25.10 | Policiales Una patota provocó graves daños en una casa del barrio Hipólito Yrigoyen

"Mis hijos gritaban, ellos estaban derrumbando la puerta y no sabíamos si nos iban a matar o qué"

El viernes por la noche una familia fue víctima de un violento ataque en su casa. Acusan que eran unas 40 personas las que ingresaron para buscar a un acusado por un abuso, que no estaba allí. Los damnificaron se debieron mudar.

El violento episodio ocurrió pasada la medianoche del pasado viernes, en una vivienda ubicada en la esquina de Moya y República del Líbano, donde reside una mujer con sus cuatro hijos. Las víctimas fueron sorprendidas por gritos y golpes en el exterior del domicilio, y los atacantes lograron entrar luego de romper ventanas y puertas.

Me pegaron a mí, a mis hijos, me rompieron toda la casa, entraron adentro.

"Eran más de 40 rompiéndome toda la casa porque decían que tenía a este muchacho adentro de la casa y yo no tenía a nadie", relató Alejandra Luna, la propietaria de la vivienda. La "patota" que los atacó buscaba a un hombre que fue acusado de haber abusado sexualmente de una niña de 12 años , en un caso que se conoció a mediados de la semana pasada. El objetivo de los agresores era dar con esta persona, que no estaba en el domicilio.

"A mí todo esto me sorprendió porque digo ¿como me van a romper la casa? Tendrían que haber averiguado, si hubiesen venido a golpear la puerta y me hubiesen dicho que querían ver si estaba adentro no hubiese tenido ningún problema, pero no que me hicieran esto", expresó con desconsuelo la víctima a EL POPULAR. Aunque lo desconoce, presume que buscaban al hombre allí porque años atrás el investigado fue su cuñado.

Alejandra expuso que "vivo sola con mis hijos, me pegaron a mí, a mis hijos, me rompieron toda la casa, entraron adentro. Salieron hasta el patio de mi casa, amenazaron a mi hijo mayor y le dijeron 'más vale que no esté porque te vamos a reventar la cabeza a vos'. Tenían martillo, palos tenían. Mis hijos gritaban, ellos estaban derrumbando la puerta y no sabíamos si nos iban a matar o qué", dijo angustiada.

Mudanza y Covid

Los agresores ingresaron a la casa y luego de que corroboraran que el acusado por la violación no estaba allí se fueron. En la vivienda quedaron daños en las puertas y ventanas, y producto de que amenazaron con prenderla fuego, debieron irse a la casa de un familiar. Como si lo sucedido fuera poco, la mujer tiene Covid-19, por lo que se suma a la preocupación por este violento ataque no poder realizar el aislamiento obligatorio.

Un policía preguntó '¿que está pasando?' 'Toda la gente que está acá me están rompiendo la casa', les dije.

Fueron los vecinos los que alertaron a la policía, porque lo que arribaron a este sector cerca de 6 móviles. "Alcancé a salir afuera y un policía preguntó '¿que está pasando?' 'Toda la gente que está acá me están rompiendo la casa', les dije. Así y todo se fueron todos corriendo y nadie quedó preso", planteó Luna.

A raíz de haber contraído Coronavirus, Alejandra no pudo ir a radicar la denuncia, por lo que los agentes policiales le solicitaron sus datos para iniciar las actuaciones que son instruidas por la UFI 10. De manera inicial le otorgaron una custodia policial dinámica, y ahora la principal preocupación es cómo será la vuelta a su casa. "La nena más chiquita tiene miedo y no quiere volver a mi casa. Y uno dice ¿por qué tenemos que haber pasado todo esto?, ¿por qué tenemos que pasar todo esto cuando no teníamos nada que ver?", cerró.