04.08 | Policiales 

Hallan un regalo de la abuela de Facundo Astudillo en un destacamento policial

Lo identificó la mamá, dentro de una bolsa que un perro entrenado extrajo de un ex sector de calabozos en Teniente Origone.

Al inicio de una semana con definiciones en el caso Facundo Astudillo Castro (22), la defensa cree haber aportado otro elemento de peso a su hipótesis de que al chico lo desaparecieron. En una bolsa de residuos, extraída de los fondos de un puesto policial, la mamá del chico identificó un recuerdo que el joven -que había partido el 30 de abril de Pedro Luro- siempre llevaba consigo.

En el video que registró el allanamiento realizado el viernes en Teniente Origone se oye cómo Cristina Castro define como "una sandía", al pequeño recipiente que el perito de la Policía Federal retira de la bolsa y exhibe a la cámara. Tenía el tamaño de un huevo y era de color verde con puntos negros.

"Adentro tiene una vaquita de San Antonio" se adelanta la mujer a la siguiente secuencia de la filmación en la que el oficial extrae la otra mitad del recuerdo elaborado en madera. El hallazgo se produjo gracias a una nueva marcación del perro Yatel, del adiestrador Marcos Herrero.

"Lo identificó como un souvenir que le había regalado la mamá, la abuela de sus hijos, a Facundo como recuerdo hace más de 10 años" dijo a Clarín el perito de parte sobre el elemento encontrado. Agregó que uno igual tiene Alejandro, el hermano mayor y uno similar, con forma de manzana, guarda Lautaro, el más chico de los Astudillo Castro. Todos llevan la frase en inglés "I you" con un corazón intercalado en el caparazón superior.

A la señal oral de "busque", dada por su entrenador, Yatel ingresó a un sector de habitaciones, ubicado en los fondos de la sede policial. Ladró unas 10 veces, antes de salir del recinto con una bolsa transparente entre sus dientes. La depositó frente a quienes miraban la escena y continuó ladrando.

Para su adiestrador, con lo visto hasta allí, era suficiente para concluir que Yatel, el ovejero alemán que entrena, había "marcado presencia de Facundo" en el sitio, un ex sector de calabozos ahora usado como depósito. "La pericia se repitió en un lugar distinto y el can reaccionó del mismo modo", agregó Herrero.

Luego de la doble pericia con Yatel, la mamá del chico pidió observar, con uno de sus abogados, los elementos hallados de la bolsa. Luego de extraer un paquete de cigarrillos en estado de descomposición, se le mostró el recipiente y no tuvo dudas en reconocerlo.

Cristina comentó luego a quienes participaron de la pericia que Facundo lo llevaba siempre en su mochila, para recordar a su abuela ya fallecida. Herrero, en su rol de perito, definió al elemento como un "elemento único y específico" de pertenencia del chico desaparecido.

"A mi entender, más allá de que el trabajo del perro se trata de un recurso más, es un elemento contundente el que se ha hallado. Es como si se hubiese encontrado el teléfono del chico", graficó el adiestrador. Aseguró que Yatel está en condiciones de detectar "esencia humana, a través del olor".

Este lunes, la fiscalía informó que ordenó remitir los efectos secuestrados al Laboratorio Químico de la Policía Federal Argentina (PFA), para realizar un peritaje que podría detectar rastros biométricos y para que se procediera -en su caso- al cotejo con las muestras de ADN extraídas a Cristina Castro Alaniz, con el objeto de verificar si se registran rastros de Facundo. También se harán pericias al WhatsApp del joven.

El miércoles 22 de julio, el mismo perro, que actúa luego de olfatear un cuellito de lana que utilizaba el joven, había marcado "esencia odorífera" de Facundo en un móvil policial. Fue al subir y bajar reiteradamente del patrullero 22.788 del mismo destacamento de Origone, asignado al oficial Alberto González.

Es el agente que declaró que, alrededor de las 15 del 30 de abril, interceptó al chico, a la altura del kilómetro 750 de la ruta 3. Luego de requisar su mochila y tomar una foto de su carné de conductor, dijo que lo dejó seguir viaje a Bahía Blanca y observó que subía a una camioneta Renault Duster Oroch.

Durante el rastreo realizado en la sede bahiense de la Policía Federal, Yatel "enloqueció" con ese auto, según su adiestrador. Después de morder y romper el cobertor, se pudo dar con una mancha, compatible con sangre, dijo Herrero.

"Facundo estuvo en ese móvil", concluyó el perito en base a las reacciones que demostró su perro. Sin embargo, para la fiscalía, con esa pericia "no se arribó a conclusiones que permitan orientar la pesquisa", según un comunicado difundido la semana pasada.

Mencionó que mientras los canes oficiales que analizaron el mismo auto no detectaron rastros relevantes, "el ofrecido por la parte habría 'marcado' algunos que son sujetos a análisis y confrontados con las diligencias periciales en curso". Sobre el rastreo realizado el último viernes en Teniente Origone aún no hubo comentarios oficiales.

De esta última diligencia judicial también participaron los perros K9 de la Policía Federal y del cuerpo de bomberos voluntarios de Punta Alta. Pero como en el caso de los patrulleros, no detectaron ningún elemento de interés para la causa, antes de que entrara en acción Yatel.

Herrero, que participó en los casos de las desapariciones de Araceli Fulles, Micaela Ortega y Santiago Maldonado?, se instaló hace más de diez días en la zona para participar de los operativos que disponga la fiscalía 1 de Bahía Blanca, a cargo, interinamente, de Santiago Ulpiano Martínez.

Sin embargo, no intervino en los rastrillajes que efectivos de fuerzas federales realizaron el fin de semana anterior en una zona ubicada entre los distritos de Villarino y Bahía Blanca. La querella los objetó por considerar que seguían una pista falsa, de una testigo que, bajo identidad reservada, dijo haber llevado a un chico en la ruta 3 y dejado antes de la barrera sanitaria del kilometro 714.

La semana pasada la fiscalía informó de un allanamiento previo realizado al destacamento de Teniente Origone, de donde se secuestró el libro de guardias y novedades para verificar si tenía alteraciones. También se incautó un teléfono Samsung, que era utilizado a diario por los efectivos policiales asignados a esa dependencia.

En un comunicado, la fiscalía informó que había solicitado a la División de Apoyo Tecnológico de la Policía Federal que practicara estudios periciales al aparato e información sobre su contenido a la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado del Poder Judicial de la Nación (DaJuVeCo).

Respecto del destacamento de Origone, el ministerio de Seguridad ya envió a la fiscalía un reporte sobre los móviles policiales vinculados a ese puesto, el personal que prestaba servicio y los equipos trunking que tenían asignados el 30 de abril, día de la desaparición de Facundo. También aclaró que no todos los móviles eran monitoreados por el Sistema de Localización Automática Vehicular (AVL), del organismo.

La cartera que conduce Sergio Berni ?informó que existían patrulleros identificables municipales con dispositivos AVL, que eran monitoreados desde otro usuario al que no poseían acceso y que esos móviles no figuraban en el listado de la Flota Automotriz Ministerial. Martínez también requirió el geoposicionamiento de los aparatos y los registros de modulaciones de radios, de ese día, entre las 13 y las 17. (Informe: Clarín)