27.04 | Coronavirus Coronavirus

Cómo usar y lavar correctamente el barbijo

La mascarilla es uno de los pilares del control de la pandemia del COVID-19. Cómo ponérselo e higienizarla de manera adecuada. 

Una investigación publicada en The New England Journal of Medicine reveló que la mascarilla es uno de los pilares del control de la pandemia del COVID-19, y que el enmascaramiento facial universal puede ayudar a reducir la gravedad de la enfermedad y garantizar que una mayor proporción de nuevas infecciones sean asintomáticas.

¿Cuál es la función de utilizar tapabocas?

- Son una barrera protectora para el aislamiento de las gotas que se despiden al hablar, estornudar o toser.

- Estas gotas son grandes (más de 5 micrones) y caen a una distancia de más de 90 cm y 2,5 cm. El COVID-19 contenido en las gotas cae sobre las superficies y no permanece suspendido en el aire.

- El personal de salud, personal de seguridad y otros trabajadores que durante la pandemia están realizando actividades que los exponen a potencial contacto con pacientes infectados deben utilizar barbijos descartables.

- Los barbijos protectores triple capa son los indicados, ya que brindan un 99% de eficacia de bloqueo y filtración.

Para ponerte, usar y quitarte bien un barbijo tené en cuenta:

1. Antes de ponerte un barbijo, lavate las manos con agua y jabón o con un desinfectante a base de alcohol.

2. Cubrite la boca y la nariz con el barbijo. Asegurate que no haya espacios entre el barbijo.

3. Evitá tocar el barbijo mientras lo usás; si lo hacés, lavate las manos con agua y jabón o con desinfectante a base de alcohol.

4. Cambiá de barbijo en cuanto esté húmedo o visiblemente sucio.

5. Para quitarte el barbijo: hacelo por detrás sin tocar la parte delantera del barbijo, ponelo inmediatamente en un recipiente cerrado y lavate las manos con agua y jabón o con desinfectante a base de alcohol.

La utilización del doble barbijo

El uso de dos máscaras faciales bien ajustadas puede casi duplicar la efectividad de filtrar partículas del tamaño del SARS-CoV-2, evitando que lleguen a la nariz y la boca del usuario y causen COVID-19, devela un estudio. La investigación, publicada en la revista JAMA Internal Medicine, muestra que la razón de una mayor protección no es tanto la adición de capas de tela, sino la eliminación de cualquier espacio o áreas de ajuste inadecuado.

"Las mascarillas para procedimientos médicos están diseñadas para tener un potencial de filtración muy bueno según su material, pero la forma en que se ajustan a nuestras caras no es perfecta", sostuvo Emily Sickbert-Bennett, profesora asociada de enfermedades infecciosas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte y autora principal de la investigación, en un comunicado.

"El buen funcionamiento de una mascarilla depende de dos cosas: la filtración y el ajuste", explicó Linsey Marr, profesora de Ingeniería civil y ambiental en Virginia Tech.

Con información de: Infobae