30.09 

El volcán de La Palma incrementa la explosividad y la lluvia de cenizas

La superficie ganada al mar altera el mapa de la isla, tras crecer en torno a 17,2 hectáreas hasta el mediodía de este jueves

El volcán de Cumbre Vieja, en la isla de La Palma, no solo mantiene la misma fiereza tras la llegada de la lava al mar, sino que en las últimas horas ha incrementado su explosividad y la lluvia de cenizas, según han confirmado fuentes del Instituto Geográfico Nacional (IGN). Advierten de que se están generando explosiones en la vertiente norte del cono principal. Esta nueva situación podría causar derrumbes en el cono a corto plazo, algo que entra en las previsiones de los científicos desplazados a la isla. En este sentido, la vulcanóloga del Instituto Geográfico Nacional María José Blanco ha explicado este jueves en rueda de prensa que la morfología del cono "ha cambiado y puede seguir cambiando".

El Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca) no ve, de hecho, evidencias de que "la dinámica del proceso eruptivo sea estable", según advertía este miércoles. Por ello se mantienen las zonas de exclusión marítima y terrestre y la evacuación de los vecinos.

Mientras, la erupción sigue aumentando la superficie de la isla. "La colada que ha alcanzado al mar mantiene un caudal continuo fuerte en forma de cascada", ha explicado Blanco. Así, la desembocadura de la lava en lo que solía ser la playa del Guirre se extiende ya hasta las 17,2 hectáreas, con lo que ha crecido tres veces respecto a los datos oficiales del mediodía del martes. Es una superficie tan grande como para poner encima ocho veces la Mezquita de Córdoba (2,3 hectáreas). La profundidad de la lava vertida al mar alcanza ya los 24 metros, según los datos del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por riesgo volcánico en Canarias (Pevolca). El resto de coladas están prácticamente inactivas.

Las últimas estimaciones que arroja el satélite Copernicus, de la Unión Europea (datan de este miércoles), calculan la superficie destruida en tierra y ganada al mar en 338,3 hectáreas y la que está cubierta de ceniza, en 1.752,8. Hasta el momento, las edificaciones afectadas por el magma se elevan a 981, de las cuales 855 están destruidas. Además, 29,8 kilómetros de carreteras han sido alcanzados y 27,4 ya están completamente sepultados por la lava.

Fuente: El País