20.12.2020 | Información General 

Estiman que la nueva sede del Juzgado de Familia Nº 1 estaría finalizada en febrero

Planta baja para el Juzgado de Familia Nº 1 y planta alta para el Juzgado 2, cuando se ponga en marcha: así será el funcionamiento en la flamante sede alquilada de la calle Moreno, aledaña al Centro ARBA de la ciudad.

"En esta época del año recrudecen los conflictos familiares y en este año particular, aún más", advirtió en diálogo con este diario el juez Santiago Arrondo, al mismo tiempo que admitió no tener precisiones respecto del traslado del Juzgado de Familia Nº 1 a su nueva locación de la calle Moreno, que compartirá con el Juzgado Nº 2 una vez que se defina su puesta en marcha.

En Moreno 3157, la propiedad aledaña al Centro ARBA de nuestra ciudad, se trabaja en estos días para albergar, supuestamente en breve, al Juzgado 1, que ocupará la planta baja. La planta alta estará reservada para Juzgado 2, cuya puesta en funcionamiento se supone inminente, pero todavía no ha sido definida, y cuyo titular es, precisamente, el Dr. Arrondo, quien además cumple funciones en el Juzgado 1.

"Todavía no tiene fecha de puesta en funcionamiento", dijo el juez, y aun sin datos concretos, estimó que ese arranque podría darse hacia mediados del año próximo. Respecto del traslado del Juzgado existente "tampoco me han dado fecha, estimo que también sería a la brevedad, pero no puedo aventurar una fecha". La única certeza radica en que la primera quincena de febrero próximo sería el límite para la conclusión y entrega de la obra en ese edificio que albergará a los juzgados del fuero familiar, y a partir de entonces podría concretarse la mudanza, que depende "de una resolución de la Secretaría de Planificación de la Corte. Que es la que, en definitiva, dispone en qué fecha se traslada este Juzgado y en cual otra empieza a funcionar este otro Juzgado. En definitiva: sólo hay especulaciones y ninguna certeza".

"Yo diría que va a ser durante el año próximo, pero me parece es que si hay algo que este año nos ha enseñando es que las especulaciones no siempre se hacen realidad y en realidad, te das cuenta que lo que podés planificar es hasta la semana que viene. Porque la pandemia y el Covid nos han hecho resignificar el sentido de la vida en todos sus aspectos, a todos", reflexionó involucrando la particular situación que la humanidad ha atravesado en los últimos meses.

En una entrevista concedida a este Diario en abril último, Arrondo admitía que "los inconvenientes que ha tenido el Juzgado para empezar a funcionar son edilicios: no habíamos podido conseguir inmueble. Se había llamado a licitación para alquilar varias veces y los inmuebles que se habían presentado no reunían las características que exige la Provincia para una dependencia judicial. Ahora sí se logró finalmente alquilar un inmueble, pero justo en estos días tenía que empezar con la construcción de los boxes, el cableado, la instalación telefónica, el mobiliario. Son una serie de adaptaciones que dios sabe cuándo se podrán hacer con todo este panorama. A esto se suma que con anterioridad se preveía que el Juzgado podía empezar a funcionar cuando se inaugurara el Polo Judicial que también se detuvo".

Feria y guardia

Por otra parte, el magistrado informó que el Juzgado de Familia Nº 1 de Olavarría estará de guardia durante la próxima feria judicial y él mismo subrogará el Juzgado azuleño de ese fuero, por lo que "personalmente voy a atender Olavarría y Azul durante todo el mes de enero".

En la misma línea, recordó que en ese lapso que definió como "tiempo inhábil", la justicia atiende exclusivamente las urgencias, "llámense denuncias de violencia familiar, y con ello todo lo que puede estar contenido dentro de la violencia familiar", esto es "el mismo hecho de violencia en sí, un pedido de restitución, lo que fuere. Cualquier situación que esté contemplada dentro de la ley de violencia familiar reviste en carácter de urgente y por lo tanto, la Comisaría de la Mujer sigue recibiendo la denuncia, y la sigue enviando, así como las cuestiones vinculadas con la salud mental y todo lo que son internaciones".

En ese marco, además, y tanto en las ferias de verano como de invierno, "si entienden que hay una urgencia que no encuadra dentro de ninguna de las aquí definidas, pero que ameritan un tratamiento urgente, los abogados pueden pedir lo que se llama habilitación de feria. Esto significa que el juez que está de turno evalúa si lo que se está solicitando puede ser encuadrado como una urgencia impostergable y en tal caso, habilita la feria judicial para dar una respuesta, sea en sentido afirmativo, en sentido negativo o pidiendo alguna otra medida adicional".

Números arriba

Respecto del final del ciclo 2020 y la actividad desarrollada durante este año marcado por la pandemia, el Dr. Arrondo reafirmó sus dichos de abril: "la tendencia respecto de las denuncias de violencia familiar es alcista en todas partes" y Olavarría no es una isla.

"Puede llegar a haber algún período estacional en el cual baja un poco el promedio, haciendo un poco una comparación con lo que sucede con el Covid. Pero la realidad es que las denuncias se mantienen y el número de ingresos está subiendo de un tiempo a esta parte" por la influencia de una situación sanitaria complicada, atravesada por cuestiones no sólo económicas, sino también emocionales.

Los números tal vez ayudan a plasmar más claramente de qué se habla cuando se referencia el crecimiento de los casos. "Estamos en un promedio de 7 u 8 denuncias diarias" que, cada lunes, tras el "descanso" del fin de semana, trepan hasta 15, o 20. No sólo eso: "el primer día hábil después de un feriado largo, ahí los números se disparan y se ubican por arriba de las 20 denuncias", dijo, considerando que "los fines de semana, además, también se sacan medidas. Todo lo que es impostergable, se saca durante el fin de semana. Lo que significa que se resuelve de lunes a lunes, de 0 a 24, los 365 días del año, cuando la urgencia lo amerita".

Para el juez, a la la atipicidad de la pandemia, debe sumarse que "esta es una época del año donde recrudecen todos los conflictos familiares" . La proximidad de las fiestas trae consigo la profundización de las diferencias, "sobre todo en los conflictos judiciales vinculados a la comunicación con los hijos menores de edad, con quien pasarán los encuentros de este tiempo o cómo se dirimirá la cuestión de las vacaciones".

En ese contexto, "se multiplican exponencialmente los pedidos de medidas cautelares, relacionadas con las cuestiones que tienen que resolverse en una urgencia". Responder a esa demanda "sobre todo en un año cruzado por el Covid", ha resultado una tarea complicada. "Porque el recurso humano es limitado, no sólo en cuanto a la cantidad de personas que podemos dar respuesta a todo lo que se plantea, sino inclusive en cuanto a la capacidad horaria, (porque) las horas de lucidez también tienen límite", finalizó.