09.11 

Loma Negra, una rica historia

La localidad serrana celebra hoy su 118º aniversario.

Daniel Lovano

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Sobre los mismos campos donde el 28 de octubre de 1855 el cacique Calfulcurá venció a las tropas al mando del general Manuel Hornos en la "Batalla de San Jacinto", la historia oficial reconoce que casi medio siglo más tarde -el 9 de noviembre de 1903- nacía Loma Negra.

El relato dice que en aquella batalla la estrategia de Calfulcurá terminó derrotando a los soldados de Buenos Aires: el lonco del pueblo mapuche fingió una huida cuando en realidad estaba llevando el combate a un terreno pantanoso, donde logró inmovilizar cañones y hombres para asestarle a Hornos innumerables bajas y una catastrófica derrota.

El paraje recibió el nombre de Loma Negra por el color de esa piedra caliza que la convertiría con el correr de las décadas en uno de los puntos centrales de la economía argentina, y fue asignado por quienes (más allá de la derrota en el histórico combate) terminaron ganando la embestida contra los pueblos originarios.

Vencedor en la batalla, el cacique Calfucurá saqueó el casco de la estancia San Jacinto, propiedad de Celestino Muñoz, quien luego del episodio transfirió el dominio de las tierras a Joaquín Pourtalé, abuelo materno de Juan, Carlos y Alfredo Fortabat, un apellido clave en este recorrido.

El pionero que descubrió la piedra caliza en la zona fue Carlos Landi, a finales de 1800 y fundó la Fábrica de Cal "San Alfredo".

Fue el 21 de agosto de 1893 cuando se produjo la llegada de un ramal del Ferrocarril del Sud a pedido de Landi, y la Estación -emplazada en la zona donde hoy se encuentra la Escuela Nº 25- pasó a llamarse Loma Negra.

Un trecho de las vías continuó hasta la cantera de "Dávila y Compañía" (hoy Cementos Avellaneda SA), el principal hasta la fábrica de cal de Landi y en paralelo se abrió una calle, que sería la primera entrada al pueblo, hoy conocida como Camino Real.

Loma Negra fue un imán incomparable en la región en el marco de la política inmigratoria impulsada desde el gobierno nacional, que entre 1875 y 1950 recibió a millones de personas (sobre todo procedentes de Europa) para trabajar en las fábricas, caleras y canteras de cal, pero también en el campo y el comercio.

Corría la década de 1920 cuando Alfredo Fortabat mandó a un geólogo europeo a hacer un análisis del suelo de la zona, y éste constató que la masa de piedra caliza que Landi había descubierto era de dimensiones extraordinarias, se extendía más allá de sus tierras y llegaba debajo de los campos de sus padres Lucien Fortabat y Hélène Pourtalé.

Fortabat compró a sus hermanos las partes indivisas de la sucesión, adquirió la calera de Landi y se dispuso a levantar una fábrica de cemento.

El paraje comenzó a poblarse masivamente en 1924 con la llegada de familias inmigrantes de varios países para trabajar en la construcción de la cementera. Dos años después Fortabat mandó a construir un albergue para sus obreros.

Las autoridades de la compañía, a tal efecto, contrataron los servicios de la empresa GEOPE para que levantara grandes galpones de chapa con el objeto de que fueran habitadas por familias y solteros, que se dividían en 20 piezas, todas en una sola fila.

Aquellos galpones de chapa -muy precarios- estaban ubicados donde hoy se encuentra la plaza "De la Eficiencia y el Trabajo" y daban a la calle Córdoba: de un lado se instalaron familias y del otro los solteros.

Sobre la calle Entre Ríos, donde se hallaba la entrada, había una decena de quintas con huertas de verduras y plantas frutales, y sobre la calle Buenos Aires (más allá de la vía) sólo se edificaron inicialmente dos viviendas.

En el Granito Viejo también se levantaron galpones de chapa para familias y solteros. Allí existía una fonda (un bar donde se daba de comer), de Gregorio Boggia, y para higienizarse tenía una pileta con agua, aunque muchos elegían la cantera para el mismo fin y también para lavar sus ropas.

A finales de la década del '20 del siglo pasado Olavarría vio por primera vez salir humo de las chimeneas de la fábrica Loma Negra.

Fueron años muy duros para los habitantes iniciales de la zona. Al no contar con infraestructura sanitaria, ni medios de transporte, en caso de que alguien padeciera alguna enfermedad o necesitara algún remedio era común cruzar a pie el campo para llegar y volver de la ciudad.

