06.09 

Día Mundial del Sexo: las preferencias de los argentinos a la hora del placer y las recomendaciones de expertos

Hoy es 6 del 9 y por eso se homenajea a la conocida posición sexual en la que dos personas se practican sexo oral mutuamente. Qué tener en cuenta a la hora del goce según reconocidos sexólogos

Cada 6 de septiembre se festeja el Día Mundial del Sexo. No es casual, ya que esta efeméride tiene su origen en la combinación del día y mes -6 del 9- que alude a la postura sexual en la que dos personas se practican sexo oral mutuamente, la popular pose 69.

El sexo atraviesa transversalmente a todos los periodos históricos, a todas las generaciones, estratos sociales, y la búsqueda del placer muchas veces conlleva un camino de goce mientras que en varias oportunidades generó conflictos amorosos que han desencadenados desencuentros e inclusive guerras.

Según especificaba el prestigioso médico psiquiatra y sexólogo Juan Carlos Kusnetzoff a Infobae durante 2020, el mecanismo que permite que podamos vivir todo este tipo de sensaciones es la piel, "el órgano más extenso que existe en el hombre y en la mujer, que es extensísimo, y logra por los receptores específicos que tiene conducir la excitación al cerebro y de ahí a todo el conjunto, llamémosle -fantaseando- excitación eléctrica, para elevar la tensión previa que va a conducir a la excitación sexual, y por lo tanto la penetración, eyaculación y -teoricamente- concepción que va a dar nacimiento después de un cierto tiempo a un nuevo ser. Esto a modo esquematizado de una manera absolutamente simple, algo que es milagrosamente complejo".

También en diálogo con Infobae, la ginecóloga, obstetricia y sexóloga Florencia Salort, (@flordegineco en Instagram), se refirió al sexo oral: "El Día Mundial del Sexo por el 6 y el 9, de la posición sexual 69, hace que reflexionemos que en el sexo oral, 'el gran educador sexual' que tuvimos que fue la pornografía, lamentablemente, siempre lo incorporó como una práctica que sí o sí no puede faltar en un encuentro sexual y esto no tiene por qué ser así, es lo primero que tenemos que desterrar, ya que al 20% de las personas no les gusta dar o recibir sexo oral, y esto no está ni bien y mal, es y cada persona tiene derecho y la libertad de elegir sus gustos".

Al 20% de las personas no les gusta dar o recibir sexo oral

"Otra de las cosas que está bueno desmitificar es que no hay un tip para hacerlo, es imposible que cada persona sepa cómo le gusta a su pareja sexual que le realicen sexo oral, tanto en sus genitales como en su ano o boca, ya que esta práctica hace referencia a la inclusión de la boca", advirtió.

Según precisó Salort a este medio, los dos condimentos que no pueden faltar para que el sexo oral tenga éxito es que las personas tengan ganas y que los que lo reciben y lo dan les guste. "De nada sirve dar un sexo oral que nosotros queremos dar y que la otra persona no lo reciba de forma placentera y viceversa; el desgano es algo que nos tira para abajo, si lo hacemos sin ganas es difícil dar y sentir placer, y si lo hacemos sin que nos guste no nos va a generar una buena conexión con nuestro bienestar sexual a la corta o a la larga. Incursionar en una práctica sexual que no nos gusta por la otra persona primero que no lo aconsejo y segundo que esto no debería ser así, deberíamos preguntarnos por qué estamos en esa situación, si nos falta comunicación, si tenemos miedo, si tenemos vergüenza de decir que no nos gusta, si no podemos decir lo que nos gusta y tercero saber que a la corta o a la larga eso no va a funcionar".

El sexo oral en simultáneo o 69


De acuerdo a Ghedin, "el 69 es una práctica sexual muy excitante, pero tiene algunas particularidades a tener en cuenta: No empezar el encuentro sexual con sexo oral, estimular otras zonas que caldeen el cuerpo; acordar juntos tener este tipo de práctica; recordar que hay personas que son muy sensibles a los olores (otras no lo son, al contrario, las estimula), en estos casos la higiene previa es recomendable y el sexo oral debe variar de ritmo e intensidad según se vaya dando la interacción".

"El sexo oral es una experiencia sensorial rica y potenciadora de estímulos, hay que despojarse de prejuicios y entregarse a probarlo. Vencer los prejuicios es un objetivo interesante a plantearse. Los prejuicios los tienen mujeres y hombres: 'va a pensar que lo hice con muchos hombres" o "no quiero que la madre de mis hijos me haga eso', por ejemplo", añadió.


