31.01 | Información General 

"Las motos están presentes pero no tanto, hay un prejuicio sobre eso"

El ingeniero Marcos Pascua elaboró el "Anuario estadístico de siniestralidad vial de la ciudad de Olavarría" y aportó su mirada para el informe de El Popular.

El "Anuario estadístico de siniestralidad vial de la ciudad de Olavarría" fue elaborado por el ingeniero Marcos Pascua en base a un relevamiento propio. Presentó que en 2020 hubo 247 siniestros viales en la planta urbana. En total hubo 12 fallecidos y 213 heridos, 15% de gravedad. Para el análisis tuvo en cuenta que la movilidad se vio reducida gran parte del año debido a la pandemia.

EL POPULAR entrevistó al autor quien señaló como problemas que el tema "no está en agenda" a pesar de la magnitud que representa y que no hay estadísticas oficiales públicas sobre siniestralidad en el distrito. Al no tener estos datos previos "si bien estoy muy lejos de llegar a una cifra oficial, el Anuario es un panorama de lo que está pasando" definió.

En el informe se mostró la distribución territorial de los hechos de tránsito urbanos: 30,89% (76 siniestros) fueron en el centro, 10,16% en Pueblo Nuevo y 9,76% en barrio Luján. "El horario de mayor siniestro es entre 10 y 12, se corresponde con un incremento de la movilidad en la zona céntrica, y generalmente es en las esquinas" describió. En el Anuario se presentó un mapa de calor que expone todos los puntos con choques en el Microcentro, señala los lugares más conflictivos -Lamadrid y Cabral, Bolívar y 9 de Julio, Colón y Vicente López, y Colón y Pringles con tres siniestros en cada uno-; las avenidas con más siniestros (Colón es la principal con 22 hechos) y las calles con más choques (Lamadrid, con 9).

A la hora de explicar qué factores inciden, Pascua mencionó que "el primero es la velocidad sin duda" y luego avanzó "imprudencia y también no comprender lo que significa la velocidad". Se refirió con esto último a la velocidad de circulación a la que se llega a un cruce, "cuando se encuentran con alguien en la intersección no llegan a frenar y esos son los siniestros que se dan". Apuntó con ello a que en general los choques sobre calles no son fuertes cuando participan autos, suelen ser sólo daños materiales y sí hay heridos cuando se involucran motos.

En cambio, sobre "las avenidas en el Microcentro se dan siniestros de mayor velocidad y mayor gravedad por la velocidad a la que se llega".

De los 247 siniestros de 2020 participaron 44,1% de autos y 30% de motos. "Las motos están presentes pero no tanto como creemos, hay un prejuicio sobre las motos. No es que manejan muy bien, pero los autos están más presentes. También tiene que ver con que hay mucha más cantidad de autos que motos" explicó.

¿Cómo se salva la imprudencia? "Hay que apuntar a varias cosas: primero a la educación" dijo aunque agregó que con ello habrá resultados en una década. "Pero no podemos esperar 10 años, hay que obligar a la reducción de velocidad mediante por un lado infraestructura (obras que apunten a la pacificación, escollos para que los autos no levanten velocidad), y para una inversión eficaz, medir velocidad: hay que poner un radar. Medir en forma efectiva y que te llegue la multa a tu casa". Pascua advirtió que lo punitivo "es discutible, pero tenemos un problema grave entonces no podemos apelar a las buenas intenciones de las personas en el tráfico".

Millones en costos

El ingeniero Marcos Pascua, autor del Anuario de Siniestralidad Vial 2020, estimó los costos sociales de los siniestros en base al método de la Agencia Nacional de Seguridad Vial con el fin de mostrar una aproximación a los recursos que el Municipio destinó o con los que no contará en función de esta problemática.

Se analizaron distintas variables como costos médicos, costos por pérdida de productividad -evalúa ingresos económicos perdidos-, costos humanos, daños de la propiedad y costos administrativos.

La estimación acerca de las siete personas que fallecieron en la planta urbana arrojó que tuvieron un costo de 213,8 millones de pesos.

A su vez, tuvo en cuenta que en 2020 las terapias intensivas fueron el foco de atención debido a la necesidad de disponibilidad de camas y respiradores por la pandemia. "Los siniestros viales también tienen incidencia, trabajar para disminuir sus consecuencias también ayuda a no colapsar el sistema de salud" destacó en el informe.