23.04 

Torta de mandarinas

Me dieron esta receta de torta muy, pero muy facilonga para mis manos inexpertas y tan exquisita, que logré satisfacer a los susodichos dragones, o sea mis adorados vástagos, y a muy bajo costo.

 Es tan rápida la preparación, que le recomiendo encender el horno primero para recalentarlo como corresponde y también enmantecar y enharinar el molde, medio altito porque sale bien esponjosa y crecidita la = torta.

 Ahora sí, comenzamos. Mezcle tres tazas de harina, leudante mejor, dos de azúcar y una de aceite, y añada dos o tres huevos. Todo junto, nada de yemas aparte ni claras a nieve, así, a lo criollo nomás. Se le va a ir haciendo una masa brillante y morrocotuda, fortalecedora de bíceps al final.

Tome cuatro mandarinas, láveles bien la cáscara y sáqueles cualquier puntito feo que les vea, pero no hace falta que las pele. Bien, ahora córtelas en el sentido gordo, no del cabito para abajo, sino por el ecuador de la mandarina, como si fueran naranja pa'chupar, y quíteles todas las semillas. Anná ahora, ponga los trozos de mandarina con cáscara en la licuadora y dele al botón hasta que le quede una pasta chirlona, sin rastros diferenciables de pulpa y cáscara.

Mezcle este preparado con la masa, uniendo requetebien. Baje la temperatura del horno a mínimo, eche el preparado en el molde y mande pa'dentro.

Ahora, (...) va a tener que esperar 50 minutos para que la queik esté lista. (...) Si tiene horno visor, va a poder ver cómo crece y crece y crece.

Cosa e'mandinga, vea, pero a mí me parecía que iba a rebalsar del molde de tanto que subió.

(De nuestra recordada compañera Marita Núñez)