29.07 VIDEO La situación de los espacios culturales independientes

Chamula Tierra de las Artes busca un espacio donde continuar con su actividad

Los espacios culturales independientes vienen sosteniendo la inactividad desde marzo último y en el caso de Chamula Tierra de las Artes, suma la necesidad de abandonar la locación que acompañó su consolidación. El grupo busca un lugar apropiado en el barrio Pueblo Nuevo y gestiona apoyo para poder afrontar un alquiler. 

Con el hashtag #PORUNESPACIOPARACHAMULA con el que el espacio cultural independiente está difundiendo su necesidad de encontrar un nuevo espacio que le permita suplantar la tradicional locación de Dorrego al 2100, que sus gestores deberán abandonar en diciembre próximo.

"Nos sorprendió. Por el contexto y porque nos avisaron que había sido diez días antes", admitió ayer ante este Diario Laura Tropea, una de las referentes del espacio que cerró sus puertas el 13 de marzo último, al iniciarse el confinamiento y la emergencia sanitaria por la pandemia de coronavirus.



El domingo último, la gente de Chamula Tierra de las Artes difundió una carta en la que revelaba que debía abandonar el lugar que fue su "casa" en los últimos cuatro años. "Queremos informarles que hace unos días nos enteramos que debemos dejar nuestro lugar, en el que tanto hemos trabajado todos estos años de manera autogestiva. Como ustedes saben ha sido un gran esfuerzo, y muchas horas de trabajo puestas en el espacio porque soñamos y sabemos de la importancia de lugares como este en nuestra ciudad; y de los sentidos que hemos construido en relación a nuestras ideas de proyectos culturales con respecto al arte, y lo que cada une de ustedes ha aportado con su presencia en el mismo", describieron en los primeros párrafos.


Y admitieron que "Chamula se instaló en nuestra ciudad con el compromiso de les integrantes, talleristas y con ustedes. Nos sentimos recibides y acompañades en todas nuestras propuestas. Hemos consolidado un gran trabajo y compromiso con muchas causas sociales con las que nos sentimos convocades e involucrades, entendiendo que esta es nuestra manera, a través del arte, de transformar realidades".

"Cuando alquilás o disponés en comodato, el riesgo lo tenés siempre", admitió ayer Tropea en referencia al pedido de los propietarios del edificio: el lugar ha sido vendido y con esa novedad, el contrato que une a ambas partes, que vence a fin de año, tendrá cumplimiento efectivo en ese momento. "Queremos agradecerles por la apertura que tuvieron para que este sueño que construimos entre muchos comenzara a dar sus primeros pasos, y finalmente se concretara", puntualizó ayer la referente del espacio.

  • Chamula nació como un desprendimiento de Punto de Giro en 2015, en una propiedad ubicada en Coronel Suárez entre Lavalle y Alsina. Al año, se trasladó a lo que antes fue La Sodería, en el corazón de Pueblo Nuevo, que "estaba muy destruido; nosotros asumimos las conexiones de gas, reformulamos las instalaciones eléctricas y concretamos variadas reformas".
La triste noticia de que deberá abandonarlo "se profundiza más en este contexto de confinamiento por Covid 19, sin actividad" y con talleristas que "tampoco están trabajando. Las producciones artísticas, tanto propias como de otros lugares fueron suspendidas, por lo que les trabajadores de la cultura están pasando un difícil momento, no pudiendo generar sus ingresos".

El nuevo escenario provoca la necesidad de encontrar un nuevo espacio que, según Laura Tropea, "debería estar ubicado en el mismo barrio, porque cada colectivo artístico, cada espacio cultural, se va consolidando en una zona. Y así como en el Provincial está Macondo, nosotros estamos arraigados en esta zona de Pueblo Nuevo". De hallarlo, comenzarían a adecuarlo para cuando se pudiera volver a una "nueva normalidad", como se ha dado en llamar el regreso una vez superado el ASPO. Escenario, gradas, sillas y una biblioteca completa son algunos de los elementos que deberían ser "mudados" por la gente de Chamula.

Claro que es imposible pensar siquiera en pagar un alquiler, cuando los servicios actuales se asumen con el pozo en el que "todos ponemos de nuestro bolsillo". Por eso, además de protocolos, están armando cartas para presentar en todos los estamentos gubernamentales, desde la Municipalidad hasta el Gobierno Nacional, para gestionar un subsidio que les permita afrontar esa obligación, teniendo en cuenta que "nosotros somos una organización sin fines de lucro, dedicada nada más ni nada menos que a la cultura".

Pensando en el regreso a la actividad, finalmente, Tropea destacó que "con la nueva normalidad, espacios como el nuestro serán muy necesarios: para quienes no los han recorrido, aquí conviven disidencias, gente de 90 años con chicos de 7 y el arte, siempre listo para transformar realidades. Pero si no aparece un espacio físico, eso ya no se podrá hacer", finalizó.