13.10 | Información General 

"Los tres factores en eje: lo biológico, lo social y lo psicológico, dan una apertura integral del ser"

Para la licenciada Yesica Lorena Schamberger, "la psicología es el estudio del alma". Aseguró que "el aislamiento de la pandemia hace visible de lo finito que somos como seres humanos en cuanto a estar en riesgo ante una enfermedad".

Después de finalizar el secundario en Cáneva -el primario fue en José Manuel Estrada- se fue a Buenos Aires a estudiar la carrera de psicología en la UBA. "La carrera fue una elección propia. Sin embargo, siempre conté con el apoyo de mi mamá (Norma Fernández) y mi papá (Néstor Schamberger) que han dado todo, siempre, para que pueda formarme" comenzó diciendo Yesica Schamberger, quien hoy celebra el Día del Psicólogo/a junto con sus colegas de Olavarría.
"La psicología es el estudio del alma" dice Yesica, quien se recibió en la Universidad de Buenos Aires en 2015, "y retiero, agradecida con la posibilidad que me brindaron mis padres para estudiar y, además, elegir con el corazón qué carrera estudiar y dónde, por lo que siempre me apoyaron" agregó la licenciada, quien finalizó los estudios con alto promedio, sin ningún aplazo en toda la carrera.

"Durante la carrera se hacen prácticas profesionales y también se pueden hacer algunas cuestiones selectivas como congresos internacionales. También estuve trabajando en el Hospital Fernández, en el área de neurología, y ahí hicimos investigaciones con psicólogos, psiquiatras, médicos, todo en conjunto en un equipo interdisciplinario ya que en Capital se utiliza mucho trabajar de esta manera. De hecho, la OMS (Organización Mundial de la Salud) plantea al ser humano con tres factores en eje: lo biológico, lo social y lo psicológico, lo cual da una apertura integral del ser, lo que me parece eso sumamente importante. De hecho, se define el estado de salud como el mayor bienestar posible para esa persona en conjunción con los tres ejes. No con una mirada reduccionista", siguió explicando Yesica.

¿Como psicóloga, esos tres ejes se ven como algo integral, de manera general, o en forma específica para especializarte?

Yo me especialicé justamente en mi área. Pero sí trabajo en equipo con otros profesionales, sobre todo muchas veces con médicos clínicos, neurólogos, con distintos profesionales de la salud con los que se puede trabajar y muy bien, porque se hace así una mirada enriquecedora del paciente. Por ejemplo, pacientes que tienen cuadros altos de glucemia y entonces no es lo mismo tener la glucemia en un valor normal o dentro de lo esperable, a que que esté elevado y haga que el paciente no se sienta bien en cuanto al alma, en cuanto al ánimo e inclusive puede llegar a interferir intelectualmente. Básicamente, redondeando, la biología también es sumamente importante para el funcionamiento de la psiquis.

¿Atendés en distintas edades o específicamente lo hacés con algún segmento determinado?

Atiendo niños, adolescentes, adultos y adultos mayores, por lo que trabajo con pacientes de todas las edades. También trabajo en recursos humanos, en una consultora con sede en San Isidro y hacemos todo lo que son psicotécnicos de manera online o presencial, desde hace ya cuatro años. Y respecto de las edades, que preguntaba, considero que para que el trabajo del psicólogo funcione debe ser una elección del paciente también, es decir que el paciente se sienta cómodo en el espacio que una le puede ofrecer, que el paciente adhiera al tratamiento, que venga a las consultas, que pueda preguntar, que pueda sostener el espacio. Me parece mucho más importante esa parte que la edad propiamente dicha del paciente.

¿Notas que después de la aparición de la pandemia hubo un cambio en la forma de sentir, de estar de la gente, que requirió del psicólogo en su vida?

Sí. Totalmente. El aislamiento de la pandemia, el temor, lo que se hace visible de lo finito que somos como seres humanos en cuanto a estar en riesgo ante una enfermedad que podría llegar a causar la muerte de familiares o propia, hace que muchas personas se replanteen varias cuestiones como por ejemplo el estilo de vida, los proyectos, los valores morales, los valores éticos, los sentimientos. Y también, obviamente, lo que incluye el estado de salud psíquica que quizá se hace mucho más visible al no tener tanto contacto social. Por eso las personas tal vez se encuentran con sus propios fantasmas, que si bien quizá antes estaban pero se encontraban un poco tapados por el día a día, por la rutina, por llenarse de cuestiones como trabajo, estudio, gimnasio y reuniones, que con pandemia todo eso se vio disminuido.

¿De alguna manera, la gente se volcó en mayor cantidad a tener sesiones para ir encontrando soluciones a esos problemas?

Sí, por supuesto. Inclusive, para cuestiones de rearmado de vida en el día a día, y planteándose preguntas como quién soy, hasta cuándo se puede vivir, cómo se debe vivir si es que hay una manera puntual en la que hay que vivir, y el factor determinante en lo que es pandemia es el estado de salud y la muerte, el riesgo de poder enfermar y morir.

¿Te sorprendió o era esperable que ante una pandemia emergiera la necesidad de hablar con un psicólogo?

En realidad lo que hoy sorprende obviamente es esta pandemia que no estaba prevista en la comunidad científica y que se requiera la necesidad de un psicólogo es bastante esperable por una cuestión de que nadie -por lo menos de lo que estamos hoy en este mundo- vivió antes de esta manera, por lo que es una modalidad muy diferente a la que no estábamos preparados ni educados. Y creo que también por eso ha costado tanto que en su momento muchas personas adhieran a los cuidados, a las medidas de prevención social, al aislamiento...

Y recurrir al psicólogo...

También. Claro que sí. Además, muchas personas que han tenido Covid después han tenido algunas secuelas neuronales, o mayor cansancio o quizá no tienen el nivel de efectividad que sí tenían previo a la enfermedad, por lo que eso incidió, sumado a que muchas personas han perdido familiares de manera inesperada producto de la pandemia, ya sea por el Covid o por no cumplir con las rutinas de control médico.