12.03 | Policiales 

Embarazadas se esconden para no ser separadas de sus bebés en Formosa

Encuentran 86 mujeres que huyen de la policía por temor a que sus hijos nazcan en centros de aislamiento y sean separados por 14 días de sus madres. Se refugian en el monte en la localidad de El Potrillo a unos 700 kilómetros de la capital provincial.

Lo terrible del caso se conoció a través de un informe del canal de noticias TN que pudo ingresar a territorio formoseño luego que la provincia estuviera cerrada a ciudadanos argentinos de otras provincias. Allí se reveló el horror que viven alrededor de 86 mujeres en Formosa que se esconden de la policía por temor a ser llevadas a centros de aislamiento y tener allí a sus bebés.

En el sitio de la señal que consiguió los testimonios da cuenta que según dicen, en las comunidades originarias de la zona, la Policía de Formosa llega a caballo, por la madrugada, e inician requisas que en determinados casos terminan con detenidos. Por eso se recluyen en lo inhóspito del monte, incluso a pesar de que las condiciones de habitabilidad no son las mejores para sus hijos.

"Les hacen cesárea si están en término. A veces al niño lo llevan a Formosa y la madre queda en aislamiento. A veces quedan 14 o más días lejos de sus hijos", narra una mujer.

El drama de estas mujeres que se esconden en el monte quedó reflejado en los testimonios recogidos. "Yo quiero tener parto normal y que no me hagan cesárea en un centro de aislamiento. Si me hacen cesárea no se si lo voy al volver a ver a mi hijo. Estoy en el monte desde que tengo cinco meses de embarazo", se puede observar una joven ante las cámaras.

Las embarazadas alejadas de sus hogares viven en refugios precarios hechos con nylon y palos.

Otra de las mujeres embarazadas teme, además de perder a su hijo, que si el Gobierno descubre que estuvo escondida durante meses, le quite la asistencia de $4000 mensual que recibe. En el lugar no hay luz y de noche la oscuridad se apoderada de la zona. El agua y la comida es escasa, y solo reciben cuando otros integrantes de la comunidad predominantemente otras mujeres se acercan hasta esos parajes.

Al final de cuentas, la situación se da como explica otra joven que tiene otro hijo de cinco años que se quedó en su casa mientras ella se esconde en el monte porque "Preferimos estar acá porque si nos llevan no sabemos si vamos a regresar o no"dice conresignación.