11.03 

Los 100 años de Astor Piazzolla y su paso por Olavarría

En 1970, Astor Piazzolla junto con su Quinteto y Amelita Baltar se presentaban en Olavarría y allí interpretaban el ciclo "Las Estaciones Porteñas". En la imagen, además de Piazzolla y Baltar se observan Cacho Tirao (guitarra) y Kicho Díaz (contrabajo).



Piazzolla y Olavarría

Lbertango

Piazzolla y la libertad

Los 50 años de uno de los conciertos de Astor Piazzolla en la ciudad de Olavarría

El bandoneonista y compositor Astor Piazzolla es considerado uno de los músicos más importantes del siglo XX a nivel mundial y uno de los referentes del tango a lo largo de su historia. Justamente, en sus primeros años, Piazzolla generó gran polémica en ámbito tanguero, ya que los tradicionalistas del género (los de la "Guardia Vieja") señalaban que su obra no era tango. Sin embargo, el paso de los años superó esos desencuentros y Piazzolla no sólo fue destacado y reivindicado por la posteriores generaciones tangueras, sino también por otros géneros como el jazz, el clásico y el rock, no sólo en la Argentina, sino en todo el planeta.

Para Astor Piazzolla, 1970 fue un año importante. Ese año completaba su ciclo "Las Estaciones Porteñas", con la composición de "La Primavera" y "El Invierno", y dicha suite completa era presentada en el Teatro Regina, junto con su Quinteto (que además de Piazzolla también integraban Antonio Agri en violín y viola, Osvaldo Manzi en piano, Cacho Tirao en guitarra eléctrica, y Kicho Díaz en contrabajo), concierto que se encuentra editado discográficamente. También publicaba otros dos discos: "Pulsación", que incluía el tema "Fuga y Misterio"; y "Concierto para Quinteto".

En ese marco, Piazzolla, su Quinteto y Amelita Baltar realizaban una gira por interior del país, incluyendo la ciudad de Olavarría donde se presentaban el sábado 24 de octubre en el Teatro Municipal -concierto del cual ayer se cumplieron 50 años-, dentro del ciclo "Arte y Tango".

Dos días después, El Popular publicaba una crónica titulada "Tango, por Piazzolla", ampliando en la bajada que "Astor Piazzolla, su conjunto y Amelita Baltar se presentaron en el Teatro Municipal. ¿Es tango lo que ellos hacen, como se preguntan algunos? Creemos que sí, pero por sobre todo es arte, es inspiración. Amelita Baltar y su carisma capaz de absorber al público, igual que Piazzolla".

Luego la nota señalaba que "la presentación del conjunto orquesta y Amelita Baltar en el Teatro Municipal la noche del sábado fue un verdadero concierto de tango. Comenzó la velada con 'Otoño porteño' y continuó con "Invierno", "Primavera' y 'Verano', elevando cada vez más el interés del público, que cuando finalizó 'Verano Porteño' estalló en un aplauso que duró 36 segundos".

"Luego, Amelita Baltar. Un fenómeno extramusical. (...) Cuando a comenzó a cantar "Chiquilín de Bachín" un silencio pesado se abatió en la sala. Luego, a medida que la canción toma fuerza, ya Chuiquilín era un pibe olavarriense que revoloteaba entre las butacas vendiendo rosas y que nos metía con una mano helada su hambre en nuestro corazón... 'Balada para un loco', ese monumento al absurdo, esa simbiosis de disparate y ternura, cerró con un aplauso cerrado la primera parte del programa", continúa la reseña.

"En la segunda parte, nuevamente Piazzolla y su conjunto. 'Lo que vendrá', 'Buenos Aires Hora Cero' y un genial, increíble, inolvidable 'Adiós Nonino' fueron interpretados. Piazzolla, aparte de sus dotes musicales 'formales' digamos, se prodiga en una serie de interminables de hallazgos que van más allá de la simple composición. Si Amelita Baltar tiene carisma, Piazzolla no le va en zaga, ni sus músicos (...) Además cada uno de los músicos agrega a su música su personalidad y entablan una constante comunicación con el público. Finalmente se hizo su segunda y última entrada Amelita Baltar con 'Balada para él', 'Balada para mi muerte' y 'Buenos Aires 3001' ".

