04.06 

Tomillo

El sabor del tomillo es aromático, herbal, dulce, algo amargo y picante. Existen un sinfín de variedades, no obstante en el mercado nos podemos encontrar sobre todo con dos: el tomillo vulgar o el limonero, éste último de hojas más finas y con aroma muy característico que nos recuerda a este fruto.


Se utilizan principalmente las hojas del tomillo, aunque las ramas también poseen carga de sabor. No está de más recordar que dada la naturaleza leñosa de sus ramas, hay que retirarlas a la hora de servir, pues de no hacerlo transferirá ese sabor a madera.

Se utiliza tanto fresco como seco. Es de las pocas hierbas que resisten bien al secado sin perder su esencia. Además, se puede cocer durante largo tiempo, sin riesgo de que cambie su sabor o amargue el plato.

Su sabor encaja particularmente bien con carnes, aves, embutidos, papas, verduras, sopas, guisos... Eso sí, existen gran cantidad de recetas en las que se añade al pescado y funcionan muy bien. A las preparaciones con lácteos les aporta un toque especial. Un truco es saltearlo previamente, ya que potencia su aroma.

Combinan perfectamente con esta aromática aceituna, ajo, canela, cebolla, cerdo, cordero, chocolate, limón, marisco, naranja, pescados, pollo, queso de cabra, carne vacuna y tomate.