88744

11.02 

Poca expectativa sobre las perspectivas del mercado ganadero

El mercado de invernada y cría está a punto de iniciar un nuevo ciclo comercial, con la inminente zafra de terneros, y su correlativo descarte y reposición de vientres. Según el consignatario Ezequiel Hourcade, no va a ser un año fácil puesto que los precios no han repuntado y se espera un aumento en la cantidad de terneros. La sostenibilidad depende en cierta medida de que no haya picos de sobreoferta, sino que la salida a la venta sea gradual.

Miguel Viñuales

"No va a ser un año sencillo, y esto ya lo veníamos viendo desde el año pasado. La perspectiva es que no haya grandes cambios, aunque si esperamos que se recuperen los valores de 2016, que se recuperen las relaciones de los precios, insumos, ternero, y demás, para que la actividad se pueda sostener", explica el consignatario Ezequiel Hourcade en relación con la situación actual y el futuro inmediato del mercado ganadero.

El consignatario considera que el gordo debe recuperar los valores que tenía a mediado y fines del año pasado, para que la invernada se sostenga en valores razonables. Con esto, entiende Hourcade los productores pueden estar conformes pues el negocio se torna sostenible, aunque la invernada no suba. Pero en última instancia, el precio en góndola lo decide el poder adquisitivo de la gente, generándose así el cuello de botella actual.

"No hablamos de los precios esperados por el productor, sino de lo aceptable para sostener la actividad, que sería un ternero macho de alrededor de 36 pesos, y una hembra de 34, valores que hoy en día casi no se consiguen cuando el año pasado en realidad eran superiores. El gordo es más sensible y hoy se está recuperando un poco, pero comparado con el año pasado, bajó un 10 por ciento", indica Hourcade.

El aumento notable del stock de vientres trae aparejado naturalmente un aumento de la oferta de terneros, situación que en principio y por sí sola no es demasiado preocupante, menciona el consignatario, mientras sean vertido al mercado en forma gradual y paulatina, como se dio el año pasado, en que prácticamente hubo oferta ininterrumpida de terneros desde marzo a diciembre.

"Las condiciones climáticas fueron favorables, y se pudo mantener en el campo los terneros más tiempo. Pero si este año las condiciones son adversas, puede que la zafra se realice toda en abril y mayo, y si el ternero sale todo junto en esos meses, no sería bueno para el negocio afectando negativamente al criador", asegura.

Mercado externo

Frente a esta situación relativamente incierta, el futuro de la exportación presenta un panorama diferente, ya que está empezando a jugar un papel más importante en las decisiones de los productores que se dedican al engorde pastoril, especialmente el oeste de Buenos Aires, sur de Córdoba y San Luis, zona en que la empresa que representa Hourcade tiene mayor influencia.

"Creo que el actor más importante en la economía y el negocio actual es el productor pastoril, que son invernadores, productores que generan kilos con alfalfa y centeno, y no feedlots. Es un productor de gordo que está en el campo, no es una oficina o una industria a cielo abierto, sino una persona que compra el ternero y lo sigue", manifiesta.

Según Hourcade, por diversos motivos esos invernadores prefieren el ternero de nuestra zona, y en cierta medida depende de ellos que el precio del ternero se mantenga. Este enfoque fue uno de los motivos por los cuales la empresa puso su atención en la provincia de Buenos Aires, a fin de abastecer con ternero de calidad a sus clientes y, conociendo la cadena de agregado de valor, mantener el precio de venta en valores sostenibles para el criador.

"Alfredo Mondino tiene el compromiso asumido de comprar bien el ternero, no bajar el precio. Y la herramienta fundamental para esto es ése productor a campo, que le va a dar 100 kilos arriba de lo que compra, kilos baratos ganados a pasto, dándose así una situación que para el productor de feedlot es diferente, pues el costo de alimentación es mucho más alto y se le complica más", remarca.

Margen extra

Estos productores pastoriles finalmente dan una terminación a corral, pero destinan su producción a exportación logrando valores que rondan los 32 pesos por un novillo de 450 kilos, frente al mismo precio que obtiene el mejor ternero en el mercado de Liniers. Esta es la situación que da lugar a ese margen extra a la hora de pagar mejor el ternero de destete.

"De todas maneras, es una situación de estabilidad, no es un incremento. Al deprimirse el mercado interno, la exportación no mejoró sino que se sostuvo, por lo cual hoy en día acapara la atención de los productores", explica.

Otra cuestión que apuntala la situación son los cambios en la regulación de Senasa, mediante los cuales se considera que todos los establecimientos de cría son considerados establecimientos de origen. De esta manera, todo animal nacido en un campo en Argentina puede llegar a ser un novillo de exportación, situación que antes era posible únicamente para animales trazados. Ahora, al ser todos animales de exportación, no resulta tan importante el seguimiento de tal o cual ternero, sino saber dónde nació y dónde fue engordado.

Finalmente, el otro gran cambio que se espera para el mercado interno de carne es la faena por cortes en los frigoríficos, medida de la que se viene hablando desde hace décadas pero, por un motivo u otro, no llegó nunca a implementarse. "Todavía está en proceso, pero después de varias reuniones ya es una propuesta seria y concreta de que los frigoríficos van a cortar la carne, medida que va a permitir que la comercialización sea mucho más estratégica y selectiva, a la vez que se genera toda una nueva etapa en la cadena de producción con los consecuentes puestos de trabajo", concluye.