01.10 En La Plata

Hospital de monumentos: restauran esculturas para recuperar la historia

Artistas, arquitectos, ingenieros y técnicos de la Municipalidad de La Plata trabajan en un plan de restauración de casi 600 monumentos, esculturas, placas conmemorativas y estatuas emblemáticas de la capital de la provincia de Buenos Aires.

La Plata es una ciudad que fue diseñada antes de su fundación, en 1882, por lo que representa un paradigma de planificación urbanística de fines del siglo XIX.

Su trazado, en una perfecta cuadrícula con diagonales repletas de tilos y plazas cada seis cuadras en intersección de avenidas, responde a criterios de organización, equilibrio y orden entre construcciones y espacios verdes.

Entre sus calles adoquinadas, parques, plazas y edificios públicos sobresalen una inmensa diversidad de monumentos, estatuas y esculturas que evocan acontecimientos históricos, recuerdan a personajes salientes de la historia e invitan a pensar en torno a conceptos como la memoria y la soberanía.

Muchos de esos monolitos presentan desde problemas en sus bases y estructuras, como roturas de partes, graffitis o desmejoras estéticas producidas por las inclemencias del tiempo, filtraciones, humedad o, sencillamente, el paso de los años.

En ese sentido, el secretario de Espacios Públicos, José Etchart indicó que "en lo que va del año, se pusieron en valor cerca de 30 obras de gran valía cultural, histórica y artística", y adelantó que para finales de 2020 se prevé haber intervenido 45 más.

Desde la Comuna explicaron que entre los monumentos más vandalizados se encuentran el de San Martín, frecuentemente graffiteado por movimientos políticos y sociales, y el de Dardo Rocha, que suele recibir pintadas de los simpatizantes de los clubes Gimnasia y Estudiantes.

Entre las "intervenciones" más llamativas, en la Municipalidad recuerdan que el monumento a Alfonsín fue vandalizado con el signo de "masón" en toda su figura y Hércules Arquero fue empaquetado con papel de regalo.

El equipo de restauración urbana está compuesto por estudiantes de la Facultad de Bellas Artes provenientes de distintas disciplinas artísticas como pintura, escultura y grabado; así como personal orientado a los oficios de albañilería, carpintería, electricidad.

Además, un grupo de historiadores e investigadores realiza aportes en lo referente al recabamiento de datos de relevancia histórica y confección de los catálogos.

Antes de encarar el plan de puesta en valor de estos bienes culturales, la Municipalidad realizó un inventariado de los monumentos y estatuas, formuló un diagnóstico del estado de conservación de cada obra y encaró el plan de restauración de cada una.

La restauración de monumentos es en verdad una empresa en la que cada obra propone siempre un reto diferente, puesto que los materiales son muy variados: bronce, hierro, madera, mármol, granito y mampostería.

A su vez, cada forma artística, y cada estilo propuesto proponen a los restauradores un reto distinto que implica indefectiblemente una investigación previa de cada uno de los bienes.

Ciafardo detalló que cada vez que pueden, se comunican con cada artista para definir el valor cromático propuesto originalmente, para repasar qué piezas se deben reintegrar o refaccionar.

Una vez terminadas, esas piezas artísticas exhiben placas con códigos QR para que los vecinos y turistas pueden escanear desde su teléfono móvil y obtener toda la información: su autor, su significado, su valor estético, las técnicas implementadas y una reseña histórica. Télam