24.11.2020 | Información General 

La situación de la salud privada, analizada desde dos clínicas locales

Sobrevivir en pandemia con poco personal, una baja ocupación de camas e insumos en dólares.

Actúan como un resorte de la Salud Pública y deben estar preparadas por si la situación sanitaria se complica y se desborda. Sin embargo, atraviesan una realidad económica compleja y resisten como pueden a estos tiempos de pandemia.

"Estamos viviendo un poco lo que imaginábamos que iba a suceder. Era una situación esperable", definió el Dr. Sergio Bugosen respecto de la realidad que atraviesa el sector privado de salud en tiempos de pandemia.

Integrante del directorio del Instituto Médico de Olavarría, Bugosen sostuvo que la situación "es crítica": poco personal, una baja ocupación de camas e insumos a valor dólar forman un combo que complica la realidad financiera de las clínicas de la ciudad.

Actúan como un resorte de la Salud Pública y deben estar preparadas por si la situación sanitaria se complica y se desborda. Sin embargo, atraviesan una realidad económica compleja y resisten como pueden a estos tiempos de pandemia. "Se hace difícil sobrevivir con trabajo pleno, imaginate lo que es en este momento de crisis", sintetizó Sergio Bugosen.

Sin dudas la pandemia afectó en todos los sectores de la economía, y la salud privada no es excepción. El impacto "se ve en las clínicas, pero también en los consultorios médicos", asumió el médico cirujano.

Cecilia Amarelle es licenciada en Enfermería y está a cargo del área de Gestión y Capacitación de la Clínica María Auxiliadora. También coincidió en que la situación de las instituciones de salud privada es compleja y -aunque no maneja la cuestión financiera- sostuvo que el nivel de internación, así como de cirugías, estudios y consultas ha bajado considerablemente en este 2020.

"Se hacen cirugías no postergables. Y lo que vemos es que hay pacientes con patologías crónicas que retrasan las consultas y después llegan con cuadros más floridos y complicados".

Tanto en una como en otra clínica, dijeron que en tiempos de pandemia se trabaja por debajo del 50% y esto repercute en la realidad financiera que es necesario afrontar para poder mantenerse en pie.

Mientras tanto, hay una importante inversión en los insumos necesarios para la atención médica. Están a valor dólar y su costo no puede trasladarse al paciente "porque hay una reglamentación que nos impide hacerlo", planteó Serio Bugosen desde el Instituto Médico.

Cecilia Amarelle, por su parte, explicó que un paciente que es Covid positivo insume unos 15 kits de protección diarios, aunque a veces es menos dependiendo del estado general de la persona. Allí, en María Auxiliadora se ha realizado un importante trabajo de planificación, con mapeos y simulacros para poder prepararse frente a la llegada de casos de coronavirus. "Eso nos permitió planificar compras y reagrupar tareas" para tener una mejor gestión de los recursos.

Recursos y readaptación

Un piso del Instituto Médico permanece cerrado y reservado exclusivamente para potenciales pacientes Covid. Hasta el momento nunca se utilizó, pero allí todo está preparado por si deben hacer de soporte al sistema de salud público.

Mientras tanto, puertas afuera del Instituto se realiza el triage que se requiere en estos tiempos. Se trata de un protocolo sanitario de selección y clasificación de los pacientes de acuerdo a las urgencias y emergencias.

"Los pacientes con Covid son de altísimo consumo y pocos sistema de salud pueden absorberlos. Implica no solo la cuestión de los elementos básicos para poder atenderlos, sino también el desgaste que generan en el personal sanitario", planteó el Dr. Bugosen.

Hoy, frente a cualquier cirugía el personal de salud utiliza "el doble de materiales de protección", en tiempos donde los insumos se han incrementado en un 100% por el dólar, ya sea para elementos de trabajo como lo que respecta a medicación, según explicó el miembro del directorio del Instituto Médico.

Por contrapartida, "las obras sociales nos han dado de incremento solamente un 10%, entonces se hace muy complicado".

Se suma, además, el número de personal que ha disminuido por ser factor de riesgo, mientras que hay quienes debieron permanecer aislados por considerarse caso estrecho de positivos. "Todo es un combo que dificulta enfrentar esta tarea".

Bugosen explicó que en los consultorios médicos sucede lo mismo. El profesional sostiene la atención de los pacientes con sus propios recursos, mientras que la cantidad de consultas diarias son menores, ya sea por demanda o por prevención. "En un consultorio tenemos que dar tunos más espaciados. Eso implica mayor cantidad de horas de consultorio y de secretaria. Para aumentar la seguridad, se utiliza el barbijo N 95por ejemplo que está casi mil pesos y lo tirás en el día. Todo hace que el rédito económico sea también menor".

En la Clínica María Auxiliadora también se activó el triage en un sector específico de las instalaciones que funcionan en España y San Martín. "Llega el paciente, se le hace el triage y se ve el motivo de ingreso. Si es un cuadro febril se lo deja aislado en la habitación o se activa el protocolo de caso sospechoso y se le hace el hisopado correspondiente".

Para la atención de casos sospechosos o positivos, María Auxiliadora cuanta con cinco habitaciones que tienen respirador y cámara las 24 horas que permite ir observando al paciente permanentemente.

A partir de la experiencia en Europa, incluso antes de los primeros casos positivos en nuestro país en María Auxiliadora se planificó el área, se readaptaron protocolos y hasta se hicieron simulacros. Hubo capacitación y gestión de recursos., además de una reagrupación de tareas. "Hay todo un equipo interdisciplinario por cada paciente positivo", destacó Cecilia Amarelle.

Sólo lo impostergable

Readecuación de recursos, instalaciones y personal, inversión en insumos y normas de bioseguridad se conjugan con una disminución en cantidad de internaciones, de cirugías, de consultas y de estudios.

"Los pacientes con patologías crónicas, salvo aquellos con mucha necesidad, suelen postergar los controles que necesitan. Ahora están animándose un poco más, pero se nota una baja en este sentido", dijo la Lic. en Enfermería, Cecilia Amerelle.

Con ella coincidió el Dr. Sergio Bugosen. Aquellos estudios o cirugías que no pueden esperar son los que forman parte del trabajo en las clínicas durante este año, mientras se nota la ausencia de lo que se define como postergable.

"La gente tampoco está en la mejor se la situaciones económicas, entonces ese también es un factor que evalúa frente a los controles que puede ir postergando", dijo el Dr. Bugosen.

Con un escenario marcado todavía por la incertidumbre, el integrante del directorio del Instituto Médico de Olavarría sostuvo que "esperemos que la situación empiece a acomodarse. Creo que la salud no puede seguir así, porque en algún momento vamos a eclosionar. Las estadísticas son un fiel reflejo, uno ya sabe más o menos cuántas por operaciones se realizan al año para cada patología y eso no se está viendo, pero van a llegar después todas juntas".

El 2020 planteó una situación inédita y desde el sistema de salud privado se aunaron esfuerzos para poder hacer frente a un panorama complicado. Refuerzan al sistema público en caso de ser necesario, están también en la primera línea de atención. Invirtieron y se capacitaron. "La salud y la economía también van de la mano. Estamos sobreviviendo como podemos tratando siempre de ofrecer la mejor atención. Son tiempos difíciles", cerró Bugosen.