28.05 

En Svalbard, el Arca de Noé vegetal

La Bóveda de Semillas de Svalbard, "la bóveda del fin del mundo" o el Arca de Noé vegetal protege 1.5 millón de variedades de semillas para cosechar en el caso de una catástrofe o cataclismo mundial.


Fue diseñado como el último búnker y la última solución para resguardar semillas de los cultivos más importantes del mundo. Si bien no es una bellaza natural y ha sido construido por la mano del hombre, este Banco Mundial de Semillas almacena 10 mil años de historia agrícola.

Ubicada en el inhóspito archipiélago de Svalbard, fue construida en 2008 con la ayuda del Gobierno Noruego, NorGen Biotek y Crop Trust y costó U$S 9 millones.

El archipiélago se encuentra a medio camino de Noruega y del Polo Norte. La entrada es visible: un edificio alto y gris inserto 100 metros dentro de la montaña. Además, el detalle en su entrada son luces que imitan la aurora boreal.

El suelo constantemente congelado permite que la bóveda esté siempre a -18° grados por dentro y esto es sumamente necesario para conservar las semillas.

Svalbard es el lugar más remoto del mundo: es un área con poca humedad y geológicamente estable. Además, se encuentra sobre el nivel del mar lo que la protege de inundarse, si es que sube de forma drástica.

Al día de hoy, la Bóveda de Semillas de Svalbard acumula más de 1.5 millón de semillas de todo el mundo. Tiene variedades únicas de cultivos asiáticos y africanos de maíz, arroz, trigo, sorgo; como también variedades europeas y sudamericanas de berenjena, lechuga, papa y cebada.

En tiempos donde la pandemia de Covid-19 amenaza la población mundial, el mundo mira a la bóveda del fin del mundo para tomar conciencia de la necesidad de un "plan B". La pandemia no es ninguna amenaza para la bóveda ya que no hay empleados permanentes trabajando en las instalaciones.

La bóveda cuenta con un túnel a prueba de agua de 130 metros. Por dentro, se ven estanterías de metal que llegan hasta el techo con cajas categorizadas con las muestras de semillas.

"En tiempos de crisis, el mundo se interesa. Es evidente la necesidad de un banco de semillas. En materia agrícola y de distribución de alimentos, suceden pequeñas catástrofes en todo el mundo. No tenemos que tener una pandemia global para ver la necesidad de tener una instalación como la Bóveda de Semillas de Svalbard", dice Cierra Martin, la oficial de comunicaciones de Global Crop Diversity.

El lugar tiene la capacidad de almacenar 4.5 millones de tipos de cultivos. Cada variedad puede contener al menos 500 semillas. Por tanto, un máximo de 4.5 billones de semillas podrían ser almacenadas en la bóveda.