14.02 | Columnistas ESCENARIO POLITICO

Los dos fracasos, la nueva transversalidad, los "ismos" distritales y la Séptima en llamas

La Argentina, como tal vez muchos en el mundo, es un país dividido por las mezquindades políticas. Los nuevos espacios unidos por el espanto. El momento de la nueva transversalidad para dejar atrás el antiguo régimen e instaurar uno nuevo y posiblemente superador. Las pujas seccionales en el FDT y algunos movimientos en Cambiemos. 

Cacho Fernández

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El problema de Argentina, quizás el central y el que impide el desarrollo de un verdadero proyecto de país, es que todo se politiza descaradamente.

De esa manera, el radicalismo demoró casi treinta años en reconocer el éxito de las políticas sociales del peronismo y éste también prefirió no acompañar las políticas democráticas y nacionales de Arturo Illia, dejando hacer de algún modo a los militares golpistas de Onganía, Lanusse y compañía regenteados por el Pentágono norteamericano.

Fue Raúl Alfonsín el primero, luego de un intento frustrado de Perón, en tratar de actuar por encima de esa grieta que atravesó la vida política del país durante casi treinta años.

Ambos se golpearon entre sí y los militares se aprovecharon de esa grieta insalvable entre los dos partidos. "Porque si entre ellos pelean...", diría el Martín Fierro, pero el egoísmo político fue mucho más fuerte que el deber de trabajar para el bien común.

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