La crónica concluía expresando "la aclaración que hicimos al principio no fue casual: hay muchos que opinan que lo que hace Piazzolla no es tango, que Amelita Baltar no posee buena voz y que las letras de Horacio Ferrer son un 'cóctel' de figuras literarias copiadas de otros poetas. En este tema -tan cargado de subjetividades- no vale la pena entrar en discusiones. Lo que sí vale la pena fue escuchar lo que escuchamos. Lo mejor de este tipo de música que ha oído Olavarría en mucho tiempo".

En 1983, Astor Piazzolla volvería a brindar otro concierto en Olavarría, nuevamente en el Teatro Municipal, en la que sería su última presentación en la ciudad antes de su fallecimiento, el 4 de julio de 1992.

Palabras y temas de Astor Piazzolla en su último concierto en Olavarría en 1983

En el año del retorno de la democracia a la Argentina, el viernes 23 de septiembre de 1983, Astor Piazzolla realizaba su último concierto en la ciudad de Olavarría, en la sala del Teatro Municipal. Esa noche, Piazzolla interpretó un repertorio integrado por los siguientes temas: "Lunfardo", "Fracanapa", "Revirado", "Caliente", "Decarísimo", "Palabras de Astor Piazzolla", "Milonga del angel", "Muerte del ángel", "Resurrección del ángel", "Escualo", "Tristeza de un doble A", "Adiós Nonino", "Chin chin", "Invierno porteño" y "Libertango".

Al iniciar el concierto, y dirigiéndose al público presente, Piazzolla expresaba: "Hace casi veinte años llegábamos por primera vez a Olavarría, después volvimos a los diez años y ahora estamos después de diez años aquí en Olavarría, o sea 62, casi 71/72 y ahora en el 83. Espero que no vuelvan a pasar otros diez años antes de volver, aquí en este público tan lindo para nosotros.  Esta es nuestra música de Buenos Aires, y estamos escuchando un repertorio que pertenece a veinte años atrás precisamente, cuando decían que yo estaba veinte años adelantado; espero que hoy no esté muy adelantado... estamos al día posiblemente".

Luego, en otro tramo del espectáculo, al presentar el tema "Tristezas de un Doble A' (N. de R.: "Doble A" es utilizado como sinónimo de bandoneón, por una marca de dicho instrumento, Alfred Arnold (AA), constructor de bandoneones alemanes), Piazzolla se refirió a la libertad del músico, señalando: "Una de las más grandes diversiones que puede llegar a tener el músico es la libertad de la creación, precisamente aquí sobre el escenario, del que habla el próximo tema, 'Tristezas de un doble A', donde se improvisa todas las noches de una manera completamente diferente, un día bien, un día mejor, un día no tan bien... pero en eso consiste la diversión del músico, la libertad de crear, de estar improvisando sobre este tema, donde yo hago un homenaje a todos los bandoneonistas de la historia de Buenos Aires".

En el medio del concierto, Astor Piazzolla solicitó un aplauso para "los solistas de Quinteto: Oscar López Ruiz (guitarra eléctrica), Héctor Console (contrabajo), Pablo Ziegler (piano), Fernando Suárez Paz (violín), Jorge Krauss (sonido) y, por supuesto, yo soy Astor Piazzolla, muchas gracias... yo soy el único al que no van a cambiar nunca en este quinteto... (risas).... De todos modos es un gran gusto estar esta noche aquí y espero que no pasen otros diez años más antes de volver aquí a Olavarría".

Sin embargo, ésta sería la última presentación de Astor Piazzolla en la ciudad de Olavarría.