13.01 | Política 

Gremios consideran un avance sobre las obras sociales sindicales

La postura en contra fue unánime. La Vicepresidenta buscaría debilitar a los gremios y quitarle apoyo al Presidente.Gastronómicos, municipales y ceramistas plantearon sus fuertes críticas a la postura de la Vice de reformular el modelo de salud.

Cacho Fernández

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En general, existe un absoluto rechazo a lo expresado por Cristina Kirchner en el Estadio Unico de La Plata acerca de una supuesta intención de cambiar totalmente el modelo de cobertura social. La Vicepresidenta planteó la necesidad de articular todo el sistema, sindical y privado en el ámbito estatal, un modelo similar al de algunos países en los que precisamente no anda muy bien.

El titular del gremio gastronómico, Mario Rodríguez, dijo que "esta tarde se reúne la CGT para tratar este tema y para rechazar lo expresado por la Vicepresidenta. Los gremios están totalmente en contra de esta propuesta".

José Stuppia, secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales (STMO) recordó que "este era un proyecto de Perón pero que Vandor arregló con los militares para manejar la caja de las obras sociales. De todos modos, yo no estoy de acuerdo porque los sindicatos tienen un rol importante con las obras sociales pero Cristina quiere un movimiento débil, pobre y sin fuerza política. Le quiere quitar el poder al movimiento obrero", añadió. "Sin el manejo de las obras sociales, los sindicatos terminan siendo genuflexos con los poderes totalitarios como los de Maduro y Correa", enfatizó.

"Las obras sociales están funcionando bien", dijo Miguel Vales, titular de Osce, la obra social del gremio ceramista. "Yo tengo diferencias con la CGT en algunas cosas pero no hay que permitir que se avance sobre las obras sociales sindicales porque si nos la quitan, te van a tener de rodillas".

Vales también aprovechó para criticar el manejo que ha tenido el Soeco que "le entregó todos los aportes sindicales a Ospe. Desde entonces, 400 trabajadores con sueldos promedio de 80 mil pesos mensuales, aportan a esa obra social en vez de hacerlo a la del sindicato y solo para quitarle ese ingreso a la Focra, y desde entonces, los trabajadores que se pasaron pasan momentos muy difíciles. Pero, volviendo sobre lo dicho por la Vicepresidenta, yo no estoy de acuerdo con lo que propuso".

Unanimidad

Mientras Mario Rodríguez (gastronómicos) rechazó de plano la idea de sintetizar todo el sistema de salud en el Estado, quitándoles el manejo de las obras sociales a los gremios, Stuppia recordó que "Perón no quería darles el manejo a los sindicatos y se calentó cuando Vandor lo negoció con los militares para que cada obra social sea manejada por el sindicato. Yo creo que Cristina quiere un movimiento obrero débil, pobre y sin fuerza y le está disputando una interna a Alberto".

De esa manera, Stuppia desnudó el trasfondo de la propuesta de la Vice que es la de quitarle al Presidente su alianza con los gremios.

"Si los sindicatos pierden el manejo de las obras sociales terminan genuflexos de los poderes totalitarios, y si no veamos lo que pasa con Maduro y pasó con Correa". En general siempre existió, aún en el peronismo, esa tirantez entre los políticos y la dirigencia gremial, y es por ello que a la Vice le molesta en cierta forma el acercamiento que tiene Fernández con Moyano y el resto de los dirigentes.

Miguel Vales, de Osce (ceramistas) fue contundente: "nunca voy a estar de acuerdo con esta idea. Se ha trabajado bien y las obras sociales están bien administradas por los trabajadores. Ya vemos lo que pasa con las obras sociales manejadas por el Estado..., vemos lo que pasa con Pami, con la Anses, que se saca de esas cajas cuando lo necesitan. Que la tenga el Estado no garantiza nada y meten mano en donde no se debe".

Añadió que "si bien hay sindicatos que no manejan bien sus obras sociales, la gran mayoría han estado sosteniendo la salud de los compañeros. Esta propuesta de quitarles el manejo de los aportes para la salud a los gremios, los terminará poniendo de rodillas. Perjudica a los más chicos y les sirve a los políticos".

Para Vales, que tiene la gestión de Osce, "las obras sociales están funcionando bien. Yo tengo diferencias con la CGT en algunas cosas pero no se puede perder el manejo de la salud porque vamos a terminar sometidos a los políticos. Hay que estar alertas. Lo mismo digo que cuando un empresario avanza como avanzaron en Cerro Negro es porque tenían todo arreglado para firmar el acuerdo", disparó.

Entonces, salvo pequeñas diferencias, los gremios no van a permitir que el Estado avance sobre el manejo de las obras sociales gremiales. Si esto pasara, el sometimiento al poder político sería total. "Nos pondría de rodillas", puntualizó Miguel Vales, quien se quedó poniéndole el hombro a una obra social, la de los ceramistas, que había sido vaciada.