07.01 | Información General 

Terapia intensiva del Hospital: "dos o tres veces se estuvo al borde del colapso"

Lo dijo el Jefe del área, Dr. Iván Recabarren. La impotencia, el cansancio del equipo de salud de ese sector que cruza los mundos y algunas veces se separan con vidrios.

Los años de experiencia y las pandemias previas, como la gripe A (H1N1), no alcanzaron para imaginar el desembarco de un virus como este. El Covid 19 generó en Olavarria 96 muertes y "cualquiera que minimice eso, es un irresponsable", dispara el Jefe de Terapia Intensiva, Dr. Iván Recabarren.

De la puerta de Terapia para adentro, el reloj corre diferente. Las horas se convirtieron en días, no hay mañana ni tarde ni noche y los turnos se extendieron cuando los propios compañeros comenzaron a enfermarse.

"Si pasamos los 100 fallecimientos (hoy son 96) no podríamos decir que fue un éxito la forma en la que atravesamos la pandemia", asegura el médico que transita pasillos y habla con familiares y autoridades casi a diario.

El contraste entre el adentro y el afuera también los golpeaba emocionalmente. En septiembre y octubre los casos treparon y se superaron los mil contagios, además de ampliarse horarios de circulación y actividades. De ahí a la falta de cuidados, había un solo paso. Por eso el enfermero Juan Pablo Fernandez habla de un sentimiento de "tristeza. Salíamos con cansancio y te cruzabas con alguien que no precisaba salir o veías que se juntaba y te da tristeza". Adela prefiere hablar de "impotencia. Si tuvieran idea de lo que es estar acá 10 minutos, o compartir con un paciente que pelea por su vida, el deterioro que produce la enfermedad y lo difícil que es atravesarla y para nosotros acompañarlo..."

"Ya la muerte es triste, estar solo es peor aún", sintetiza una de las enfermeras, aun con el recuerdo de un paciente que estuvo internado casi un mes con coronavirus. Falleció solo y no hubo velorio. ¿Cómo no se van a enojar cuando escuchan a quienes se quejan porque les restringen la "libertad" de reunirse? El reclamo frívolo tiene otra dimensión del lado de adentro de la terapia.

"No tuvimos más problemas y dos o tres veces se estuvo al borde del colapso. Como se dijo desde el principio de la pandemia, siempre hay que prepararse para una posibilidad de máxima. Decenas de veces los jefes de los servicios dijimos que había que cambiar el modo de transmitir el mensaje y de actuar. Si la Guardia, Terapia y Clínica Covid pensaban en algún momento que había que cerrar actividades, a quién más hay que preguntarle qué hay que hacer?", cuestionó el Dr. Recabarren.

  • Mientras, ahí van. El equipo de terapia intensiva sigue. Tampoco tiene muchas opciones. Son esenciales, son más que esenciales. Y humanos. Cansados, tristes, felices, con cumpleaños y familia. Gracias por tanto compromiso diario.


Con información de Agencia Comunica.