142882

05.04 | Información General Los pedidos son para anular sus declaraciones indagatorias y hacer cesar las prisiones preventivas en su contra

Los rugbiers detenidos esperan la resolución de la Cámara de Apelaciones

Los acusados permanecen alojados en la Alcaidía La Plata 3, en Melchor Romero, donde están alojados en celdas de a dos en el mismo Pabellón 6.

Los ocho rugbiers detenidos por el crimen del joven Fernando Báez Sosa, cometido el 18 de enero último en Villa Gesell, esperan que esta semana la Cámara de Apelaciones y Garantías de Dolores resuelva sus pedidos para anular sus declaraciones indagatorias, apartar a la fiscal de la causa y hacer cesar las prisiones preventivas en su contra, informaron  fuentes de la investigación.

Mientras tanto, los acusados permanecen alojados en la Alcaidía La Plata 3, en Melchor Romero, donde están alojados en celdas de a dos en el mismo Pabellón 6, en el que a partir de la expansión del coronavirus pasan un poco más inadvertidos para el resto de los presos, quienes en un primer momento les gritaban e insultaban con mayor frecuencia que en los últimos días.

Entonces, los integrantes originales deberán resolver el recurso de apelación presentado por Tomei contra el fallo del juez de Garantías David Mancinelli, quien en febrero último no hizo lugar a su pedido de anular las indagatorias de todos ellos, apartar a la fiscal de la causa, Verónica Zamboni, y hacer cesar las prisiones preventivas.

A su vez, el fiscal general de Dolores, Diego Escoda, ya emitió un dictamen ante la Cámara en el que sostuvo que el recurso de la defensa debe ser rechazado por "inadmisible".

Mientras que Tomei insistió en que debe dictarse la nulidad de todo lo actuado desde la noche del 19 de enero, el día posterior a la detención de los rugbiers.

Por el crimen, Máximo Thomsen (20), Ciro Pertossi (19), Blas Cinalli (18), Enzo Comelli (19), Ayrton Viollaz (20), Luciano Pertossi (18), Matías Benicelli (20) y Lucas Pertossi (20) siguen detenidos en la alcaidía de Melchor Romero.

Fuentes penitenciarias indicaron a Télam que tienen dos horas de recreo diarias para salir al patio y que lo hacen los ocho juntos; y que antes de la crisis por la pandemia, los demás internos los insultaban y les gritaban desde las ventanas pero que ahora su presencia pasa más inadvertida.

Por otra parte, los voceros explicaron que en paralelo a las nulidades que debe resolver la Cámara, hay un incidente pendiente en el juzgado de Garantías respecto al pedido de arresto domiciliario efectuado por la defensa de los rugbiers.

Al respecto, la familia de Báez Sosa (18) ya se manifestó públicamente en contra de que les otorguen dicho beneficio a los acusados.