05.10 | Política 

Diputados: la oposición no dio quórum y fracasó la sesión para tratar la ley de etiquetado

El Frente de Todos reunió 122 diputados y quedó a 7 del quórum necesario. La iniciativa que advierte sobre los excesos de grasas, sodio y azúcar en los alimentos podría perder estado parlamentario a fin de año.  

La oposición había anticipado que no asistiría a la sesión convocada para las 11 de este martes por la falta de "consenso" previo sobre el proyecto. La convocatoria era para debatir, entre otras cuestiones, la ley de etiquetado frontal, y las dudas sobre la concreción habían comenzar ayer cuando desde  Juntos manifestaron que el Frente de Todos convocó a la sesión de forma unilateral. "La idea es que el quórum lo junte el Frente de Todos porque el temario lo decidieron ellos sin consultar", habían adelantado. Por lo que fracasó el intento del Frente de Todos, que reunió 122 diputados, 7 menos del quórum necesario.

De todos modos, el interbloque de la oposición y otras bancadas convocaron para las 13.30 otra reunión para intentar consensuar un temario y buscar sesionar esta misma tarde, tras la incorporación de otros temas, entre ellos la Ley Ovina que tiene dictamen y está en condiciones de debatirse en el recinto.

El oficialismo de la Cámara de Diputados intentó reunir el quórum en la sesión especial que impulsaba para convertir en ley el proyecto de etiquetado frontal que advierte sobre los excesos de grasas, sodio y azúcar en los alimentos.

El oficialismo no consiguió el respaldo para la primera sesión presencial convocada en la Cámara baja tras un año y medio de funcionamiento virtual por la pandemia de coronavirus corre el riesgo de fracasar.

La sesión había sido solicitada por la bancada del Frente de Todos, que encabeza Máximo Kirchner, para debatir un conjunto de iniciativas consensuadas con la mayoría de los bloques después de tres meses sin deliberar, debido a la campaña electoral y a la falta de acuerdo entre los distintos espacios parlamentarios.

El temario de la convocatoria impulsada por el oficialismo incluía, además, otras iniciativas, como la que propone políticas transversales para las personas en situación de calle y otro referido a medidas vinculadas con la actividad de la vitivinicultura.

Los temas

"La ley de etiquetado frontal es un buen ejemplo para demostrar que, aun en medio de un proceso electoral, los diferentes espacios políticos podemos avanzar con proyectos que benefician a la gente". 

Expresó el  Kirchner que cuestionó a JxC por  no dar quórum, y les pidió responsabilidad para poder tratar "una buena ley" que, dijo, "va a ayudar a seguir mejorando el sistema de salud", y sostuvo que, si bien "surgen controversias, no está prohibiendo nada, sino que va a permitir ver qué consumimos, no que las dejemos de consumir".

La coalición opositora, que en la Cámara baja encabeza el radical cordobés Mario Negri, confirmó  no dar quórum al considerar que la sesión fue convocada por el FdT unilateralmente y propuso realizar una sesión la próxima semana en la que se incluya un temario consensuado entre todos los bloques parlamentarias y se incorpore el proyecto de etiquetado frontal, informaron fuentes parlamentarias.

A lo largo de la jornada, la UCR mantuvo varias reuniones para definir su postura ya que la mayoría de sus diputados respalda parcialmente el proyecto de etiquetado frontal de alimentos, pero finalmente se prefirió consensuar con el PRO y la Coalición Cívica -los otros socios de la coalición- la postura común de no dar quórum y abrir una negociación con el oficialismo para acordar un temario para la semana próxima que incluya la emergencia educativa y la ley ovina.

Fuentes de la bancada opositora señalaron que no estaban al tanto de la sesión, ni tampoco fueron consultados por el oficialismo, y dijeron que "tampoco nos abrieron el temario para incorporar temas de interés, así que suponemos que deben tener el quórum", para luego subrayar: "La sesión es especial, así que el quórum lo consigue el que la pide".

El proyecto que busca aprobar el FdT propicia advertir a la sociedad sobre los productos que tienen un alto contenido de grasas, sodios y azúcares, con el fin de ayudar a combatir la obesidad, la hipertensión y los riesgos cardíacos.

La iniciativa es rechazada por algunas empresas de la alimentación y genera resistencias entre legisladores de las provincias del norte, sin distinción de alineamientos políticos, ya que desde esa región del país sostienen que el etiquetado frontal perjudicará a la producción azucarera entre otras, por lo que promueven introducir modificaciones en el texto que se aprobó en el Senado.

A fines de septiembre pasado, organizaciones de la sociedad civil enviaron cartas a los presidentes de todos los bloques de la Cámara de Diputados para reclamar el tratamiento urgente, antes el riesgo de que pierda estado parlamentario.