03.09 | Policiales 

Robo de petróleo: 8 allanamientos y 6 detenidos en Olavarría

Se conocieron detalles del Operativo Punzar que desmanteló una organización delictiva que robaba petróleo crudo a YPF. En los procedimientos trabajaron agentes de la PFA de Olavarría, Tandil y Azul.

En el marco de la investigación por el robo de petróleo crudo a la empresa YPF llevada a la Fiscalía Federal de Lomas de Zamora, el Juzgado Federal, la AFIP,  Policía Federal, la empresa YPF, se realizaron 8 allanamientos y 6 detenciones en Olavarría, 5 hombres y una mujer.

Tras el fuerte hermetismo mantenido durante estos días en torno a los detalles de la investigación, este medio día en conferencia de prensa brindaron los detalles del llamado "Operativo Punzar". 

En nuestra ciudad los allanamientos se realizaron en  Vicente Lopez al 3600 y 300 , Las Heras 3400, Saavedra 2400, José Hernández 1800,  Rivadavia 2500, Ruta 51 y Avenida Fortabat, Ruta 60 y Avenida Colón.

Operación Punzar: "se inició como un delito ambiental y terminamos con el desmantelamiento de una planta clandestina"

Para adquirir el producto los miembros de la organización contaban con la logística que les permitía efectuar perforaciones en el oleoducto que transporta el petróleo desde Puerto Rosales (Bahía Blanca) a la refinería más grande de YPF, ubicada en Ensenada, en el límite con La Plata.

En tanto, la principal planta que utilizaban para el refinamiento del combustible robado está ubicada en Valentín Alsina y es un establecimiento clandestino.

Según informó la fiscalía, la prueba reunida permitió acreditar que en febrero pasado la organización extrajo petróleo ilícitamente mediante punciones al oleoducto en inmediaciones de la localidad de Coronel Dorrego, provincia de Buenos Aires, y que para ello se habría alojado en la ciudad de Bahía Blanca.

Las escuchas sobre los imputados lograron determinar que para la maniobra se utilizaron tres camiones cisterna y cuatro choferes, y que se realizaba un circuito que permitía efectuar dos cargas de petróleo a la cisterna por noche. Para esa fase se utilizaban dos camiones. El tercero volvía a descargar el combustible robado en las plantas de refinamiento investigadas. Las operaciones se llevaban a cabo durante la tarde-noche y finalizaban cerca de las seis de la mañana, lo cual evitaba a los miembros de la organización ser vistos durante el día. Los imputados habían implementado un mecanismo que les permitían transportar el petróleo crudo directamente desde el oleoducto hacia la cisterna de los camiones.

La PFA apunta "a la cadena de responsabilidad: desde el capitalista y quienes hacían la pinchadura"