06.10 | Policiales 

Un joven le trasmitió VIH a su expareja y quedó preso por violar la ley de profilaxis

La Justicia cordobesa falló contra el hombre de 22 años, quien fue sentenciado a la pena de tres años y seis meses; la mujer dio positivo

En Córdoba, un joven que le transmitió el virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH) a una ex pareja, que quedó embarazada, fue condenado por la Justicia. El hombre, que cumple prisión efectiva en la cárcel de Bouwer, fue sentenciado a la pena de tres años y seis meses por el delito de "lesiones gravísimas agravadas".

La decisión la tomó el juez Hernán Buteler, de la Cámara 6ª del Crimen de Córdoba, sobre los hechos protagonizados por el joven de 22 años. La mujer denunciante, en tanto, ahora porta el virus y está en tratamiento. El hijo de ambos, por el contrario, dio negativo.

El detenido, un peón rural, llegó a la instancia del juicio bajo la acusación de haber incumplido el artículo 18 de la ley nacional de profilaxis. La norma, destinada a las enfermedades venéreas y su tratamiento, impone que "será reprimido con la pena establecida en el artículo 202 del Código Penal quien, sabiéndose afectado de una enfermedad venérea transmisible, la contagia a otra persona".

La acusación estuvo en manos de la fiscal Bettina Croppi, del fuero de Violencia Familiar de Córdoba. (La Voz / Archivo)

Así, la fiscalía a cargo planteó que el acusado sabía que era portador de VIH, pero no tomó los cuidados necesarios para evitar la transmisión. Conforme a la acusación de su expareja, el hombre no adoptó los recaudos correspondientes para tener relaciones sexuales.

La fiscal Bettina Croppi del fuero de Violencia Familiar, quien investigó el caso y ordenó la detención, había solicitado una condena de cuatro años y ocho meses. Sin embargo, el juez a cargo sentenció una pena de tres años y seis meses de prisión efectiva.

El hombre, en tanto, se había declarado inocente. Su abogada Susana Lucero, incluso, había pedido la absolución y demandado la liberación inmediata. En ese sentido, sostuvo que no era seguro "quién le transmitió el virus a quién".

Finalmente, el juez Buteler condenó al joven a prisión por el delito de lesiones gravísimas agravadas, pero no por la figura penal que la fiscalía había sugerido. Al momento, ya cumplió dos años de la condena desde la penitenciaría cordobesa.

Ante el fallo, la defensa no tiene pensado apelar, ya que entiende que el joven ya cursó la mayor parte de la condena y que, gracias a su buen comportamiento, podría acceder a la libertad condicional en un futuro cercano.

La pareja

Desde principios de 2018 hasta enero de 2019, la denunciante y el detenido mantuvieron una relación de pareja. En base a lo que se detalla en la causa, la mujer descubrió que estaba embarazada y que era portadora del virus.

Tiempo después, el vínculo entre ambos se cortó y ella decidió hacer la denuncia, que fue encuadrada en violencia de género. Tras recopilar informes y testimonios, la fiscal Croppi ordenó la detención y la prisión efectiva.

Fuente: La Nación