13.08 

Símbolo de empoderamiento

Quizá el nombre de Mary Quant no nos diga mucho, pero la forma en la que revolucionó la moda sí. Sin ella, probablemente no tendríamos la costumbre de llevar las piernas descubiertas y tampoco recurriríamos a ese combo que nos ha salvado más de una vez: vestido y medias.

 "Una mujer es tan joven como su rodilla", acostumbraba a decir la diseñadora británica que se ocupó de contagiar ese mensaje a la industria de la moda a partir de la creación de la minifalda. Todo, en medio de una década signada por la irrupción de los Beatles en lo musical y la revolución que supondría el Mayo Francés.

El 10 de julio de 1964, en medio de su colección de verano, Quant lanzó la prenda que se convirtió en fetiche femenino y símbolo de empoderamiento. Sus medidas despertaron la controversia: la mini escandalizaba a los sectores más conservadores por sus dimensiones breves de entre 35 y 45 centímetros, con el objetivo lucir de las piernas, algo impensado hasta el momento.

Esta pieza no sólo generó ruido social en las calles sino una eterna disputa de su creación. De hecho, el modisto francés Andrés Courrèges también se adjudicó su impulso.

Nacida en 1934, Mary venía de un hogar típico de Blackheath, Londres, hija de dos maestros de escuela, los cuales se rehusaron a que asistiera a un curso de moda, así que en 1953 terminó graduándose en educación artística.

La negativa de sus padres no desvió su camino y ya casada -con el aristócrata Alexander Plunket Greene- se mudó a King's Road en Chelsea, el lugar preferido por el Chelsea Set, un conjunto de artistas, directores de cine y gente joven ansiosa por descubrir nuevas formas de vestir y vivir.

En esa casa, ella y su marido instalaron un restaurante y una pequeña boutique: Bazaar.

La estética creada por Quant fue un auténtico rompimiento generacional. Los cortes, los colores y el estilismo eran una rebelión al look tradicional y recatado que usaban las madres y abuelas.Sus prendas eran modernas, cortas hasta el escándalo, las piernas se mostraban abiertamente o eran cubiertas por medias en tonos de alto voltaje (morado, rojo y amarillo en sus tonalidades más fuertes).

Mary creó versiones prácticas y atrevidas de los trajes que había usado en sus clases de baile y en la escuela. Sus creaciones fueron portadas por otro ícono, una de las modelos más célebres de la época: Twiggy.

Asimismo, se le reconoce como una de las primeras modistas en usar etiquetas acompañadas de una fotografía y el nombre de la marca.

Los cambios que sucedieron en los 60 y el ejército de piernas desnudas o bien delineadas a través de las medias que los acompañaban enfurecieron a las buenas conciencias, que no soportaban la idea de que una prenda tuviera solamente un máximo de 45 centímetros. Al igual que llevar pantalón, enseñar las piernas era algo impensable y censurable para las mujeres.

Aunque hoy es común comprar y usar prendas cortas, el código de vestimenta de las mujeres siempre ha estado en constante evolución, no solo como un complemento de estilo, sino como símbolo de liberación y empoderamiento femenino.