08.01 | Información General 

Oncología: las cámaras de seguridad, analizadas en Mar del Plata

Ayer comenzaron las pericias en el freezer y las instalaciones eléctricas del centro de salud. En el consultorio donde estaban guardadas las 400 vacunas Sputnik V trabajaron dos ingenieros electromecánicos, la fiscal y efectivos policiales.

La investigación penal acerca de lo que sucedió con las 400 dosis de las vacunas Sputnik V que estaban guardadas en el Hospital de Oncología de Olavarría y perdieron la cadena de frío sumó ayer un importantísimo paso.

Dos ingenieros electromecánicos de la Facultad de Ingeniería recorrieron el lugar y dieron inicio a las pericias a través de las que se tratará de determinar si lo que ocurrió fue un accidente o falla técnica o si fue un "sabotaje", como fue denunciado públicamente desde las primeras horas por distintas voces.

"Está todo encaminado, se ha hecho en tiempo récord para la que es la causa", manifestó ayer en una entrevista con este Diario el fiscal general del Departamento Judicial de Azul, doctor Marcelo Sobrino.

Una situación central y que fue denunciada penalmente y expuesta por funcionarios sanitarios de todos los niveles, es que en la habitación donde estaba el freezer con las vacunas se había colocado una cámara que filmaba directamente el refrigerador, pero en la madrugada del lunes dejó de funcionar, mientras que los demás dispositivos del Hospital siguieron haciéndolo de manera normal.

Desde las primeras horas de la investigación se resolvió descargar todas las grabaciones de las cámaras de seguridad en un DVD desde el martes 29, día que llegaron las vacunas a Olavarría, hasta el lunes a la mañana, tanto de la ubicada en el consultorio como de las restantes que hay en el edificio.

Personal de Policía Científica de Mar del Plata fue el encargado de retirar esta evidencia, que será procesada y analizada en la ciudad balnearia.

La investigación

El funcionario judicial viajó hasta Olavarría el lunes a la tarde, cuando se radicó la denuncia penal en la sede del Poder Judicial por parte de directivos del Hospital "Luciano Fortabat", y desde ese entonces ha seguido de cerca todas las medidas que lleva adelante quien está a cargo de la investigación, la fiscal Viviana Beytía.

"Se preservó toda la prueba, lo importante en ese caso es conservar todo lo que se tenga que peritar después para que no se pierda, que es lo que se hizo", refirió Sobrino acerca de cómo se llevaron adelante las pesquisas desde la mañana del martes, cuando se dispuso una custodia policial en el Hospital, que aún permanece. El objetivo, tras la denuncia presentada por la directora del centro médico, la doctora Silvina Rosende, es determinar qué sucedió entre el miércoles 30 de diciembre, último y único día que se dieron vacunas contra el Covid-19 en Olavarría, y el lunes pasado, cuando en horas de la madrugada se detectó que la temperatura de las dosis que había en el interior de un freezer era superior a la que que debía tener. Por esta razón las 400 vacunas rusas fueron descartadas.

"Se preservó absolutamente todo y el segundo paso fue comenzar a buscar a los peritos en cada uno de los casos que se necesitaran. Por lo que se consiguió con gente de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Centro dos peritos ingenieros electromecánicos por el tema del freezer, grupo electrógeno, conexión eléctrica y alimentación y demás del freezer", indicó Sobrino.

Precisamente ayer por la mañana se pudieron dar inicio estas pericias en el consultorio del Hospital de Oncología con la presencia de los dos especialistas. El Fiscal General reveló que estuvieron en este lugar los dos ingenieros, la fiscal Viviana Beytía y la instructora judicial Sandra Cabral de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 10 de Olavarría, junto a agentes de la Policía Federal Argentina de Mar del Plata y de la Policía bonaerense.

A pesar de que ya todos los elementos que pueden ser utilizados como evidencia fueron analizados, peritados y retirados, se determinó que continuará una custodia policial fija con el propósito de preservar la escena y, de ser necesario, volver a realizar pericias, producto de que quedaron en el lugar los dos freezers.

Una de las tareas centrales fue la de las pesquisas que se llevaron adelante en los dos freezers que están ubicados en este consultorio, uno de los que contenía las vacunas que debieron ser descartadas cuando la temperatura del interior del recipiente pasó de entre -18 y -40 grados centígrados a 26 grados, lo que hizo que ya no sean efectivas. Sobrino primero aclaró que conseguir peritos oficiales especializados en esta temática fue "muy difícil", aún en otros departamentos judiciales, sobre todo por la feria judicial. Hasta que dieron con los ingenieros de la FIO.

Indicó además ante la consulta de este Diario que el tiempo que dure el trabajo de los especialistas "está ya en manos de los peritos. Se los llevó al lugar y ellos hacen las pericias, los que tarden o no tarden no lo podemos saber. Puede ser que lo detecten de forma simple y nos den el informe hoy a la tarde (por ayer) o mañana (por hoy), o tengan que haber evaluado alguna otra información, por ejemplo extraer una plaqueta con datos informáticos o algún chip. No lo sabemos". Tal es así que al cierre de esta edición no se habían brindado informes periciales.

El testimonio

Además el miércoles le tomaron testimonio al operario que se encontraba a cargo de esta tarea. Medios nacionales refirieron en las últimas horas que esta persona habría expuesto que "no había problemas con el sistema" y una de las posibilidades era "que se haya aflojado un cable". Clarín difundió también que las cámaras tenían un sensor de movimiento, por lo que captaban imágenes sólo si entraba y salía alguien.