Hombres, mujeres y niños de más de 20 nacionalidades llegaron en busca de un futuro mejor en las oportunidades que ofrecían la tierra y las entrañas de esas suaves estribaciones de la Tandilia en el este del partido de Olavarría.

Casi una década más tarde, por la necesidad de contar los obreros con sus viviendas cerca de la fábrica, Fortabat ordenó la edificación de las primeras casas, bajo la dirección de Juan Becker.

La primitiva Villa era una aldea de casas humildes, construidas con chapas, piedras y maderas, para protegerse de los rigores del frío en el invierno y la atmósfera insoportable del verano, a lo largo de tres cuadras, cuya principal arteria era la que lleva el nombre de Luciano Fortabat, y se extendía hasta la esquina de la hoy avenida Santa Elena, donde se encuentran la subcomisaría y la oficina del Correo.

Los primeros comerciantes que se instalaron fueron Manuel Happes Ase y Mateo Amanzi. Este último, establecido en San Jacinto, iba casa por casa de cada obrero, recogía y preparaba los pedidos, y luego los distribuía.

La villa continuó creciendo y la fábrica de cemento siguió siendo un imán por décadas para muchas familias jóvenes del interior del país y de muchos países del mundo.

El 9 de noviembre de 1947 Alfredo Fortabat modificó su nombre y pasó a denominarse "Villa Alfredo Fortabat", en un acto del que participaron con un gran desfile por la avenida Luciano Fortabat los niños de la Escuela Nº 25 del paraje San Jacinto, vecinos de Calera Avellaneda, La Providencia, y otros parajes de los alrededores.

La imposición de su nombre a su barrio cerrado se efectuó sin mediación del Estado, ya que se trataba de una propiedad privada enclavada dentro de la localidad de Loma Negra. Este barrio es lo que hoy se conoce como "Villa Vieja".

Ahora, ¿por qué se celebra cada 9 de noviembre el aniversario de la fundación de Loma Negra y esta data de comienzos del siglo XX? Porque el documento más antiguo hallado corresponde a una partida de nacimiento de 1903 perteneciente a una de las hijas de Carlos Landi, los primeros pobladores de la zona. Entre una cosa y otra dieron origen a la celebración, recordando el 9 de noviembre de 1903.

En la década del 1960 Alfredo Fortabat loteó campos de su propiedad y entregó el dominio de los espacios públicos del nuevo sector a la Municipalidad.

Por entonces la localidad de Loma Negra contenía a la Nueva Villa Alfredo Fortabat, Villa Laclau, La Providencia, Calera Avellaneda y Villa Mi Serranía, mientras tanto la Villa Alfredo Fortabat seguía en manos de Loma Negra CIASA.

Así las cosas, se confundían en la apariencia de un solo pueblo dos poblaciones, una ligada a lo público y otra a lo privado.

En los años de 1970, la compañía cedió los espacios y las casas a sus habitantes, convirtiéndose en forma definitiva en un núcleo urbano.

El sábado 10 de enero de 1976, Alfredo Fortabat fallecía en el Instituto del Diagnóstico de la Capital Federal y unos pocos días después su segunda esposa, Amalia Lacroze de Fortabat, asumía la presidencia de la Compañía.

En una de las primeras reuniones de directorio propuso a la asamblea de accionistas la venta de la Villa Fortabat a sus ocupantes, moción que fue aprobada por unanimidad, y se facultó a apoderados especiales y a la escribana Norma Edith Desimone de Mendía para proceder a las transferencias.

En paralelo se entregó el dominio público al Municipio y así el barrio cerrado Villa Alfredo Fortabat se desprendía de los terrenos de la empresa y pasaba a integrar, de manera oficial, la localidad de Loma Negra.

Hoy en Loma Negra se pueden identificar distintos barrios y parajes: Villa Alfredo Fortabat, Villa Vieja, Barrio de los Portugueses, Barrio del Granito, Nueva Villa Alfredo Fortabat, Barrio Amalia Lacroze de Fortabat, Barrio 25 de Mayo.

Los parajes Villa Laclau, Villa Mi Serranía, Villa Kochi-Tue, Paraje La Providencia, San Jacinto, Cerro Negro y Calera Feitis.

(*) Fuente: Museo Hogar Municipal Loma Negra