28.03 | Información General 

Miriuka: "El desempleo en Olavarría es más bajo que a nivel nacional"

El delegado regional del Ministerio de Trabajo le apuntó al sector doméstico y dijo que hay mucho trabajo no registrado. El mayor impacto lo produce el sector gastronómico y también la construcción aporta lo suyo.

El desempleo en la Argentina aumentó dos puntos de un año a otro, ya sea por efecto de la pandemia o bien por el impacto causado por la cuarentena en la economía en general. De esta manera, el indice saltó de 9,7 al 11,7 por ciento, lo que implica que más de tres millones de la población económicamente activa se encuentra hoy sin empleo.

La tragedia social descripta se agrava en la población más joven. Hoy por hoy el desempleo afecta más a los jóvenes argentinos que a los adultos. Según datos del INDEC, casi dos de diez jóvenes están desempleados (19,3%), mientras que incide sobre el 7,4% de la población en general. Es decir, duplica la tasa de los adultos y viene ampliándose desde 2004 al punto que la Argentina es el país con mayor desempleo juvenil de la región.

En Olavarría, según el delegado regional del Ministerio de Trabajo, Delegación Olavarría, doctor Lucas Miriuka, "si bien no tenemos estadísticas precisas, siempre es más bajo que el índice general" por lo tanto podría rondar uno o un punto y medio por debajo del nacional.

En lo local es más bajo

El delegado laboral del Ministerio de Trabajo planteó que "no es tan alto el índice, pero sí existe un problema en el trabajo doméstico en donde el índice allí sí es altísimo", y dio algunos de los fundamentos por los cuales o hay desempleo o bien existe mucho trabajo no registrado.


No es tan alto el índice, pero sí existe un problema en el trabajo doméstico en donde el índice allí sí es altísimo

Se sabe ya que el desempleo en el sector gastronómico ronda el 50 por ciento producto precisamente de la cuarentena y la pandemia, y si bien mejoró en los últimos tiempos cuando se alargó el horario de apertura podría volver a subir en estos tiempos de aumentos de contagios y de mayores restricciones.

La crisis en el sector gastronómico es como la de la construcción, que viene desde hace mucho tiempo atravesado por el trabajo no registrado. "Pero en el resto, por los ATP y la doble indemnización, no ha habido muchos cambios", dijo Miriuka.

El problema sigue siendo el trabajo doméstico porque "existe un mito, tal vez por desconocimiento que gira sobre el monto del costo laboral cuando en realidad los aportes son bajísimos", advirtió. Y señaló que "mucha gente prefiere pagar en negro cuando en realidad se carga de un problema. Repito, los aportes son muy bajos y a cambio, si los tenés registrados les das ART, obra social y demás, porque si tiene un accidente en bicicleta es un problema si no tenés una cobertura. No hay excusa para tener empleados en negro".


Mucha gente prefiere pagar en negro cuando en realidad se carga de un problema

Y planteó que existe "un mito y es el que la empleada pide que no la blanqueen porque pierde el plan social. Por eso en mayo comienza un plan de concientización para que la gente sepa de todos los beneficios que tiene si los registra, porque el trabajo en negro en el sector llega al 40 por ciento y los pagos son muy por debajo de la escala salarial, mientras que el régimen laboral suele ser muy arbitrario y sin pagarles horas extras". Pero volvió a decir que "en Olavarría no se manejan estadísticas como las que sí se tienen a nivel nacional".

El trabajo juvenil

Miriuka analizó que si bien en Olavarría el índice es más bajo, "faltaría la obra publica para porque la producción de cemento aumentó pero representa por la obra privada y ésta es el 20 por ciento de la producción, el resto va a la obra pública".

Dentro del empleo juvenil, el mayor porcentaje de desempleo se encuentra en las trabajadoras, que están casi diez puntos por encima de los desempleados varones.

En tanto, el mayor problema nacional es la informalidad que oscila entre el 35 y el 40 por ciento, aunque entre los jóvenes llega al 60 por ciento. Por lo tanto, de cada diez jóvenes, 6 de ellos no están registrados, cobran por debajo de los sueldos de convenio y no gozan de otros aspectos garantizados en el régimen laboral. La informalidad del primer empleo predice de algún modo la exclusión social e impacta negativamente sobre los ingresos fiscales. Por ello, combatir esto, dice el delegado laboral, tiene además de un aspecto económico, también social y cultural, porque lo "prepara muy mal para su inserción en el mundo laboral y en la sociedad".