 14 años, con la construcción de la primera tanda de viviendas. En el medio hubo paralización de obras, deterioro de casas y hasta usurpación. Pero la esperanza entre los adjudicatarios resurgió en 2017, cuando se realizó un nuevo convenio con el Instituto de la Vivienda de la Provincia para retomar las obras.

Quedan 27 viviendas por entregar y muchas ya están prácticamente finalizadas. El problema es el pago del Instituto de la Provincia a la empresa constructora que es Wayro Ingeniería SA. "En el medio estamos nosotros", habían contado los adjudicatarios a EL POPULAR en diciembre último, cuando ya planificaban una nueva visita al Municipio.

"Hay gente que hace rato que no paga los alquileres porque ya no pueden, y otros que pagan con mucho esfuerzo y que esperan su casa desde hace años", contaban los adjudicatarios.

Sostuvieron que ya varias viviendas en condiciones de poder ser entregadas, pero "el problema es que el Instituto de la Vivienda debe dinero a la empresa constructora, entonces -como es de entender- la empresa no libera esas viviendas. En el medio de todo esto quedamos nosotros".

En el barrio Uocra todavía quedan 27 viviendas por terminar, pero de ese total unas diez ya estarían finalizadas. La última entrega, de 11 unidades habitacionales, se concretó en junio del año pasado y desde entonces no han habido novedades, exceptuando el caso puntual de una casa que se entregó meses después a un vecino que tenía orden de desalojo del lugar que alquilaba. Esa entrega se realizó "silenciosamente" en La Plata.