28.09 

Un jardín ideal para atraer colibríes

La presencia de estas simpáticas aves en nuestro jardín no es azarosa: hay flores que dependen de ellas para ser polinizadas, y a cambio brindan el néctar que sustenta sus vidas.

Colibrí, picaflor o beijaflor son algunos de los nombres que reciben estas maravillosas y minúsculas aves que habitan solamente en América, y que inicialmente fueron confundidas con insectos por los primeros europeos que arribaron al continente.

Cuando se trabaja con plantas, se tiene la posibilidad de observar en pleno vuelo y alimentándose, a muchos insectos y a colibríes de diferentes especies.

Este tipo de experiencias no sería posible si estuvieran ausentes en los jardines aquellas plantas que los alimentan y dan cobijo.

Si bien se los puede atraer con alimentadores artificiales, es mejor que sea de modo natural, para ello es bueno conocer algunas plantas, entre ellas la salvia (ver aparte) que harán que lleguen al jardín y lo visiten con frecuencia.

Agapanto (Agapanthus africanus). Es una planta perenne con raíces tuberosas que puede alcanzar el 1,50 m. Florece en nuestra latitud a principios de verano. Existen variedades con flores celestes o blancas. Prospera a pleno sol o con sombra parcial (mejor en climas muy cálidos).

Madreselva (Lonicera sp.). Existen muchas especies de madreselvas, la mayoría con flores perfumadas y de follaje caduco. Son generalmente arbustos trepadores con flores blancas, amarillas e incluso con tonalidades rosas o fuxias. Florecen en primavera.

Lantana o bandera española (Lantana cámara). Son arbustos perfumados que pueden alcanzar normalmente el metro y medio. Se adaptan para uso como cerco verde. Según la variedad poseen flores blancas, otras que van del blanco al lila, del blanco al rojo o naranja pasando por el amarillo y más. Además de atraer colibríes son empleadas en jardines para atraer a las mariposas.

Strelitzia o Flor del Pájaro (Strelitzia reginae). Es una planta sudafricana muy empleada en jardinería por lo llamativo de sus flores que simulan las cabezas de aves tropicales de vistoso plumaje. Prosperan y florecen a pleno sol y pueden alcanzar el metro y medio de altura. Según la variedad poseen tonalidades blancas, rojas, naranjas o amarillas combinadas con azules o violetas.

Duranta (Duranta erecta). Es un arbusto que puede alcanzar los 4 metros de altura. Posee flores azules, lilas o blancas. Un detalle para tener en cuenta es la toxicidad de sus frutos que requiere una atención particular cuando hay niños pequeños. Atrae tanto a colibríes como a mariposas.

Budleja o arbusto de las mariposas (Buddleja davidii). Arbusto que puede alcanzar los 3 metros de altura, resistente al frío. Existen variedades caducifolias (pierden sus hojas en invierno) y otras que mantienen su follaje por más tiempo. Las flores ubicadas en espigas tienen color lila, azul, rosa, rojo-violeta y blanca. Conviene podarlas en invierno para propiciar la brotación y con ella la floración que tendrá lugar desde el verano hasta el otoño. Es la planta ideal si además se quiere atraer mariposas.

Knifofia, flor de cohetes o tritoma (Kniphofia uvaria). Oriunda del continente africano llegó a nuestra tierra para formar parte de los jardines con poco mantenimiento. Es una planta que alcanza los 60 centímetros de altura y sus flores que varían en tonalidades que van del amarillo al rojo parecen cohetes en pleno vuelo. Son de fácil cultivo y no muy exigentes en cuanto a suelo y riego. Junto con las salvias son de las más visitadas por los colibríes.