Para el sexólogo, otro prejuicio frecuente tiene que ver con el olor a lubricación y que impide que muchas mujeres no lo quieran hacer. En este caso el uso de cremas, geles de diferentes gustos, ayudan a vencer las resistencias. "Por suerte las personas disfrutan cada vez más libremente del sexo oral. Poco a poco los prejuicios van cayendo, sobre todo aquel que considera que el sexo se hace para complacer al otro. La regla es: me complazco, te complazco, nos complacemos juntos", opinó.

A la mitad de las personas más uno no les gusta el 69

"Según encuestas que propulsé en mis redes sociales (NdlR: Florencia Salort, @flordegineco en Instagram, tiene más de 333 mil seguidores), a la mitad de las personas más uno no les gusta el 69, la mayoría dice que no les gusta dado a que no se pueden concentrar en dar y recibir placer al mismo tiempo; otras personas dicen que no les gusta por los olores que provoca y por su proximidad en algunas posiciones del ano; por que les da mucha vergüenza hacerlo y recibirlo a la vez por la posición que implica, se cohíben y les cuesta mucho expresar su placer", enumeró la ginecóloga en este punto.

  • Un consejo en relación al rechazo a los aromas corporales, de acuerdo a Salort, es amigarse con el propio olor, "los genitales no huelen a rosas", pero cada persona tiene su propio olor. "No es recomendable ponerse perfumes, desodorante o algún tipo de producto ya que hace muy mal a los genitales, los irrita, hace cambiar el pH y genera a la larga mucho más olor del que realmente se genera", recomendó.


"Esos mismos olores que nosotros creemos que molestan en algunos casos son extremadamente excitantes para una u otra persona, y le hacen bien a la pareja y a la relación sexual, son un gran condimento", amplió Salort.

En relación a esta posición sexual y de acuerdo a Ghedin, "en el 69 los cuerpos deben estar flexibles para que se puedan acomodar y mover durante el encuentro, no es cuestión de dejarse llevar por el placer y quedarse inmóvil esperando que el otro haga lo suyo: el 69 es una práctica que requiere dar y recibir en simultáneo. Los movimientos de la pelvis y los miembros son muy importantes: la pelvis debe moverse acercando los genitales a la boca del compañero/a sexual y por último los cuerpos deben permanecer cómodos para no sentir que la cercanía los limita y que falta el aire", detalló.

Entonces, en definitiva, ¿cómo disfrutar al máximo el sexo oral? "Lo principal es que tiene que haber ganas en las personas que participan, no se deben sentir nunca obligadas y que no crean que esta práctica nunca debe faltar: esto no es así: hay días y días, jornadas que tenemos ganas de algunas cosas y otras no. Hay momentos que queremos experimentar cosas nuevas y días que decimos que no. La clave del placer, del goce y del disfrute tiene que ver con saber y respetarnos en el momento que estamos en la cama y qué es lo que verdaderamente tenemos ganas de hacer y qué no", resaltó Florencia Salort a Infobae.

De acuerdo a la ginecóloga diploma de honor UBA que forma parte del staff del Servicio de Ginecología del Hospital Italiano de Buenos Aires, "no existe ninguna práctica que haga que seamos buenos o malos en la cama, cada persona es buena en el sexo cuando es coherente con lo que le pasa al otro y a uno mismo, y las claves que tiene para producir su goce. La comunicación hace que una persona la pase bien, no existe el bueno o el malo en la cama, existe lo que nos gusta y lo que no nos gusta y ser coherentes en nuestra sexualidad con ello".

"No me gusta dar tips, no hay un ABC de cómo practicar el sexo oral, ya que a cada persona le gustan cosas diferentes y somos todos distintos. Está bueno con respecto al autoconocimiento, la confianza y la comunicación, que una persona pueda decidir si le gusta fuerte, no fuerte, presiones o sensaciones de la lengua en el mismo lugar, la punta, lamidas, succiones, que cambie los lugares, intensidades, velocidades, que vaya de las nalgas y las ingles hacia la vulva o hacia los testículos o perineo, escroto, etc. Lo más importante para darte cuenta si vas bien o no vas bien es cómo reacciona la otra persona, si hace gemidos, la forma en la que reacciona con el cuerpo, si te habilita, si cierra las piernas, si te corre, esa comunicación no verbal y por supuesto verbal tiene que escucharse y sólo así llegás al éxito de la relación", completó.

Con información de Infobae.com