16.10 | Información General Doctor Gustavo Rago

"No nos damos cuenta del bienestar que ejerce a nivel psicológico el poder juntarse con la familia"

Se refirió a los trastornos psicológicos causados por el prolongado aislamiento. Alejados de los potenciales contagios que atemorizaban, ahora se trata de reconstruir las relaciones afectivas para restituir la estabilidad psíquica de los pacientes. Aclaró que no se trata de "patologías severas".

Los efectos de la pandemia no se redujeron sólo a las patologías propias acarreadas por el coronavirus sino a los trastornos producidos por el prolongado encierro y sus secuelas continúan aún cuando se han eliminado casi en su totalidad las restricciones aplicadas desde marzo de 2020. Afectan de distinto modo a la mayoría de las personas y desde el sector de la salud explican de qué manera se detectan y cómo son las derivaciones y terapias para superarlos.

En principio, el doctor Gustavo Rago, médico clínico, sostuvo que en la actualidad "tenemos que hablar de complicaciones o, dentro del síndrome post Covid, de complicaciones psicológicas o psiquiátricas. Son trastornos que estamos viendo en esta época del post Covid no solamente en pacientes que han cursado el Covid-19. Si no que estamos viendo también aquellos pacientes que, aún sin haber tenido la enfermedad, han tenido que padecer como hemos padecido todos el aislamiento", entrevistado para Canal Local.

En ese sentido, el profesional apuntó a las carencias derivadas de la soledad o del modo abrupto en que fueron modificados los circuitos de relaciones más comunes. "Ese aislamiento, el distanciamiento social, el no poder ver a sus seres queridos, llámese familia, nietos, hermanos, hijos, padres y a sus amigos; esa ruptura de esa actividad social, que nosotros teníamos tan normalizada hasta antes de la pandemia, que no nos damos cuenta el bienestar que ejerce a nivel psicológico el poder juntarse con la familia los domingos, el poder juntarse con los amigos, que los abuelos puedan estar en contacto con sus nietos", detalló Rago.

En definitiva, "eso ha generado hoy las consultas mayoritariamente de los pacientes adultos mayores con trastornos de depresión, de angustia, de insomnio, de ansiedad, de pánico", recalcó el doctor.

Como consecuencia de la letalidad del virus, "nosotros no estamos acostumbrados, por una cuestión de socialización, a estar encerrados en nuestras casas durante periodos prolongados. Hay gente que ha estado hasta tres o cuatro meses sin ir a hacer sus compras mínimas en la panadería, almacén, en la carnicería del barrio, que eso era un tema como repetimos anteriormente de sociabilización, donde la abuela hablaba con el verdulero, con el panadero, con el vecino".

El contacto con los seres queridos "se rompió durante muchos meses. Mientras estuvo eso, parecería como que no hubiera habido tantos trastornos psicológicos y psiquiátricos como los que estamos viendo ahora. El paciente, la mayoría de los pacientes que vemos nosotros ahora, no son trastornos, problemas respiratorios por el Covid-19, problemas cardíacos, lo que estamos viendo son trastornos psicológicos vinculados a la pandemia, al aislamiento social que tuvimos que padecer", recalcó.

Para tratar de sostener a los pacientes más afectados, "depende de la gravedad, nosotros los médicos clínicos o de atención primaria, que somos la primer barrera de contención, uno tendrá que tamizar qué pacientes son para tratamiento médico ejercido por nosotros, qué pacientes son derivados al psicólogo y qué pacientes son derivados al psiquiatra y que pueden trabajarlos junto con el psicólogo y el psiquiatra".

En definitiva, el doctor Gustavo Rago planteó que "no son patologías severas. Esas crisis de ansiedad de angustia, de pánico, depresión, se suelen resolver y la mejor terapéutica no suelen ser los medicamentos, los psicofármacos, sino que suele ser la restinstauración de la actividad social a la que estábamos acostumbrados a tener antes de la pandemia".