11.10 | Columnistas ESCENARIO POLITICO

Los frentes del Presidente, los dilemas de Eseverri y la espada principal del Intendente

Alberto Fernández debió salir a aclarar su posición internacional. Las acechanzas económicas que no retroceden. La interna de FDT. Hilario Galli lo salió a cruzar a Borzi y a Valicenti y se sube al ring. ¿El camporismo lo dejó solo a Ramiro?. Máximo en carrera y la tragedia tal vez evitable. 

Cacho Fernández

[email protected]

El primero de los problemas de la semana y que aún persiste es la cotización de dólar con un sinnúmero de amenazas sobre las economías familiares y el poder adquisitivo de los salarios.

Con un dólar por encima de los 165 (el argentino está dispuesto a pagar cualquier precio por el dólar) y la amenaza constante de una inflación indetenible e insoportable para la gente de ingresos fijos. Pero para el Presidente, esto no existió. En la conferencia del viernes se dedicó a recuperar la iniciativa otra vez con el factor sanitario y con un discurso colmado de voluntarismo y escasa racionalidad.

Si a ello se le suma la pandemia con las indetenibles estadísticas de contagios y muertes, la tormenta ya es perfecta. La imagen del Presidente en la conferencia habla por sí sola. Se mostró con el el gobernador de Jujuy y el de Santa Fe, uno radical y de Juntos por el Cambio y el otro un peronista casi ortodoxo, tuvo que ver con el afán de mostrar unidad ante el complicadísimo escenario que atraviesa hoy la Nación.

Alberto Fernández debió arreglar unos cuantos entuertos durante la semana. Uno fue el absurdo del embajador ante la OEA, Carlos Raimundi, de pretender no acompañar la condena a Venezuela por sus violaciones a los derechos humanos y hacer que su decisión fuese la del país. 

La nota completa en la edición impresa de diario EL POPULAR