15.08 DIA DEL CEREALISTA. Diego Bertholet, jefe del Centro de Desarrollo Cooperativo Olavarría de ACA

"Estamos en un sector que no paró"

La Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) es una empresa cooperativa conformada por el consejo de la Asociación que tiene alrededor de 156 cooperativas, que son afiliadas a ACA y que en realidad son las dueñas de ACA.

Con una capacidad de 45 mil toneladas en sus silos de la planta olavarriense, mueve casi 150 mil toneladas anuales entre las cosechas de cebada, trigo, girasol, maíz y soja, aunque algunos números han cambiado este año debido a la pandemia. Diego Bertholet, jefe del Centro de Desarrollo Cooperativo Olavarría de ACA, habló nuevamente en el Día del Cerealista para contar cuál es la actualidad de la institución y también del mercado.

¿Cómo transitaron desde ACA el aspecto comercial durante la pandemia?

En la parte comercial prácticamente no se paró nunca. Si bien los mercados a causa a nivel mundial que sufrieron un poco y estuvieron bastante tranquilos algunos días, eso va pasando y a medida que se fue liberando todo, entonces la rueda en el mundo empezó a circular. Los valores han ido mejorando como se esperaba y se espera que mejoren más, aunque no se sabe cuándo ya que aún hay mucha volatilidad, el mercado va y viene, cualquier cosita lo saca de rumbo hoy en día. Si hablamos de soja, se espera una suba pero no se sabe para cuándo y eso depende de cómo actúe el fondo de inversiones y cómo estén las operaciones a nivel mundial; para el caso de maíz, en la Argentina hubo una cosecha récord y eso hace que el precio esté muy bien ya que se esperaba que esté a un menor valor y se viene manteniendo muy bien, en disponible y se están viendo buenos valores para futuro, para la campaña 2021.

¿Qué podés decir de los valores registrados en la cosecha fina?

En la fina, la cebada viene con una expectativa muy baja y la realidad es que el mercado de la maltería estuvo muy parado por la pandemia. El consumo cayó muchísimo y eso hace que las malterías estuvieran cerradas durante mucho tiempo, y recién ahora se está empezando a reactivar por lo que los valores están muy quietos. No hay mucho margen en la cebada, diría que el margen de ganancia es casi neutro. En cambio el trigo empezó con valores bajos y hoy ya estamos con valores a futuro bastante tentadores, alrededor de los 180 dólares, que era un precio esperado por los productores para poder calzar algún insumo o cuenta a futuro. Es decir, la expectativa de precio siempre está, tanto por parte del productor como por parte nuestra.

¿Y en general, qué valores de rendimientos hubo?

En la cosecha gruesa, el girasol -que fue casi toda antes de la pandemia- tuvo un rendimiento medio histórico, en lo que es el partido de Olavarría, de 1.800 kilos por hectárea de promedio; la soja de primera anduvo en rendimientos más bajos que el año pasado, en 2.500 kilos aproximadamente, y la soja de segunda sí tuvo un gran valor y fue la sorpresa, por lo que creo que va a llegar a promedios más altos que en años anteriores y andará en los 2.000/2.100 kilos. El maíz bajó su rendimiento respecto del año pasado y estamos hablando de un promedio de 8.500/9.000 kilos, y cuando digo promedio es en zona por la cantidad de lotes y por la cantidad de hectáreas que se hacen, ya que depende de la zona hay lotes de 4.000 kilos y lotes de 15.000 kilos, y también depende del productor de qué lo haya sembrado, a qué apuntó y qué semillo utilizó.

Los productores siguieron trabajando normal, porque este año el clima no perjudicó tanto al campo...

Sí, se ha trabajado prácticamente normal. Lo que fue la recolección de la cosecha gruesa se ha estirado bastante. Hubo momentos en los que habitualmente en esta planta, en época de cosecha con mucha saturación, bajábamos alrededor de 110 y 120 camiones diarios y este año, por el tema de los protocolos ya que entraban de a diez camiones y no queríamos que los choferes se bajen del camión, el circuito se hizo más lento y descargamos entre 60 y 70. Estoy hablando de la mitad del volumen habitual. Todo eso hace que el ritmo para atrás haya sido más lento, ya que ACA como planta teníamos que respetar los protocolos los puertos estaban en la misma forma, y recién ahora están con mayor agilidad en su funcionamiento y están en un 90 por ciento aproximadamente. Es que también trabajaban con personal en turnos, con determinada cantidad de camiones diarios, hubo cosas que para el transporte fue complicado también.

Se resintió la economía de alguna manera, y ¿cómo lo soportaron ustedes?

Estamos en un sector que por suerte no paró. Si bien hubo una disminución de ritmo, no fue una parada. Estamos normal. El sector tuvo una disminución respecto de cómo venía trabajando, pero se pudo mantener. Seguramente hubo algún déficit, sí, pero como en todos lados, pero igualmente no llega a notarse como en otros sectores.

¿Cómo está funcionando el acuerdo de ACA con Puma?

El ACA hace más de un año que viene trabajando en su acuerdo con Puma, aunque en esta zona todavía no lo tenemos y estamos recién empezándolo, ya que hay un proyecto armado para que en esta planta se ponga una estación de Puma. Donde está ya instalado, está funcionando muy bien. A las dos empresas les conviene estar juntas, ya que por algo se han asociado.