15.11 | Columnistas 

Victoria amplia pero con sabor amargo

Juntos ratificó su hegemonía política al imponerse al Frente de Todos por más de 16 puntos. Pero obtuvieron un concejal menos de lo esperado por la sorprendente actuación de Celeste Arouxet. Y Diego Robbiani quedó fuera del Senado, donde ingresó Eduardo Bucca.

Daniel Puertas

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A pesar de la contundente victoria de Juntos en las elecciones legislativas de ayer en Olavarría y de haber ganado dos bancas más en el Concejo Deliberante, los rostros de los dirigentes del oficialismo local eran adustos ayer a medida que se conocían los resultados casi definitivos.

Es que los puntos que ganó Avanza Libertad desde las PASO hasta aquí le permitieron renovar su banca y dejar a Juntos con un edil menos del que pensaban conseguir en sus pronósticos más moderados. Y el golpe más duro y tal vez inesperado fue la remontada del Frente de Todos en la elección seccional que llevó al bolivarense Eduardo "Bali" Bucca a un escaño en el Senado provincial al que no hubiera podido acceder si se hubieran repetido los resultados de las PASO, con lo que hubiera quedado en manos del olavarriense Diego Robbiani, secretario de Desarrollo Humano y Calidad de Vida de la Municipalidad.

Escrutadas el 98,95 de las mesas Juntos lograba 31.124 votos, que representaban el 47,42 por ciento y le garantizaban cuatro concejales de forma directa y un quinto por el residuo, en tanto que el Frente de Todos con sus 20.391 sufragios, el 31,07 por ciento ganaba tres directamente y tenía un residuo superior al que le quedaba a Avanza Libertad (6.942 votos, el 10,57 por ciento) para conseguir de esa forma un cuarto escaño.

Habrá que ver si las pocas mesas que restan escrutar introducen algún cambio en esos cálculos.

Un primer vistazo sobre los resultados de ayer permite observar que Juntos y el Frente de Todos ganaron votantes respecto de las PASO, pero en el caso del oficialismo tuvieron más en cantidad pero menos en porcentaje. En septiembre el partido del intendente Ezequiel Galli había conseguido el apoyo de 29.908 ciudadanos que entonces representaron el 50,01 por ciento mientras que los sufragios de ayer quedaron por debajo de esa cifra.

Las expectativas de Juntos eran las de ganar por lo menos seis bancas y no descartaban una séptima por lo que las cinco logradas en realidad dejaron un regusto a poco dados los pronósticos que se barajaban.

Paradójicamente, a pesar de quedar abajo en más de diez mil votos, en el Frente de Todos hubo festejos, tanto por haber obtenido más de dos mil votos extra respecto de las PASO como por la banca de senador de "Bali" Bucca.

Donde todo era alegría era en Avanza Libertad, que en un escenario general de marcada polarización, con hegemonía oficialista en el ámbito local consiguió los votos necesarios para permitir que Celeste Arouxet continúe durante un período más en el HCD y, además, estuvo muy cerca de ganar otra banca.

Como desde que se fue del bloque oficialista Arouxet se convirtió en una opositora cerril a la administración de Ezequiel Galli su perfomance no fue una buena noticia para el oficialismo, aunque la puede contrapesar con facilidad al asegurarse quedar con mayoría absoluta en el cuerpo deliberativo.

De tal forma, por el oficialismo se quedaron con una banca Bruno Cenizo, quien renueva mandato, al igual que María José González, el radical Sebastián Matrella, que logró un lugar en la lista en las PASO, Miriam Mosescu y Carlos Coscia.

Por el Frente de Todos ingresarán Maximiliano Wesner, Natalia Alvarez, Gastón Sarachu y Telma Cazot mientras que Celeste Arouxet seguirá en el HCD, esta vez representando al liberalismo encarnado por el economista José Luis Espert.

Por el oficialismo siguen Juan Mujica, Maité Salerno, Nicolás Marinangeli, Cecilia Krivochen, Martín Endere y Guillermina Amespil, completando así una bancada de once miembros, que en teoría le permitirán a Ezequiel Galli gobernar sus dos últimos años sin molestas interferencias de parte del HCD.

Por la oposición peronista continúan Ubaldo García, Juan Sánchez, Inés Creimer y Mercedes Landívar, con lo que la principal oposición tendrá ocho concejales.

Dudas sobre el futuro

Más allá de las variadas especulaciones que seguramente signarán los próximos días, las primera conclusión que dejan los resultados de ayer es que la vida te da sorpresas. Habituada a la polarización, Olavarría no parecía dispuesta a otorgarle a nadie la chance de terciar entre el peronismo y el mayoritario sector conservador que años atrás se sentía representado por el eseverrismo y ahora por eñ Juntos encarnado por Ezequiel Galli.

La irrupción del liberalismo de derecha de José Luis Espert al que se aferró Celeste Arouxet fue una sorpresa, especialmente porque no había demasiados antecedentes de esa agrupación política en la ciudad. Por eso es que muchos leen la perfomance de Avanza Libertad como la prueba de que el avance de la derecha que se verifica en buena parte del mundo también llegó a estas tierras.

En los últimos días Espert se fue volcando cada vez más a posiciones extremas, como con  sus declaraciones sobre seguridad. Javier Milei en la Ciudad de Buenos Aires y José Luis Espert en Provincia se afanaron por representar a esa derecha cada vez más extrema y que, salvo en lo económico, parece cada día menos liberal.

Hasta qué punto esa tendencia comenzará a influir en el panorama político argentino es algo que todavía está por verse, pero no se puede descartar que comience a tener cada vez más incidencia.

En lo que hace al paisaje local, la izquierda tradicional, de raigambre trotsquista, hizo una elección pasable, aunque en otros momentos se la hubiera calificado de excelente, ya que sus 4.182 votos, el 6,37 por ciento está por encima de los niveles locales históricos para esta vertiente política.

El Frente Vamos con Vos de Florencio Randazzo obtuvo 2.988 votos, el 4,55 por ciento, en una actuación que tal vez haya sido decepcionante para las expectativas que habían demostrado sus principales referentes.

A la luz de esas cifras, puede conjeturarse que todavía parece improbable que la actual polarización vaya a esfumarse en el corto plazo, aunque se hace evidente que un porcentaje creciente de la población parece estar dispuesta a acompañar cambios.

Una de las principales incógnitas respecto de la próxima contienda electoral pasa por la sucesión de Ezequiel Galli, quien por la ley que rige por ahora no podría presentarse de nuevo como aspirante a la administración de Olavarría. Esta ciudad se ha mostrado en reiteradas oportunidades como inclinada a los personalismos, por lo que tal vez no sea fácil encontrar un sucesor capaz de conservar todas las adhesiones que hoy despierta el Intendente.

Se podrá decir que de aquí al 2023 media una eternidad, pero en realidad no es así, al menos para los políticos que ya están leyendo algunos datos en clave electoral con vistas al futuro. Seguramente en las próximas horas habrá más de un dirigente elaborando las primeras especulaciones.

A nivel provincial y nacional las elecciones de medio término no tuvieron demasiado que ver con lo que ocurrió dos años después con las de presidente y gobernadores. Pero en el ámbito local las cosas fueron casi siempre diferentes y las legislativas permitieron a menudo atisbar el futuro.

Sin embargo, ahora, en tiempos de una pandemia que no termina de irse, a juzgar por lo que está ocurriendo en el resto del planeta, es probable que los cambios sean más profundos de lo que hoy pueda pronosticarse.