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18.02 | Información General 

Advierten por la presencia de hongos venenosos en Tandil

Luego de que un turista falleciera en Córdoba tras ingerir un hongo venenoso, el ambientólogo Juan Lavornia dialogó con este medio y confirmó que en nuestra ciudad, si bien no hay registros formales de esa especie, sí se encuentran algunas setas venenosas, por lo que recomendó no recolectar ningún tipo para su ingesta. 

Iván Tarasconi, oriundo de Río Cuarto, recolectó los hongos, que a simple vista son muy parecidos a los champiñones, durante sus vacaciones en Santa Rosa de Calamuchita. Al consumirlos sufrió una insuficiencia hepática fulminante que desencadenó en su deceso. Según expuso Mario Corbera, coordinador de Dirección Médica del Sanatorio Allende, donde estuvo internado durante varios días Tarasconi, el hongo "es fatal en el 95 por ciento de los casos".

La especie en cuestión es Amanita phalloides, más conocida  como "el hongo de la muerte", y es muy común encontrarla en bosques de pinos y robles, y en varios sectores de sierras.  Al comerlo se genera un daño generalizado en todo el cuerpo, pero sus toxinas atacan de manera directa al hígado y, por el grado de letalidad, es uno de los más peligrosos del mundo.

Si bien Lavornia cercioró que este tipo de hongo no se ha detectado hasta el momento en Tandil, reveló que sí pueden hallarse una importante cantidad de especies venenosas, por lo que recomendó que no se recolecte ningún espécimen para su consumo.

"Lo importante, a tener en cuenta ya que salió este caso, es que en la provincia de Buenos Aires, y en especial en nuestra ciudad, es tan rica la diversidad de hongos, hay tantas especies, que nunca es recomendable la recolección para consumo", comenzó relatando el ambientólogo y agregó que "en muchos casos hay hongos que, a simple vista, son exactamente iguales entre uno venenoso y uno que no, entonces solo alguien mirándolo en microscopio puede saber si es una especie o es otra".

El Amanita phalloides es una especie exótica en Argentina pero que se encuentra asilvestrada y ha sido registrada en diferentes provincias del país como Entre Ríos, Santa Fe, Buenos Aires, Mendoza, Río Negro y Córdoba.

En lo que atañe específicamente a Buenos Aires, los registros formales, publicados en revistas científicas, determinan que se ha hallado en las localidades de San Miguel, en el Parque Pereyra Iraola -ubicado entre los municipios de Berazategui, Ensenada, Florencio Varela y La Plata-, en Azul, Macedo y en 25 de Mayo

"Si bien no existen registros formales en Tandil, por las características de la especie es muy probable que pueda ser encontrado en el lugar, sobre todo asociado a robles como suelen aparecer, aunque no descartaría que pueda presentarse de forma solitaria también", indicó Lavornia. (El Eco)